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El BMW 507 de Elvis sigue vivo: Regresa al Concours d’Elegance en Pebble Beach.

BMW Group Classic presenta, por primera vez en público, el completamente restaurado roadster del “Rey del Rock’n’Roll” en el popular certamen de vehículos clásicos de California

25/08/2016 - 

VALENCIA. Este deslumbrante regreso viene ahora después de uno de los  descubrimientos más espectaculares de automóviles clásicos en los  últimos tiempos. El BMW 507 fue conducido por el músico estadounidense  Elvis Presley, que en ese tiempo ya era conocido como el “Rey del  Rock’n’Roll”, mientras prestaba su servicio militar en Alemania.  Después de que desapareció por casi 50 años y se creía que había sido  robado antes de regresar para ser el centro de atención. Después de  casi dos años de un riguroso trabajo de restauración, BMW Group  Classic está presentando el roadster por primera vez en una arena  pública. Restaurado a su condición original, se exhibirá el 21 de  agosto de 2016 en el Concours d’Elegance en Pebble Beach, California.  El BMW 507 con número de chasis 70079 estará en exhibición para los  visitantes del popular certamen de vehículos clásicos exactamente como  estaba cuando al soldado Elvis Presley le entregaron el auto el 20 de  diciembre de 1958: con acabados de pintura en Blanco Pluma, el motor  V8 de aluminio de 150 caballos de fuerza bajo el cofre, rines de  bloqueo central, interior blanco y negro y un radio Becker México. 

“La oportunidad de recuperar el BMW 507 que fue propiedad del Rey del  Rock’n’Roll para nosotros aquí en Múnich, para propósitos de  restauración de acuerdo con los deseos del expropietario, Jack Castor,  fue un sueño hecho realidad para todos los involucrados”, comentó  Ulrich Knieps, Jefe de BMW Group Classic. “Este fue un proyecto  excepcional y fascinante. El resultado no es simplemente una fuente de  gran orgullo para nosotros. Sin duda Jack habría estado encantado con  el resultado”. En el verano de 2014, la exhibición del descubrimiento  no restaurado en el Museo BMW generó gran emoción entre los  entusiastas de los autos clásicos, pero también generó preguntas:  ¿Realmente se trataba del BMW 507 de Elvis? ¿Sería siquiera posible  transformar este roadster de nuevo en una joya de la década de 1950?

De “Devolver al remitente” (Return to Sender) a “Es ahora o    nunca” (Now or Never)

El estado del auto de dos plazas realmente era causa de preocupación.  Aunque las partes y otros componentes de la carrocería original  estaban casi todas presentes e intactas, el roadster había perdido su  motor y la caja de velocidades. El eje trasero era una “pieza  reemplazada” de origen desconocido, el óxido se estaba comiendo el  ensamble del piso, los asientos estaban desgastados y faltaba el panel  de instrumentos. No obstante, la seductora fascinación de un bello  automóvil superaba todas las deficiencias, y se incrementaba con el  recuerdo de Elvis Presley y sus más grandes éxitos. Si bien el  roadster regresaba a Múnich bajo el eslogan de “Devolver al  remitente”, la solución sin duda fue “Es ahora o nunca”. Un proyecto  administrado por BMW Group Classic logró restaurar el automóvil. Los  expertos internos y los especialistas externos unieron fuerzas para  llevar a cabo la obra y el resultado definió nuevos hitos para la  restauración de un BMW 507. 

Al mirar atrás en el proceso, la historia del BMW 507 de Elvis y su  restauración es Rock’n’Roll puro: tan cautivadora como el movimiento  de las caderas del “Rey”, agotaba nuestra energía, era una montaña  rusa de emociones, llena de vueltas y giros repentinos. Esta no es una  simple historia sobre el joven soldado Elvis Presley. También se trata  del experto “campeón de escalada” Hans Stuck, de labios besables  embarrados en la pintura blanca, de un ingeniero espacial retirado y  de un almacén para calabazas, de un motor de Chevy que era demasiado  grande, tapetes de coco engomados y manijas de puertas impresas en un  proceso 3D. La historia ya había iniciado tres años antes de que el  “Rey” iniciara el servicio militar cuando el Ejército de Estados  Unidos se instalara en Hesse, en el Sur de Alemania.

