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Justifica ingresos en cuentas en "regalos de Navidad o cumpleaños"

Crespo rechaza que se le achaque el fraude y dice que Cuesta era capaz de engañar a cualquiera

5/12/2017 - 

VALÈNCIA. (EP). La defensa del expresidente de Emarsa, exvicepresidente de la Diputación de València y exalcalde de Manises, Enrique Crespo, ha reconocido que en Emarsa había "desorden y un descontrol total" pero ha advertido de que "no es justo depositar toda la responsabilidad en el ejercicio de control en el presidente institucional del organismo", es decir, en Crespo. Así mismo, ha apuntado que el exgerente, Esteban Cuesta, "no era un simple camillero" y ha subrayado que "tenía una gran capacidad intelectual no solo para organizar una trama delictiva, sino también para engañar al consejo y a los auditores".

El letrado de Crespo se ha pronunciado así durante la exposición de su informe de conclusiones en el juicio por la pieza principal del caso Emarsa, que ha investigado un fraude de 23,6 millones de euros en la gestión de la depuradora de Pinedo (València) y que sienta en el banquillo de los acusados a 24 personas.

Crespo se enfrenta a 20 años de prisión por prevaricación, falsedad en documento oficial y malversación de caudales. Su abogado ha pedido, sin embargo, su absolución puesto que estima que a lo largo del procedimiento no se ha aportado prueba de cargo suficiente e inequívoca "para confirmar la autoría" delictiva de su representado. Así, ha advertido: "Si hay incertidumbre se debe dictar sentencia absolutoria".

El letrado, que ha apuntado que las afirmaciones de los "confesos" no pueden ser la única prueba de cargo, ha afirmado, en cuanto al fondo de las acusaciones, que "no hay prueba alguna que sitúe a Crespo en el dominio efectivo de Emarsa", y ha señalado que es "falso", tal y como mantiene Fiscalía, que Crespo fuera responsable de la entidad con funciones ejecutivas.

"La gestión de Emarsa correspondía a un consejo de administración y, según la ley, se podía designar a un consejero delegado. Y en la empresa había varios consejeros: Tan delegado era Crespo como Ramón Marí (PSPV). "Desde un punto de vista formal queda acreditado, por las actas del consejo de administración, que la delegación de funciones se otorgó a varios miembros del consejo y señaladamente al gerente", Esteban Cuesta.

 

Respecto al nombramiento de Cuesta, el abogado ha advertido de que es una "falacia" que al gerente lo nombrara su cliente "de modo unilateral". "El nombramiento lo hizo el consejo", ha dicho y ha agregado: "Emarsa es una entidad política y su composición es política y el nombramiento de cualquier viene dado desde un punto de vista político, pero esto no quiere decir que las designaciones no sean libres y con conocimiento". "Todo el personal de Emarsa coincide en que el dueño 'de facto' era Cuesta. La mayoría no conocía a Crespo", ha apostillado.

Así mismo, ha agregado que Cuesta no era un simple "camillero": "Tenía una capacidad intelectual no solo para organizar la trama delictiva, sino también para engañar al consejo de administración y a los auditores. Tenía toda la información económica y de contratos", ha aseverado. Y ha añadido: "Crespo podía dar instrucciones a Cuesta, pero si éste no las cumplía, no era su responsabilidad. La responsabilidad es del interventor", ha dicho.

En esta línea, ha descargado en otros funcionarios públicos las irregularidades que se registraron en la empresa pública: "Existen obligaciones legales de funcionarios públicos que se han incumplido de modo notorio y que hubieran evitado el resultado", ha apostillado.

Como ejemplos, se ha referido a la responsabilidad de la Emshi, puesto que el control interno de Emarsa correspondía a este organismo, "dotado con funcionarios habilitados con estrictas funciones de control", ha descrito. También ha nombrado a los interventores, que no pusieron reparos a lo que estaba pasando, y a auditores.

Cajeros y cajas de seguridad

Por otro lado, el abogado ha indicado que tampoco queda acreditada la participación de Crespo en ninguna ganancia ilícita de fondos desviados de Emarsa. En cuanto a ingresos en efectivo que realizó en diferentes entidades bancarias, ha defendido que correspondían a "regalos por Navidad o a cumpleaños".

Al respecto, ha dicho: "Crespo ha sido investigado patrimonialmente y eso es la prueba de descargo, el contraindicio. Fue sometido a un análisis patrimonial por parte de la Agencia Tributaria, tanto él como su entorno. Y la conclusión fue que no se percibió ningún tipo de incremento patrimonial", ha reproducido.

En cuanto a la caja de seguridad que tenía contratada su hermano y en la que figuraba como autorizado, ha aseverado que en 11 años que estuvo abierta, "no se ha acreditado ninguna visita de Crespo a la caja. En seis ocasiones fue visitada por Carlos, su hermano. Pero ya está. Así que es otro contraindicio", ha dicho.

Por otro lado, el letrado se ha referido a las presuntas extracciones de dinero realizadas por Crespo con tarjetas facilitadas por el empresario Jorge Ignacio Roca -también acusado-- en diferentes cajeros próximos a su vivienda y al lugar del trabajo. Al respecto, ha manifestado que es un indicio "débil, abierto y genérico".

"No es un hecho objetivo, sino que admite interpretación, valoración y las más variadas hipótesis", ha dicho, y ha puesto como ejemplo que si de las 50 veces que se reunió la Emshi en la Plaza del Ayuntamiento, Crespo sacó dinero en cajeros próximos en 11 ocasiones, "¿Qué pasó con las otras 39?", ha preguntado.

Comidas y regalos

El abogado, así mismo, se ha referido a las comidas cargadas por Crespo a Emarsa y a los regalos efectuados. Sobre el primer aspecto, ha manifestado que su cliente cargó en cuenta 12 comidas y "no cientos", y devolvió luego el importe, ha dicho. En cuanto a los regalos, ha aseverado que "podrán ser una conducta reprochable pero no delictiva porque falta el ánimo de lucro". "Los destinatarios eran funcionarios y autoridades y no puede verse acto de malversación", ha apostillado.

Este martes también ha expuesto su informe de conclusiones el letrado de Juan Carlos Gimeno, que fue encargado de gestión ambiental de la planta y posteriormente administrador de Area Este y CRM Adecua. La Fiscalía le reclama siete años de prisión mientras que él solicita la absolución al justificar los trabajos efectuados y los pagos. "Era un verso suelto en Emarsa, una especie de isla porque sus condiciones no eran equiparables a las del resto de acusados", ha apostillado.

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