análisis | el pspv busca un tercer mandato con su izquierda agrupada 

#28M en Elda: Rubén Alfaro busca otra mayoría con la derecha con los papeles cambiados

26/05/2023 - 

ELDA . La ciudad de Elda debe decidir el 28M si le concede cuatro años de mandato al socialista Rubén Alfaro. Sería el tercero, y la confirmación de que la capital del Valle del Vinalopó sigue siendo un fortín rojo, que ya apuntalaron  hace cuatro años, cuando los socialistas alcanzaron la mayoría absoluta. No lo tienen fácil sus rivales, máxime si van los papeles cambiados: el entonces candidato del PP, Fran Muñoz, se presenta ahora por Ciudadanos; y el ex líder naranja, Paco Sánchez, lo hace por el PP. Y si la empresa ya es complicada, Alfaro cuenta con un comodín: todos los partidos a su izquierda -Podemos, Esquerra Unida y Compromís- van unidos en una misma candidatura con Iñaki Pérez Rico como alcaldable.

El mandato eldense ha tenido dos directrices: diseñar el futuro de la ciudad, con la elaboración del Plan Estratégico, y mejorar la escena urbana de la ciudad en diferentes barrios. Es verdad que en Elda no hay grandes proyectos. O no hay proyectos megalómanos. Sólo el posible ascenso del CD Eldense y la posibilidad de erigir un nuevo estadio quizás sea el envite más grande que tiene la ciudad por delante. Pero por contra, la ciudad y su principal sector económico, el calzado, pasa por uno de sus mejores momentos, con buenos datos de empleo, como elemento transversal, y empresa más estables, y con mayor proyección internacional si cabe.

De por medio de todo este panorama se cuelan en el debate lo que serían los asuntos o asignaturas pendientes que tiene toda ciudad: si una política fiscal algo cuestionada, como le reprocha el PP a Alfaro, o la falta de suelo industrial para tener un futuro despejado. Una de las propuestas sobre la mesa es el paraje de Las Cañadas, pero todavía es embrionaria como le propone Cs.

Pero entre las críticas de la oposición y los proyectos del equipo de gobierno -en el que también ha estado Esquerra Unida al frente de Participación Ciudadana y Acceso a la Vivienda, lo que permitido tener 14 concejales de 25-, ha habido una serie de medidas y políticas que el Gobierno local de Rubén Alfaro ha podido desplegar, gracias en parte a las políticas del Consell.

La primera, una amplia oferta formativa, sobre todo, en materia de Formación Profesional, con 52 ciclos. El despliegue del plan Edificant, con varios proyectos ya terminados, y otros en marcha, lo que ha supuesto una inversión de 15 millones de euros.  La llegada de fondos europeos para el Plan de Sostenibilidad Turística o para instalar energía fotovoltaica en edificios públicos; la reforma de la Plaza de Toros, que debe comenzar en breve y que quizás sea la inversión en infraestructuras más grande (al margen del Edificant) de este mandato, o la modernización de los polígonos.

A ello, se suman el sinfín de ayudas que Elda, al igual que el resto de ayuntamientos, han concedido a los sectores afectados por las restricciones de la pandemia o para el fomento del empleo y la formación; la apuesta por la peatonalización de determinados espacios y por el impulso de la cultura y el patrimonio, o el alto grado en el cumplimiento de la Ley de la Dependencia. Quizás la posibilidad de contar con un gran espacio cultural, con la posible adquisición del Auditorio Adoc, siga siendo la gran promesa pendiente. 

Todo ello, en un mandato, sin apenas polémicas, en las que los concejales de Ciudadanos -ahora en las filas del PP- han respaldado las cuentas municipales y que quizás la oposición más exigente ha venido de la mano del PP, cuyo líder será ahora el candidato de Ciudadano. Al igual que el resto de municipios del Vinalopó, Elda también se ha visto afectado por la llegada de las macroplantas fotovoltaicas, algunas de impacto pleno en su término municipal, otras en espacios compartidos con los pueblos vecinos. Sin embargo, en ningún caso, han levantado tanta polvareda como los proyectos de Villena, Salinas o Monòver, por citar tres municipios en los que sí que se dado un movimiento conservacionista contra el impacto de estas estaciones. 

Quizás la gran obra pendientes que tiene Elda no depende de su ayuntamiento, pero sí que afecta a su desarrollo y a su movilidad: la mejora de la Autovía A-31. No se trata de un  problema puntual, sino que va más allá de su término municipal. La autovía A-31 es un problema para todo aquel que trabaja o atraviesa esta vía desde Monforte hasta Villena, por la saturación del tráfico, y en especial, el pesado, que no tiene alternativa para adentrarse a la meseta. 

Sólo una mejora de la oferta ferroviaria y de ésta, con determinados puntos urbanos de Elda y del resto de la comarca ayudaría a rebajar el uso del vehículo privado y por tanto, la saturación de la autovía y mejoraría las conexiones internas. Pero a día de hoy, esa pelota está en manos del tejado del Gobierno, y con pocas noticias. 

Y con este panorama los/las eldenses se enfrentan a las urnas: o renovar la confianza en Alfaro para un tercer mandato, o abrir alternativas con apoyos de socios externos. Bien por la izquierda, como lo ha tenido en este mandato con EU, bien por la derecha, con Cs. Sea cual sea el designio de los vecinos, lo que sí parece claro es que Elda tiene le futuro marcado con el Plan Estratégico, un trabajo coral, con mucha participación ciudadano, que marca las líneas estratégicas y que deja a futuras corporaciones su cumplimiento. El objetivo no debe ser otro que buscar los equilibrios de desarrollo y sostenibilidad para que Elda sea un polo atractivo para la economía y, por tanto, para que sus residentes no tengan otras tentaciones. Más bien, todo lo contrario, que la nueva generación formada y talentosa siga apostando por vivir y desarrollarse en la propia Elda.


Noticias relacionadas