MADRID (SERVIMEDIA). Alejandro Porto ya rueda por Galicia. El arquitecto gallego de 44 años, diagnosticado en noviembre de 2024 con glioblastoma, continúa avanzando en su Camino de Santiago con un objetivo claro: concienciar sobre este tumor y la importancia de la investigación.
Este martes ha afrontado la etapa reina de su Camino de Santiago en bicicleta, con la subida a O Cebreiro como punto clave y simbólico, la entrada a su tierra natal tras varios días de viaje en los que ha atravesado Castilla y León.
Más allá del desafío físico, con la llegada a Galicia el proyecto adquiere un significado especial. Tras dejar atrás la meseta y pueblos de Castilla y León, el equipo se adentra ya en el tramo final del Camino Francés con la vista puesta en Santiago de Compostela, ciudad a la que tienen prevista su llegada el próximo sábado 25 de abril.
Desde su salida el pasado 12 de abril del Hospital Universitario La Paz, Porto y sus amigos han superado ya los 400 kilómetros de recorrido, en una iniciativa que combina reto personal y concienciación sobre uno de los tumores cerebrales más agresivos. Mientras tanto, Porto continúa su tratamiento con un dispositivo médico portátil denominado TTFields, que utiliza desde enero de 2025,el cual impide la división de las células tumorales mediante campos eléctricos.
Para Alejandro, este viaje supone también cumplir un “sueño pendiente”: hacer el Camino de Santiago en bicicleta. Pero, sobre todo, es una forma de pedir más investigación en cáncer cerebral. El glioblastoma es el tumor cerebral más agresivo y con menor tasa de supervivencia. A través de este proyecto, Alejandro quiere rendir homenaje a quienes le acompañan en esta etapa vital, especialmente a su familia y amigos, y reconocer la labor médica de todo el equipo de profesionales y oncólogos que le han acompañado en su proceso.
A pesar de la exigencia física del recorrido, Alejandro continúa con normalidad gracias a su tratamiento con TTFields, pautado por su oncóloga de La Paz. Estos campos eléctricos se administran a través de un dispositivo portátil y tienen como objetivo interrumpir la división de las células cancerosas. Se trata de una terapia innovadora que ha demostrado mejorar la tasa de supervivencia en pacientes con glioblastoma de nuevo diagnóstico.
Este avance resulta especialmente relevante y significativo si se tiene en cuenta que, sin este tratamiento, la esperanza de vida en esta enfermedad es de alrededor de 12 a 14 meses. Con el tratamiento estándar actual, la mediana de supervivencia es de, aproximadamente, un año, y solo un 5% de los pacientes sobrevive a los cinco años.
Últimas etapas
Una vez superada la subida a O Cebreiro, el recorrido continuará por territorio gallego con varias etapas de perfil más amable, aunque todavía exigentes. O Cebreiro hacia Portomarín será una etapa con un descenso inicial seguido de un terreno de continúas subidas y bajadas suaves. Seguirán por Portomarín hacia Arzúa, una etapa de transición con perfil ondulado. Y su última etapa y la más esperada, Arzúa hacia Santiago de Compostela, donde la plaza del Obradoiro será la meta.
Porto está demostrando la compatibilidad entre la innovación médica (TTfields) y una vida activa a pesar de su diagnóstico.
A través de su iniciativa, busca visibilizar el glioblastoma y reclamar un mayor impulso a la investigación, compartiendo su experiencia día a día en redes sociales bajo el perfil @cebra_project.