Mito entre rarezas: El BMW 507 del “Rey”

El BMW 507 siempre ha sido uno de los autos más exclusivos y buscados  entre las rarezas en la historia de modelos de la marca con apenas 254  automóviles producidos entre 1955 y 1959. Justo después de su premier  mundial en el Motor Show Internacional de Frankfurt en 1955, el auto  de dos plazas creado por el diseñador Albrecht Graf Goertz fue muy  mencionado en la prensa como “The Dream of Isar”. Las celebridades que  poseían uno como Alain Delon, Úrsula Andress y John Surtees  contribuyeron a la imagen del roadster como un símbolo de estatus. Sin  embargo, ningún otro automóvil de este modelo se instaló en la  mitología como el BMW 507 que una vez fue propiedad de Elvis Presley.  Se creía que este roadster en particular se había perdido por casi  cinco décadas. De hecho, no había siquiera certeza sobre el número de  chasis del auto conducido por el “Rey”. También había dudas sobre si  Elvis Presley había transportado el auto hasta Estados Unidos al  terminar su servicio militar en Alemania, y nadie sabía nada sobre el  propietario posterior del auto. 

Ahora se han resuelto todos estos enigmas gracias a los expertos de  los Archivos de BMW Group Classic y a la periodista estadounidense  Jackie Jouret, quien trabaja para la revista “Bimmer” de California.  En 2006 ya estaba buscando en los reportes contemporáneos el BMW 507  de Elvis y la literatura relevante para rastrear la historia de este  modelo. Durante el transcurso de su trabajo, reveló un detalle  esencial. Varias fuentes señalaban el hecho de que el BMW 507 que fue  entregado a Elvis Presley en Alemania no era un auto nuevo, sino que  previamente lo había usado el corredor de autos de carreras Hans  Stuck. Entre mayo y agosto de 1958, el corredor de autos de carreras  conocido como el “Campeón de escalada” ganó varias escaladas en  Alemania, Austria y Suiza, en un BMW 507 blanco con número de chasis  70079 y placa de registro M-JX 800. También hay un hecho conocido y  verificado por fotógrafos que este roadster dejó la línea de ensamble  el 13 de septiembre de 1957. Unos días más tarde, se exhibió en el  Motor Show Internacional de Frankfurt y se usó varias veces para  pruebas de manejo de prensa. Ya en octubre de 1957, Hans Stuck  presentó el auto en el Motor Show de Londres y luego condujo el  roadster a través de Bélgica, donde lo presentó a King Baudouin, antes  de bajar al Motor Show de Turín. Y por si esto no fuera suficiente, en  el verano de 1958, el BMW 507 de Stuck ganó la competencia de belleza  automotriz en Wiesbaden y luego jugó un papel en el estudio  filmográfico de Bavaria para la película “Hula-Hopp Conny” con  Cornelia Foboess y Rudolf Vogel. 

Se le había dado un cuidadoso servicio a este vehículo en BMW después  de cada carrera, el motor se había mejorado y se le había ajustado una  nueva caja de velocidades cuando terminó con un distribuidor de  Frankfurt en otoño de 1958. El joven soldado estadounidense Presley  tenía 23 años en ese entonces, llegó y lo llevó a una prueba de manejo  para dar un paseo. El “Rey” quedó impresionado de inmediato con el  auto y decidió comprarlo. Las fotos que se tomaron en ese momento  muestran que las placas de licencia de exportación ya se habían  ajustado al BMW 507. Posteriormente se le dio un registro del ejército  estadounidense que cambiaba cada año. Esto fue en parte la razón por  la que se volvió complicada la identificación posterior del vehículo.  Los expertos de los Archivos de BMW Group Classic sólo tuvieron la  absoluta certeza sobre su procedencia cuando obtuvieron la propuesta  del seguro con fecha de diciembre de 1958 que contenía el número de  chasis 70079 junto con el registro del tenedor del vehículo como Elvis  Aaron Presley.

Criado en Alemania, radicalmente modificado en Estados Unidos

Elvis Presley usó el BMW 507 para conducir entre su hogar en Bad  Nauheim y la Base del Ejército Estadounidense en Friedberg. Sus fans  femeninas siempre lo mantuvieron estrechamente vigilado y muchas veces  lo asediaban. Con frecuencia embarraban la pintura del roadster con  mensajes de amor pintados con labial. Estas señales de adoración para  nada eran inusuales para una estrella de rock, pero eran una vergüenza  para Presley como joven soldado estadounidense. Un nuevo uniforme rojo  para el vehículo resolvió el problema. 

