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GRAND PLACE / OPINIÓN

Plan B... ¿de Barcelona?

5/09/2017 - 

“Rueda de prensa del Ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso María Dastis, tras la tercera ronda de negociaciones con el Conseller d’Afers Exteriors, Raül Romeva, en representación del Gobierno de Cataluña.

Raül Romeva y yo, junto con nuestros equipos, acabamos de terminar la tercera ronda de negociaciones. Me gustaría agradecer personalmente a ambas delegaciones por su compromiso y competencia. Cuando di la bienvenida a Romeva, dijo que estaba preocupado. El tiempo pasa rápidamente y, con cada día que pasa, nos estamos acercando a la retirada de Cataluña, el 1 de octubre de 2020, a la medianoche. La pregunta fundamental para la que necesitamos una respuesta es si, en ese día, Cataluña dejará España de una manera ordenada, con un acuerdo, o si el pueblo catalán saldrá sin un acuerdo, cuyas consecuencias ya se han explicado.

Por nuestra parte, creemos que un acuerdo es el mejor resultado. Señoras y señores, esta semana, hicimos algunas aclaraciones útiles en muchos puntos, como por ejemplo: el estatuto de los trabajadores fronterizos; la asunción recíproca de derechos de seguridad social, y la resolución de los procesos judiciales pendientes ante el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y la Audiencia Nacional. Pero no hemos hecho ningún progreso sobre los temas principales, aunque -y quiero decirlo- la discusión sobre la Comunitat Valenciana fue fructífera.

Sobre este tema —que voy a seguir personalmente, como todas las demás áreas—, hemos realizado verdaderos progresos sobre la zona común transfronteriza, tanto para la libre circulación de ciudadanos como para la asunción de infraestructuras como el Corredor Mediterráneo. Y ello se ha conseguido sobre la base de garantías por parte de Cataluña, que nos aclaró lo que queda por hacer tomando como marco de cooperación norte-sur el Acuerdo de Viernes Santo.

A la velocidad actual, estamos muy lejos de poder comunicar a la Conferencia de Presidentes Autonómicos que se han realizado progresos suficientes para recomendar el inicio de una discusión sobre las relaciones futuras, y ello mientras  seguimos ultimando el acuerdo de retirada a lo largo de 2019. Esto es todo lo que puedo decir, por nuestra parte, de esta ronda. Pero, como estoy aquí, delante de ustedes hoy, me gustaría recordar tres puntos en el marco general de esta negociación que deben ser bien entendidos.

Estas negociaciones son inusuales y sin precedentes. Esto es particularmente cierto para el Gobierno Español, que colabora con su experiencia bajo la autoridad del Presidente Rajoy, y en el marco de un mandato que se fijó desde el principio, desde el primer día, por los 16 Presidentes Autonómicos en el marco de la Conferencia anual, presidida de forma interina por el Rey Felipe VI y el futuro Jefe del Estado. Y, naturalmente, trabajamos estrechamente con el Parlamento español y el resto de Parlamentos autonómicos. Recomiendo que nadie subestime el papel de los Parlamentos, cuyo mandato estoy poniendo en práctica escrupulosamente.

Este mandato es claro y preciso: establece la secuencia a seguir. Requiere trabajar en el orden correcto para alcanzar el éxito, se refiere a las condiciones para un período de transición, si dicho período se solicita por Cataluña.  Y requiere que la retirada ordenada tenga en cuenta la relación futura, a lo que me refiero como una Nueva Asociación. Aquellos que buscan la más mínima diferencia entre lo que está haciendo este equipo negociador español y lo que quieren los Gobiernos Autonómicos o en proceso de Federación están perdiendo su tiempo. La unidad es total.

En segundo lugar, conforme a lo estipulado en las directrices de la Conferencia de Presidentes Autonómicos, proteger el orden jurídico del Estado español y la protección de la integridad del mercado único son los principios fundamentales de mi mandato. Cataluña ha decidido dejar este Estado, según el modelo territorial actual, sus leyes y sus instituciones. Esta decisión es soberana. Pero una cosa está clara: su organización política, la capacidad de España para regular, supervisar y hacer cumplir nuestras leyes en cuanto interfieran entre ambos territorios, no debe y no puede ser socavada por el Procès Sobiranista.

