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EL INVERSOR ESTÁ DESNUDO / OPINIÓN

Y ahora, ¿qué esperamos de 2021?

6/01/2021 - 

VALÈNCIA. Dicen los sabios que no se puede discernir el futuro según el pasado, que no podemos pensar que lo que fue seguirá siendo y que mañana será una continuidad de ayer. A pesar de la necesidad humana de continuidad, de encontrar patrones que nos hagan encarar la incertidumbre con algo a lo que agarrarnos, nada es para siempre, y toda repetición de la que podamos extraer un patrón es pura coincidencia. Una burla de la naturaleza.

Es necesario no sacar conclusiones precipitadas, pues podríamos acabar formulando leyes basándonos en meras anécdotas. Solo porque ha llovido durante 10 martes seguidos no podemos sacar la conclusión de que los martes llueve. No porque a un suceso le siga otro varias veces podemos afirmar que este será así siempre; y establecer sobre ello una ley universal, Bertrand Russell, el filosofo inglés, ejemplificó perfectamente este hecho en la historia del pollo que, recibiendo la comida de la mano de su amor diariamente, no piensa que un día ese comportamiento acabará y el mismo amo le cortará el cuello.

En este error tan común se han basado muchas leyes médicas, científicas, económicas y, cómo no, muchas previsiones de mercado. Pero nosotros, usted y yo, no queremos que nuestra visión del mercado en 2021 -y por lo tanto la configuración de nuestra cartera de inversión-, se fundamente en estos errores. De lo contrario vendrá Mr Market y nos cortará el cuello.

Usted y yo, por tanto, queremos saber discernir qué cosas van a cambiar y cuáles no para poder configurar nuestra cartera de inversión. Para ello no estableceremos leyes basándonos en comportamientos de la bolsa vistos anteriormente. Ningún momento es como cualquier otro del pasado y, por supuesto, este momento no es igual al del año 2000 como muchos van pregonando. Algunas coincidencias no hacen ley. Tengan cuidado.

Un pensador inteligente debe utilizar el bisturí, diseccionando la realidad con mano firme y observando los detalles. Nada de trazos gruesos y lugares comunes. Con lo cual primer problema aclarado. No hagamos leyes de puras anécdotas, ¿se acabaron los problemas para el inversor? No. Ahora nos toca investigar el problema opuesto: La sincronicidad. Ese término acuñado por Carl Jung que explica algunas cosas difícilmente explicables. La cuestión es que dos sucesos aparentemente sin relación que suceden en el mercado pueden tener una relación aunque no la veamos; una relación que no será de causa-efecto pero que está ahí de una forma u otra.

Inversores y ahorradores atemorizados

Encontrar estas relaciones nos ayudará a discernir los sucesos y otorgarles sentido, pues es muy normal encontrar a inversores y ahorradores totalmente atemorizados y perdidos antes los vaivenes económicos, sin tener ni idea de porqué las cosas han sucedido de una forma concreta, y cuáles son los porqués subyacentes.

Con todos estos preliminares claros ya nos podemos preguntar ¿qué hará el mercado en 2021? y la verdadera respuesta, la que nadie le dará -sobre todo si trabaja en esto- es: Ni idea. Nadie lo sabe. Esa es la verdad. Escucharán a muchos decir que los mercados subirán un 10% o un 15%, o que habrá un crack como el del año 2000. Escucharán decir que la inflación vendrá o no vendrá, y que la recuperación será de esta u otra forma. Nadie sabe nada. La economía y los mercados son mundos complejos de relaciones a muchos niveles y son muy difíciles de predecir, pues son muchas y muy variadas las voluntades que los conforman.

¿Existen leyes? Algunas. ¿Se dan siempre? No. Esa es la realidad. Tiene sentido pensar que si lo tipos de interés no cambian las cosas tampoco cambiarán mucho, y que energías renovables y tecnología seguirán siendo los ganadores en 2021 pero realmente nadie lo sabe. Todo puede cambiar en un momento.

Lo sensato es no intentar predecir lo impredecible, sino más bien prepararnos para diversos escenarios. Con esta idea en mente una cartera diversificada por factores, regiones y sectores, que tenga empresa de crecimiento y más value -Estados Unidos, Europa y Asia-, y sectores como la tecnología pero también otros mas conservadores, es la solución perfecta para no sufrir y estar donde la rentabilidad se produzca.

Aplicar las lecciones aprendidas en 2020

A partir de ahí apliquemos las lecciones aprendidas en 2020:

  1. Todo puede cambiar por factores inesperados.
  2. No importa lo que suceda, siempre se puede ganar en bolsa adaptándose y con carteras bien construidas.
  3. Debemos aprender a vivir con la incertidumbre, pues eso de lo que huimos despavoridos no esta tan mal.

Si aprendemos a vivir en la incertidumbre, si disfrutamos de ella, habremos encontrado la forma más adecuada de afrontar no solo el mercado sino la vida en general; pues como decía Kant, el gran filosofo alemán, "uno es más inteligente cuanta más incertidumbre es capaz de soportar".

Lorenzo Serratosa es cofundador de Kau Markets EAFI

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