En marzo 1960, Elvis Presley terminó su servicio militar en Alemania.  Ya de regreso en las carreteras estadounidenses, debe haber abandonado  el brillante placer de conducir por un BMW descapotado, ya que unos  meses después vendió el roadster rojo portador del chasis número 70079  a un distribuidor Chrysler de Nueva York. El distribuidor en turno  vendió el auto por el ridículo precio, desde nuestra perspectiva de  hoy, de 4,500 dólares estadounidenses al presentador de radio Tommy  Charles. Charles llevó el auto a su casa de Birmingham en el estado de  Alabama donde comenzó a dedicarse con mucho éxito a las carreras,  aunque este movimiento fue muy dudoso al tratarse de un asunto de  autenticidad. Al BMW 507 se le ajustó un motor Chevrolet para  prepararlo para la acción en la pista de carreras. Éste ocupó tanto  espacio que se le tuvieron que acortar partes del portador del chasis  delantero. Se reemplazó la caja de velocidades y el eje trasero, así  como los instrumentos de la cabina. Charles ganó una carrera en  Daytona Beach / Florida con el roadster radicalmente modificado y se  alineó con la rejilla de inicio en otras diversas competencias antes  de vender el vehículo en el transcurso del año 1963.

Siguieron dos cambios más de propietario y el BMW 507 fue a  California. El ingeniero espacial Jack Castor adquirió el auto en 1968  y lo usó ocasionalmente para deambular como uso diario antes de  decidir poner el auto en almacenamiento para una restauración  subsecuente. Castor era un coleccionista apasionado de bicicletas  históricas y con los años también reunió una impresionante colección  de automóviles clásicos en Half Moon Bay al sur de San Francisco.  Participó en varios clubes de autos clásicos e indagó la historia de  los vehículos que había adquirido.

El “Santo Grial” en el almacén de calabazas. 

Castor también reunió un expediente completo de su BMW 507. Mientras  tanto, el ingeniero se había retirado y sucedió que un día vio el  artículo de la revista “Bimmer”. Castor escribió a la autora, le  mencionó del BMW 507 con chasis número 70079 que tenía y la invitó  para que pudiera ver el vehículo. Estaba consciente de que era el  propietario del auto de carreras conducido por el “campeón de  escalada” Hans Stuck, pero hasta entonces sólo había podido especular  sobre una potencial conexión con Elvis. Sin embargo, Jackie Jouret  tenía la certeza absoluta sobre este tema. Ella acompañó a Jack Castor  a un almacén de calabazas donde guardaba el auto rojo BMW 507 junto  con otros vehículos antiguos. “Jack había atado el toldo del motor con  cuerdas”, recordó la periodista al regresar al momento del  descubrimiento. “Llevó un tiempo hasta que realmente pudimos abrir el  compartimiento del motor e identificamos el número estampado del  chasis: 70079, el Santo Grial, entre los números del BMW”. 

Jack Castor ya había coleccionado un gran número de partes  cuidadosamente almacenadas en cajas para la restauración planeada del  roadster a su condición original. Lo que le faltaba era un motor  apropiado y el tiempo necesario para ver que se realizara el proyecto.  Sin embargo, las cosas comenzaron a suceder. Jackie Jouret estableció  el contacto con BMW Group Classic se estaba comenzando a reunir  información nueva sobre la identidad del BMW 507 usado por Elvis  Presley en Alemania. Esto permitió que se confirmaran los hechos que  se habían investigado en Estados Unidos. 

Jack Castor no estaba interesado en sacar provecho rápido de la  inesperada fama adicional de su BMW 507. Sin embargo, se fortaleció el  contacto con BMW Group Classic. Después de varios años y de diversas  discusiones con los expertos para restaurar autos clásicos en BMW  Group Classic, Klaus Kutscher y Axel Klinger-Köhnlein llegaron a un  acuerdo. Junto con la compra del vehículo por BMW Group Classic,  también incluyó la restauración auténtica del auto junto con las  líneas visualizadas por Castor.

Al museo por contenedor – y de allí al taller. 

Había llegado el momento en la primavera de 2014. El BMW 507 fue  enviado a Alemania en un contenedor, junto con las refacciones de la  colección de Castor. La primera parada en Múnich fue el Museo BMW  donde se presentó el roadster ante una audiencia admiradora en la  exhibición especial “El BMW 507 de Elvis – perdido y encontrado”.  Entonces se inició la obra de restauración en el taller de BMW Group Classic.

