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análisis - LAS ELECCIONES EN LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE  

La gesta de Amparo Navarro: así giró el 'elefante' de la UA (o la derrota del 'establishment')

5/12/2020 - 

ALICANTE. Las elecciones a la Universidad de Alicante dejan una doble lectura. En 41 años de historia, por primera vez habrá una una mujer al frente del rectorado, Amparo Navarro, y, a su vez, es la primera vez que el candidato del establishment, en este caso José Cabezuelo, es derrotado. ¿Qué ha pasado para que se diera esa circunstancia? No hay un motivo claro, en todo caso un escenario único, la Covid y su gestión, que ha alterado muchos los elementos y que ha generado un caldo de cultivo muy particular que ha llevado al sorpasso de Navarro, impensable en marzo; pero acelerado y, a la vez, silencioso en los últimos días de campaña de diciembre. Al final, había malestar; ese malestar ha surtido a efecto y se ha convertido en un voto de castigo a Manuel Palomar que los electores se lo han cobrado en la persona de Cabezuelo. Estos son los principales elementos de análisis.

1) El voto oculto entre los profesores

Al parecer, el equipo de José Cabezuelo tenía las cuentas claras y basaba parte de sus previsiones para el triunfo en tener ganado el voto de los profesores, tanto titulares como asociados. Pero esas previsiones han fallado, con un evidente voto oculto que ha sido incontrolable, y la mayoría de ellos se han posicionado con Navarro. La posición del personal administrativo y de servicios era clara: había tenía muchos encontronazos con el equipo rector de Palomar y por lo tanto, se ha decantado por Amparo Navarro. Por tanto, la nueva rectora ha tenido un importante respaldo del denominado PDI, que representa el 55% del voto ponderado, y en menos medida del PAS, que representaba el 12%. En ambos casos se ha impuesto con holgura. Por diferentes razones, Navarro ha logrado concentrar el voto de descontento de estos dos sectores con promesas que, ahora, durante cuatro años, debe demostrar si puede cumplir.

2) El voto de los estudiantes, insuficiente para Cabezuelo

Cabezuelo también contaba con tener controlado el voto de los estudiantes, pero este ha sido dispar. Su candidatura se ha impuesto con holgura en Económicas y en la Escuela Politécnica. Navarro lo ha hecho en la Facultad de Ciencias. Y al final ha habido bastante igualdad en Salud, Derecho, Educación y Letras, cuando el equipo de Cabezuelo auguraba victorias amplias en Letras y Derecho.

3) La diferencia de las elecciones en marzo y en diciembre

Otro elemento que al final se ha convertido en capital ha sido la diferencia de haber celebrado las elecciones en mayo, como estaba previsto inicialmente, y en diciembre, como ha obligado la pandemia. En marzo, ambos candidatos, José Cabezuelo como Amparo Navarro, se presentaron como aspirante de continuidad a la gestión de Palomar, aunque con equipos de muy dispares: el de Cabezuelo muy experimentado; el de Navarro, con más incorporaciones nuevas. En diciembre, el panorama cambió: la ganadora se convirtió en una especie de candidata alternativa; con muchas promesas al personal administrativo y de servicios; muy reivindicativa con el voto electrónico y con la necesidad de movilizar a los estudiantes. En la segunda votación hubo un cambio de estrategia en la candidatura de Navarro que le ha llevado a recoger todo el descontento y el voto de castigo hacia la gestión de Palomar en la pandemia.

4) El perfil femenino, determinante

Otro elemento clave ha sido el perfil de Amparo Navarro, la primera vez que una mujer optaba al cargo en los 41 años de historia de la Universidad de Alicante. Su victoria, como ella ha reconocido, se gestó en esta última campaña al comprobar cuál era el pulso de la comunidad académica. Ahora, con su victoria, Navarro rompe el techo de cristal que en su día ya rompieron, en la Comunitat Valenciana, las rectoras de las universidades de Castelló y València.

5) El voto electrónico, otra arma arrojadiza

Ya quedó apuntado en el anterior análisis, pero se ha convertido en otro elemento esencial para aquellas personas que además de buscar seguridad sanitaria quería otra razón para cuestionar el modus operandi del equipo de Palomar en este asunto. Y lo curioso de todo es que ambos candidatos respaldaron el voto presencial, sobre todo, Amparo Navarro, como dijo en la entrevista a Alicante Plaza. Cabezuelo se mostró partidario del voto dual. Pero finalmente la ausencia de voto telemático se ha convertido en un elemento de divergencia con la gestión del equipo de Palomar en la pandemia.

6) Las cámaras ocultas en los exámenes, un quebradero de cabeza para los profesores

Hay muchas razones entre el profesorado para haber optado por el voto hacia Amparo Navarro, pero al actual equipo gestor, y por extensión, a Cabezuelo, se le atribuye el hecho de haber respaldado a los estudiantes para hacer los exámenes telemáticos con la cámara de los dispositivos de apagada. Ello ha provocado un aluvión de aprobados masivos y subida de las notas, algo que un sector importante de los profesores -aunque no hay medidas legales para impedirlo- discrepa.

7) A Palomar se le hizo largo el 'periodo extra' de su mandato

Si a Manuel Palomar se le hubiera concedido un tercer mandato en enero, lo hubiera ganado de calle. Pero la pandemia ha acabado por abrasarle ante las dificultades generadas por la gestión de la pandemia, una situación inédita y excepcional en que no solo la UA, sino todo el sistema educativo ha tenido que improvisar medidas para adaptarse a las circunstancias. El retraso de las elecciones; los nuevos protocolos sanitarios; la dualidad del modelo lectivo; las incidencias en el sistema informático, el voto telemático,...un cúmulo de circunstancias que al final han pasado factura cuando Palomar ya tenía pie y medio fuera y camino de otras responsabilidades profesionales.

8) El electorado universitario ha votado cambio: blanco sobre negro

A veces, hay imágenes que hablan por si solas. Y en este caso, la cartelería de cada candidato es un síntoma. Con muchas razones en el ambiente, y con la pandemia de fondo, lo que parece claro es que el electorado universitario ha votado cambio, ha optado por algo nuevo, y ese papel lo ha encarnado entre noviembre y diciembre Amparo Navarro: por ser mujer, por sus promesas, por dar respuesta a los puntos débiles de la gestión, etc. Cada sector -profesores, personal y estudiantes- tenían razones diferentes de discrepancia y lo han expresado con el voto.

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