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segundo intento para ser rectora

García Benau invoca a la “necesidad del cambio”

Foto: KIKE TABERNER
31/01/2018 - 

FOTOGALERÍA. Fotos: KIKE TABERNER.

VALÈNCIA. Discreción, austeridad e ilusión. La candidatura de María Antonia García Benau para rectora de la Universitat de València inició este martes su campaña con la presentación de su equipo y las líneas principales de su programa. En un acto que se celebró en la Sala de Juntas de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, la mujer que le disputó el puesto en segunda vuelta a Esteban Morcillo en 2010 y estuvo a punto de ser la primera mujer rectora en los cinco siglos de historia de la Universitat, dio a conocer algunas de las líneas básicas de una candidatura insuflada por “la necesidad del cambio” y que presentó como una alternativa “académica”.

En su discurso la catedrática puso en valor las capacidades de un equipo “que tiene experiencia de gestión por los cargos que han desempeñado en la Universitat, pero que no son profesionales de la gestión”. Con el apoyo de tres personas que le acompañaron en su anterior intento, García–Benau lanzó un mensaje en defensa de una nueva docencia, partiendo del hecho de que “los estudiantes actuales son más visuales y necesitan otros estímulos para ir a clase”. “Quiero que deseen acudir a sus escuelas y facultades, por lo que se impone una innovación en la docencia”, aseguró. 

Con un ojo puesto en la pedagogía y otro en el mundo real, García Benau también se refirió al hecho de que aspiraban a trabajar por aumentar la empleabilidad de los alumnos de la Universitat. Al tiempo, hizo votos porque la institución estuviera más en contacto con la realidad que le circunda. “La sociedad nos está financiando. Es nuestro derecho y obligación revertir a la sociedad lo que nos da”, apuntó.

Defensora de las “políticas universitarias” (“sin ellas las universidades se adormecen”) García–Benau abogó por un modelo colaborativo en el que la Universitat de València y sus departamentos se puedan integrar en proyectos y redes internacionales que permitan un incremento de relaciones con otras instituciones. “Vamos a buscar que haya más movilidad de nuestros estudiantes, pero también que podamos acoger a más profesores de otras universidades y que puedan permanecer con nosotros más tiempo; la internacionalización para ser una universidad reconocida y de prestigio”, dijo.

Soluciones a “los problemas reales”

Igualmente anunció que en caso de ser elegida iba a poner en marcha una universidad “cercana”, que ofrezca soluciones a “los problemas reales de los estudiantes” en temas que van desde el transporte público hasta el horario del aire acondicionado en las bibliotecas en verano. “Pero también queremos afrontar problemas de calado como el que tienen los profesores asociados que lleva sin solucionarse varios años”, avanzó.

Para todo ello, el equipo de García–Benau haría una apuesta por la transformación digital y la modernización de la universidad. “Hoy el concepto Smart está en todo lo que nos rodea: Industria 4.0, ciudades inteligentes, internet de las cosas. Es el momento de apostar por una universidad inteligente, que facilite la transparencia del equipo de gobierno, la participación on-line de la comunidad universitaria, reduzca la carga administrativa del personal investigador, y permita posicionar a la Universitat como motor de la transformación digital de la sociedad valenciana”.

Para la candidata a rectora la precarización en las plantillas y la falta de relevo generacional han generado graves problemas de gestión y docencia. Esta situación, que ha desembocado en una huelga indefinida de profesores asociados desde este lunes, es otro de los retos a los que se enfrentará en caso de ganar. Para ella, parte de este problema pasa por el relevo generacional. “No podemos escondernos detrás del Ministerio y argumentar que no hay relevo porque los recortes lo impiden. Hemos de buscar fórmulas creativas que nos permitan rejuvenecer a nuestros docentes e investigadores y permitir el paso a las nuevas generaciones”.

Los nombres propios del equipo

García–Benau ensalzó también a su equipo, en el que María Luisa Atienza Navarro, profesora titular de Derecho Civil, sería la responsable de la Secretaría General de la Universitat de València. Al ex decano de la Facultad de Ciencias Biológicas y catedrático de Zoología Vicente Roca Velasco le encomendaría el Vicerrectorado de Investigación y Política Científica. Por su parte, el actual director del Instituto de Robótica y Tecnologías la Información y de las comunicaciones, Juan José Martínez Durá, ocuparía el Vicerrectorado de Transferencia, Innovación y Administración digital.

Por su parte, el catedrático de Derecho Mercantil Juan Bataller Grau es el propuesto como vicerrector de Organización Académica y Profesorado. Uno de los que repite con García Benau es Ramón López Martín. Catedrático de Teoría e Historia de la Educación, actualmente es vicerrector de Políticas de Formación y Calidad Educativa y García–Benau le encomendaría el Vicerrectorado de Estudios y Calidad Docente.

Para el Vicerrectorado de Cooperación e Internacionalización la propuesta es Trinidad Casasús Estellés, doctora en Matemáticas y catedrática de escuela universitaria. Junto a ella, María Ivana Frasquet Miguel, profesora titular de Historia Contemporánea, asumiría el Vicerrectorado de Cultura. Otra mujer del equipo es María Pilar Rueda Salgado, profesora titular de Matemáticas, quien se haría cargo del Vicerrectorado de Políticas de Igualdad y Desarrollo sostenible. Finalmente, Alejandro Espí Macías, profesor titular de Cirugía, sería el vicerrector de Relaciones Institucionales.

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