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entrevista

Chema Carrasco: “Es justo que una empresa que no hace comunicación muera”

La buena tecnología y los buenos productos tienen poco recorrido si no van ligadas a la comunicación para este periodista barcelonés. Hace seis años, empezó a asesorar a startups y desde entonces, no ha parado. Desde su web ‘elixircarrasco’ defiende pertinazmente el introducir la estrategia comunicativa en el mundo emprendedor. Entiende como nadie la alta mortandad de este tipo de nuevas empresas y, tras impartir un taller en el Coworking EOI Alicante, advierte del riesgo de no separar publicidad y comunicación en el mundo digital.

16/01/2017 - 

ALICANTE. Si va a emprender, ponga a un buen comunicador en su vida. Este podría ser el resumen de los talleres que imparte Chema Carrasco y un punto básico desde el cual arranca su firme convicción de que estamos copiando mal el modelo americano de las startups. Periodista en RNE y con más de 20 años de experiencia en los dos lados de la comunicación, vive con el gusanillo del emprendimiento desde 2011 a raíz de su programa radiofónico “Tinc un plan secret”.

“Creo que una de las razones de la alta mortandad de las startups es que no han entendido el hecho de que si no comunican, no existen. Una startup, lo único que necesita cuando nace son clientes y para conseguirlo sólo lo puedes conseguir haciendo comunicación”, explica el periodista catalán. “Si no consigues tracción, no hay clientes. Si no hay clientes, no hay retorno y se acabó la empresa. Es justo que una empresa que no hace comunicación, muera”.

“Me di cuenta de que uno de los grandes problemas del emprendimiento era la comunicación. No se explicaba bien qué eran, qué vendían. No se entendían. Se copiaban fórmulas americanas que aquí no tienen sentido. Al principio sólo asesoraba a empresas tecnológicas, pero ahora lo hago a todo tipo”, señala Chema Carrasco cuando se le pregunta el porqué entró en este mundillo.

“Laboralmente, para los periodistas, creo que hay mil veces más oportunidades en el lado de la comunicación empresarial o corporativo que en el lado del periodismo, el cual está muerto totalmente”. Y desde que empezara hasta ahora los progresos han sido más bien escasos.

En opinión del barcelonés, los tres errores más comunes de los emprendedores son: En primer lugar, “no tener definido lo que quieres ser. Si no puedes explicar tu negocio en dos líneas, no tienes negocios. Otro de los errores es no identificar bien a tu público. Si no sabes a quien tienes que dirigir la comunicación, no te van a entender. El tercero y muy frecuente, enviar a los medios cosas que no son interesantes. Son importantes para ellos, pero no interesantes”. 

En el otro lado de la moneda, los aciertos, Carrasco entiende que se ha avanzado en el uso de las redes sociales. “Aunque lo hagan mal, suele estar acertado por cuanto representa tener un escaparate. En segundo lugar, cada vez más, pero, pocas, están entendiendo que tienen que tener a alguien de comunicación. No el de marketing. No hablan el mismo idioma. Y un tercer acierto: han ganado mucho en cómo presentar sus proyectos sobre todo, de cara a sus inversores. Antes era un Power Point y poco más. Las presentaciones en las distancias cortas han mejorado mucho”.

Pero aun así, la carencia está en la base. “Lamentablemente muchos emprendedores han entendido la comunicación como estar en Facebook. Es un error absolutamente deplorable. La comunicación tiene sentido cuando alguien que es un prescriptor o que tiene una autoridad, prestigio, habla de ti en su blog o radio o medio de comunicación. Que tú en tu Facebook expliques cosas no significa nada. Y pasa este fenómeno que se conoce como la cámara de eco”.

El valor que aporta la comunicación a la estrategia de cualquier proyecto es clave, según su criterio. “Las empresas que mejor funcionan están haciendo una táctica por relaciones púbicas. Ha habido casos como Wallapop que hizo anuncios a cambio de dinero futuro y, de repente, toda España se enteró de lo que era esta plataforma”.

Sin embargo, es tajante en dos fenómenos tan actuales como el propio mundo digital: nuevas figuras informativas y la viralidad. Respecto a la aparición de bloggers e influencers, Carrasco ve correcto que se les pague por hablar de determinado producto o servicio. No obstante, exige que venga reflejado. “Creo que debería decirse. En Estados Unidos ya hay una sentencia que los condena – por no decir que han cobrado de una empresa- y que certifica que eso es competencia desleal. En los medios está separado, y si en el mundo digital no ha llegado, creo que es algo que llegará”.

El infierno de Twitter

Las redes sociales han convertido en poderosos a determinados prescriptores, pero también abierto un agujero negro repleto de trolls. Los falsos seguidores y fans están tocando de lleno a Twitter y, en este contexto, el consultor muestra la necesidad de aprender a convivir y a reflexionar con su uso. “El tema viral a veces me sorprende. Si sabes controlar las redes, sabes que el lado oscuro está a medio milímetro de la luz. Aquí se esté haciendo la piel muy fina. Eso es una reflexión que como sociedad tenemos que hacer. Nos estamos convirtiendo en una sociedad absolutamente aburrida, que se molesta por todo, o que está buscando el fallo”. 

Según el periodista, “hay una frase que define bastante Internet: “Haters gonna hate” (los que odian va a seguir odiando). Twitter no se ha vendido a Disney por el tema de los haters. Twitter es el pozo del odio”.

Respecto a la huella digital, ese conocedor de la comunicación digital se decanta más por la teoría de “lo dijiste, queda. Es como si ahora intentaremos borrar capítulos de la Biblia, porque son machistas. Creo que no debería permitirse borrar. En cuanto a los trolls, pues debería saber filtrarse. Si no lo sabes hacer, te pasará como a Twitter que está en quiebra por los trolls”.

Emprendedor seducido

Admirador de la comunicación más transparente y colaborativa como la que exhibe la plataforma cultural Verkami, Carrasco pone puntos positivos al tipo de estrategia que están haciendo empresas valencianas como “Graffica, con un millón de lectores al mes y que está cuidando su presencia en medios, sus criterios para entregar premios”, entre otros aspectos.

Pero él, como otros muchos, ha pasado a formar parte del ecosistema emprendedor y lleva entre manos proyectos como Salaos. “Nació hace un par de años. Siempre me ha fascinado el proceso de la sal y pensé en hacerlo particularmente. Hablé con los diseñadores Muliné y acabaron de darle forma”, explica con cierta emotividad. “De momento, no hemos conseguido seducir o enfocar la propuesta de valor. Lo que queremos que se viva es la experiencia.

Y mientras el agua de la Costa Brava se evapora para tener tu propia sal, Carrasco da clases en distintos master como el de Emprendedores de Madrid o la EOI. Su paso por el Coworking de Alicante le ayuda a mantener su lucha por situar a la comunicación en el top 3 de las empresas, o al menos, eso les repite con insistencia a sus alumnos.

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