X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

cambios en la circulación para proteger el uso residencial

La revolución Grezzi arriba a Ciutat Vella: velocidad límite, 20 km/h

4/10/2017 - 

VALÈNCIA. “Un buen guión no implica finalmente tener una buena película; sobre todo si el director [Grezzi] ya tiene un historial de fracasos previos”. Quien usa la ironía cinéfila es el concejal de Ciudadanos, Narciso Estellés. Y la película es el anunciado cambio la movilidad en Ciutat Vella para restringir el tráfico en el casco histórico.

Movilidad Sostenible realizará esta semana la reordenación de la circulación en Ciutat Vella, estableciendo nuevas zonas residenciales con el objetivo de establecer un uso preferente para residentes y logística y acabar así con el tráfico oportunista. Será a lo largo de este jueves, 5 de octubre, después de que los trabajos de adecuación se inicien hoy miércoles, día 4, por parte del servicio municipal.

Tras las actuaciones del entorno de La Lonja y de la calle Serranos, la operación comprenderá ahora los barrios de El Carme, El Pilar y El Mercat, concretamente el área comprendida entre Blanquerías, por el norte; Guillem de Castro, por el oeste; la calle Guillem Sorolla, por el sur, y el entorno de Serranos, Calatrava, Puríssima, Estamenyeria Vella y Ercilla por el este.

Siguiendo la dinámica de la actuación de Serranos, la operación consiste en el establecimiento de nuevos itinerarios de entrada y salida a las diferentes zona de Ciutat Vella. Estos canalizarán el tráfico de entrada desde la Ronda Interior hacia los domicilios, estacionamientos, comercios y espacios reservados de carga y descarga y dirigirán su salida hacia un punto próximo de la misma ronda, evitando así el tráfico oportunista.

“La protección que merece”

La operación se ha realizado atendiendo también a las entidades participantes en la sectorial de Ciutat Vella de la Mesa de la Movilidad de València, y tan solo requerirá señalización vertical y horizontal y afectará al sentido de algunas calles, al tiempo que recupera otras con carácter peatonal. Con ella, “todo este entorno patrimonial consolidara la protección que merece”, según aseguró el propio Grezzi en declaraciones recogidas por Europa Press.

Una iniciativa ante la que Ciudadanos se muestra abiertamente a favor... de entrada. Su sí inicial es porque consideran que ayudará a “proteger, dignificar y reforzar el carácter residencial de Ciutat Vella”. “Las siete claves que se han publicado nos parecen a priori sensatas y valoramos positivamente el hecho de repartir dípticos informativos entre la población residente. Sin embargo, con Grezzi a la cabeza, las siete claves se nos convierten en cinco dudas”, explica Estellés.

¿Y cuáles son las siete claves a las que alude Estellés? En primer lugar, consolidar El Carme, El Pilar y El Mercat, como zona residencial. Esto implica que se trata de una zona destinada en primer lugar a los peatones y en la que se aplican normas especiales de circulación como velocidad máxima de 20 km/h, concesión de la prioridad a los peatones por parte de quienes conducen y estacionamiento permitido únicamente en los lugares indicados con señales o marcas.

En segundo lugar, establecer cinco puertas de acceso libre con sus correspondientes salidas, una más de la cuatro inicialmente previstas. Esta actuación no restringe el acceso libre del tráfico, pero, al acabar con los itinerarios oportunistas, hace inútil el tráfico que no tenga como destino un punto dentro del itinerario interior de cada bucle. Así, dependiendo de cuál sea el destino, se entrará por una u otra puerta.

Cambios de sentido

Además, para generar estos itinerarios interiores mínimos, algunas vías cambian el sentido de la circulación. El cambio más destacado es el de la calle Quart, en el tramo entre la calle de la Mare de Déu de la Misericòrdia y la plaza del Tossal. También modifican su sentido: Calle Ripalda (tramo entre las calles de la Beneficiència y dels Soguers); Calle Pinzón, en el tramo entre las calles Quart y Doctor Beltrán Bigorra; y Calle de la Mare de Déu de la Misericòrdia.