Cataluña ha contribuido fuertemente al desarrollo de la democracia, que es la base del Estado español. Entiende bien, muy bien, cómo funciona. Las directrices de la Conferencia de Presidentes Autonómicos establecen que el Estado español preservará su autonomía en la toma de decisiones. Cataluña, por su parte, quiere tomar el control, quiere adoptar sus propias leyes a todos los niveles. Pero también quiere que su cuerpo jurídico sea reconocido automáticamente por el Estado español. Y esto es simplemente imposible.

En tercer lugar, la primera fase de esta negociación se basa en crear confianza. Tomaré dos ejemplos donde todavía tenemos que construir esa confianza. Sobre los derechos de los ciudadanos se han aclarado algunos puntos esta semana, pero tenemos que ir más lejos para tranquilizar a los ciudadanos que viven y trabajan entre ambos territorios. Durante el verano, un centenar de ciudadanos del Estado español que viven legalmente en Cataluña recibieron cartas de deportación. El Gobierno catalán reconoció rápidamente que esto fue debido a un error. Pero no es la primera vez que ocurre algo así. Esta inseguridad refuerza la necesidad de garantizar que los derechos de los ciudadanos españoles en territorio catalán son directamente exigibles ante la jurisdicciones nacionales, bajo el control del Tribunal Supremo, un punto en el que no estamos de acuerdo en estos momentos. 

Respecto al sistema económico y financiero, los contribuyentes de los 16 gobiernos autonómicos o en proceso de federación no deben pagar por las obligaciones asumidas por los 17 iniciales. Esto no sería justo. En julio, Cataluña reconoció sus obligaciones más allá de la fecha del Procès Sobiranista. Pero esta semana, Cataluña explicó que no se siente obligada legalmente y que estos compromisos se limitarán a su último pago para los Presupuestos Generales del Estado antes de la salida. 

Sin embargo, tenemos obligaciones conjuntas hacia terceros países. Por ejemplo, hemos garantizado préstamos a largo plazo a Ucrania juntos. También hemos apoyado conjuntamente el desarrollo en países de África, el Caribe y el Pacífico a través del Fondo de Cooperación. Nos hemos comprometido también conjuntamente para apoyar a empresas innovadoras e infraestructura verde en toda la península hasta el año 2021, incluido el Corredor Mediterráneo. 

Con esta nueva incertidumbre, ¿cómo podemos construir un marco de confianza y empezar a discutir una relación futura? Tenemos que resolver juntos estos problemas seriamente y con rigor. Señoras y señores, nunca he sentido la ilusión de que estas negociaciones serían fáciles. Siempre he pensado que sería complejo y que el Procès tendría muchas consecuencias sociales, humanas,técnicas, legales, financieras y económicas. Pero, como he visto en los últimos tres días, existe un compromiso por ambas partes, debo decirlo, y ello refuerza nuestra determinación. Mi ánimo, en nombre de los 16, está en llegar a un acuerdo. Una vez más, diré que el tiempo pasa muy rápidamente y, si es necesario, estamos listos por nuestra parte – los 16 Gobiernos autonómicos o en proceso de Federación- para acelerar el ritmo de las negociaciones.”

Discurso de Michael Barnier, negociador para el Brexit por parte de la Unión Europea, traducido casi literalmente de la rueda de prensa ofrecida el jueves 31 de agosto tras la tercera ronda de negociaciones con el Reino Unido. Donde dice “España”, pongan“Unión Europea”. Donde dice “Cataluña”, pongan “Reino Unido”. Donde dice “Alfonso María Dastis, pongan “Michael Barnier. Donde dice “Raül Romeva", pongan “David Davis”. Donde dice “Rajoy”, pongan “Juncker". Donde dice “Rey Felipe VI y el futuro Jefe del Estado”, pongan “el Presidente del Consejo Europeo Donald Tusk”. Donde dice “Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y la Audiencia Nacional”, pongan “Tribunal Europeo de Justicia”. Donde dice “la Conferencia de Presidentes Autonómicos”, pongan “el Consejo Europeo”. Donde dice “los Gobiernos Autonómicos o en proceso de Federación”, pongan “los Estados miembros”. Donde dice “Comunitat Valenciana”, pongan“Irlanda del Norte”. Donde dice “Procès Sobiranista", pongan “Brexit”. Donde dice “confianza", pongan “esperanza”…

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