MADRID (SERVIMEDIA). El festival Viña Rock cambia de rumbo tras la retirada de Superstruct Entertainment, que ha cedido la gestión del histórico evento a un empresario independiente vinculado su creación original. El relevo llega después de meses de fuerte presión pública y, especialmente a nivel local por parte del Ayuntamiento, cuyo alcalde es Simón Valentín Bueno Vargas, alimentada por la controversia generada alrededor de la anterior etapa de gestión y la crisis reputacional derivada de las cancelaciones de artistas y el malestar del público.
Superstruct, que en España está liderada por Antonio Sánchez y a nivel internacional por Alex Mahon, ya había afrontado en el último año un notable incremento de críticas por parte de colectivos locales, sectores culturales y voces políticas municipales por su vinculación con inversores israelís y que reclamaban la vuelta del festival a un modelo de gestión más próximo al territorio y a su comunidad de origen.
La operación devuelve el control del Viña Rock a manos de uno de los promotores históricos del evento, con el objetivo declarado de recuperar su identidad original y estabilizar su proyección tras la crisis reciente. El festival mantiene sus fechas previstas y trabaja en la reorganización de la próxima edición.