Como resultado de la operación, diversas ubicaciones pasan a ser espacios de carácter peatonal: Entorno de la plaza de Santa Úrsula; el tramo de la calle de Dalt, entre las calles Sant Tomàs y l'Hostal de Morella; las calles Pintor Fillol y Pare d'Òrfens, entre la plaza de l'Arbre y la marginal derecha del antiguo cauce del río Turia.

Desde Movilidad apuntan que el hecho de que la actuación se realice mediante señalización vertical y horizontal, sin barreras físicas, posibilita en todo momento el acceso libre a vehículos de emergencia y servicios a todas las calles cuando sea preciso. El rediseño incluirá nuevas zonas de carga y descarga en la plaza del Forn de Sant Nicolau, la calle Pinzón, la calle Doctor Beltrán Bigorra, la plaza del Portal Nou, la plaza de Sant Jaume, la calle Corona y la calle Murillo.

Las cinco dudas de Ciudadanos

Ante estas siete propuestas, Estellés plantea cinco dudas. La primera, “el historial previo de Grezzi”, con actuaciones que, dice, “se han basado en precipitaciones, imposiciones, falta de diálogo y finalmente rectificaciones sobre la marcha. Este historial nos ofrece cuando menos dudas a la hora de sacar el guión con solvencia a la primera”, dice.

La segunda duda son los problemas que se han constatado en las zonas previamente peatonalizadas de la Lonja y Serranos. Así, Estellés enumera “problemas denunciados de los servicios de emergencia para acceder a tramos cerrados, quejas de peatones por circulación caótica y peligrosa de bicicletas, imágenes de aceras y pavimento deteriorados y alineaciones de macetas y obstaculos sin una clara integración y papel con el objetivo final de la peatonalización, además de la ausencia de elementos de control y gestión como las ya eternas cámaras”. En este sentido, Estellés recuerda que en Serranos y Lonja los horarios comerciales no han funcionado mal. “En esta zona, más extensa y con más calles y zonas de más complejo acceso es otra incógnita que tenemos”.

La tercera duda es la reiteración de Grezzi, según él, de “actuar y luego preguntar”. Así, aunque admitió que el cambio se ha tratado en la sectorial de Ciutat Vella, “eso no garantiza el consenso absoluto”. “En este caso quizás el díptico no sea suficiente”, añadió, “habida cuenta de la población residente, de la población flotante y de la población de Valencia que es la que buscaba el centro muchas veces como atajo”. Y concluía a este respecto: “Es mejor esperar dos meses que tener luego que dar explicaciones extra diez”.

“Demasiadas variables”

Igualmente Estellés planteó que quizás había “demasiadas variables de inicio”. “Esperemos que tras la puesta en marcha, el sistema no tienda al caos porque o se es blanco o negro, peatonal o no; las zonas semis, que no son ni de un tipo ni de otro, mal implantadas tienden al caos si no se establece y garantiza orden, control e información”, añadió.  

Y finalmente, ya más a nivel general, expresó sus dudas a nivel ideológico. “Para un grupo político como Compromís, especialmente Grezzi y Joan Ribó, para quienes aparcar en la calle no es un derecho y que ya llevan un historial demostrable de ataque al vehículo privado, demasiado para que sin querer esta vez, algo a priori bien dibujado sobre un papel, no acabe siendo interpretado por todos los demás como un nuevo ataque al vehículo privado”.

“Mejorar la calidad de vida”

Por su parte, el concejal Grezzi hizo ver que si algo tiene esta operación es que se produce “muchas décadas después de que otras ciudades tomasen medidas parecidas para proteger su patrimonio y eso ha consolidado un deterioro adicional en el entorno”. “Pero nunca es tarde para revertir esta situación y mejorar no solo nuestro entorno, sino también nuestra calidad de vida”, concluyó.

Todos los detalles y el plano indicando la nueva ordenación de la circulación motorizada en el barrio se han impreso en 15.000 dípticos que se están repartiendo en los buzones de los vecinos y las vecinas de la zona. Del mismo modo, tras las reuniones mantenidas por la sectorial de Ciutat Vella de la Mesa de la Movilidad, a las que han asistido responsables de la Concejalía, la regidoría ha remitido a todos los participantes una relación con las peticiones que han realizado y se han incorporado.

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email