Como se acostumbra en proyectos de esta naturaleza, la fase uno fue principalmente de índole destructiva. El vehículo fue completamente desmantelado, un proceso que, en este caso en especial, llevó una  semana entera, más que los dos días que se habían planeado  originalmente. Al principio, la carrocería de aluminio fue separada  del ensamble del piso hecho de lámina de acero. Esta fue la única  forma de conservar en lo posible la mayor parte del material original.  Luego se retiró la pintura del ensamble del piso con un baño ácido y  de la carrocería con un baño alcalino. El motor ya había sido retirado  y se habían apartado los restos que quedaban en el interior.

Muchos de los componentes tenían que volverse a fabricar de la  basura, porque las existencias de las piezas originales para el BMW  507 se limitaron incluso al BMW Group Classic. La mano de obra  tradicional al estilo de la década de 1950 se fusionó con los  procedimientos de producción de alta tecnología de la era moderna. El  panel de instrumentos se fundió con base en el original. La tapicería  de piel se creó de manera que concordara con precisión con el patrón  mostrado en las fotografías y catálogos antiguos. Cuando se  reconstruyeron los asientos, se demostró que era posible usar la  subestructura de acero original para los asientos después de que se  retiró con cuidado todo el óxido. Luego se colocó un tapete de coco  engomado sobre los resortes de acero. Este material natural ya se  había usado en la década de 1950 para la producción en serie del BMW  507, junto con las capas de fieltro y lino sobrepuestas para hacer que  los asientos fueran lo más cómodos posible. Las bobinadoras de las  ventanas y las manijas de las puertas se volvieron a fabricar por  anticipado, mediante un proceso avanzado de impresión moderna en 3D  con base en las dimensiones originales. Después de producir un conjunto de datos digitales mediante una exploración tridimensional de  la parte original, se generó un fax con la ayuda de la fabricación de  aditivos y espejos terminados posteriormente. En contraste, el sello  de goma para la cubierta del tanque se volvió a producir con un  procedimiento de fabricación convencional. Debido a que este  componente, como muchos otros del BMW 507, había sido presa de los  estragos del tiempo, se produjo una pequeña serie. Esto significó que  los usuarios del roadster ahora pueden encontrar esta refacción en la  tienda de partes de BMW Group Classic.

El BMW 507 regresa – es justo como el auto que condujo Hans    Stuck, el que compró Elvis, y así es como lo quería Jack Castor.

El motor para el BMW 507 de Elvis fue completamente reconstruido de refacciones. El motor V8 de 3.2 litros fue reacondicionado con  precisión de conformidad con las especificaciones originales del BMW  507, pero no se le dio un número de motor debido al uso inevitable  pero inusual de componentes antiguos y nuevos. El portador del chasis  delantero, que se había cortado en una primera etapa, también se tuvo  que volver a producir con su geometría original e integrarse en el  ensamble del piso. El listón para clavar de madera para fijar en su lugar la parte superior suave también se volvió a producir usando  materiales y métodos de procesamiento para ajustarse a la década de 1950.

La máxima autenticidad también fue el objetivo al pintar el vehículo.  El BMW 507 ahora está resplandeciente una vez más en Blanco Pluma. El  recubrimiento primer, el relleno y el recubrimiento superior no se  aplicaron con los métodos que son comunes hoy. Más bien se  implementaron con un procedimiento que corresponde a la tecnología que  se usaba hace unos 60 años. Esto permitió evitar el excesivo brillo de  color que hoy en día se considera deseable, pero que es inapropiado  para autos clásicos. 

Similar a la reconstrucción del motor V8 y el uso de piezas y  procedimientos de producción fieles a los originales, la selección de  la pintura también correspondió con precisión a las condiciones que  definió Jack Castor. Justo desde el inicio, él quería restaurar el  roadster a su condición original de cuando se fabricó en 1958. Sin  embargo, su aspiración de poder ver el BMW 507 a través de los ojos  del “Rey” quedó insatisfecha. Jack Castor falleció a la edad de 77  años en noviembre de 2014. Por lo tanto lo recordaremos en Pebble  Beach. El BMW 507 se presentará por primera vez en ese lugar, no  simplemente como el automóvil del “Rey”, sino también como el legado  de Jack Castor y una obra maestra de BMW Group Classic.

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