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el secretario general de ascer analiza La dura realidad covid del sector cerámico

Los mercados del azulejo bailan: los Estados Unidos bajan tras sostener al sector... pero sube Alemania

8/07/2020 - 

CASTELLÓ. El sector azulejero se enfrenta a una de las épocas más complicadas de su historia reciente. Un periodo que, debido a la incidencia del coronavirus, está marcado por la incertidumbre. Es el propio secretario general de la patronal Ascer, Alberto Echavarria, el que destaca estas dudas y pide "mucha cautela y calma" a la hora de hacer balance. 

No en vano, tras el desplome brutal de los primeros meses, por ejemplo con una caída del 39% de la exportación en abril, ya hay compañías que afirman haber cerrado junio por encima de las cifras de venta del año pasado. En este sentido, Echavarria apunta que esas firmas, "que lo están haciendo muy bien, son una excepción" y remarca que dependerá "del mercado" que todos los fabricantes puedan volver a cifras en negro

En este punto el secretario general de la asociación empresarial remarca los continuos vaivenes que vive la exportación azulejera estos días. Por ejemplo, así sucede con los Estados Unidos, que tras haber crecido de forma espectacular en el primer trimestre del año y sostenido al sector en lo más duro de la crisis, "ahora las cifras no oficiales que nos llegan señalan que está cayendo". En cambio, Alemania, cuya trayectoria en los últimos meses era decreciente, "vuelve a estar en positivo". 

Incertidumbre a partir de otoño

Por todo ello, Echavarria se niega a hacer balance todavía: "Hasta que en la Unión Europea y EEUU no hayan pasado lo más duro de la crisis no sabremos en qué situación estamos". A estas dudas también contribuye el mercado interno. No en vano, según ha contrastado con los responsables de la patronal de distribuidores Andimac, las constructoras "están corriendo para acabar las obras iniciadas" antes de que un rebrote pueda paralizar de nuevo su actividad, "pero a partir de otoño no saben cómo va a funcionar el sector". 

Con ello se abre un verano "atípico" para la industria azulejera, como "para todos los sectores". Hay fabricantes que van a reducir al máximo la típica parada de mantenimiento de agosto para aprovechar los meses en que la covid-19, en teoría, planteará menos problemas. Sobre esto, Echavarria afirma que no les consta que vaya a ser "una práctica habitual", aunque reconoce que hay firmas que pueden haber aprovechado el paro forzoso de abril "para hacer parte del mantenimiento". Asimismo, las sociedades que hayan pactado con sus trabajadores consumir vacaciones en lugar de plantear un ERTE también se van a encontrar con un estío anormal. 

"Buscar nuevos clientes va a ser complicado"

"Estos continuarán realizando su actividad", apunta el representante de Ascer, que se refiere, sobre todo, a los empleados del departamento de ventas, a los que no imagina viajando, sino que deberán realizar sus labores mediante videollamadas o con el envío de muestras. En este contexto, "buscar nuevos clientes va a ser complicado", vaticina, por lo que considera que se van fortalecer los vínculos "con los habituales". 

Sobre cuándo se pueden retomar los viajes, asegura que las empresas castellonenses lo harán cuando las tiendas y distribuidores del resto del mundo "abran las puertas y digan os recibimos". Pero para ello, remarca, se deberá esperar, ya que fuera de España "hay mucha prevención" respecto a la pandemia, que azota ahora mercados que en un principio funcionaban.

Liquidez peligrosa en 2021

En esta situación, a pesar de que el golpe "ha sido duro y todavía queda por llegar", el sector "sigue siendo apetitoso" para el capital foráneo y también "sigue invirtiendo" en base a sus propios recursos, asegura. Y es que, reconoce, hay varias operaciones que han quedado pospuestas por la situación actual. 

No en vano, el coronavirus lo ha retrasado todo. También la deuda. La liquidez que ha llegado en los últimos meses "ha ayudado a tirar para adelante, pero a costa de deuda y, a partir de enero o febrero, cuando las empresas tengan que devolver los créditos ICO, vamos a ver cómo pueden responder", concluye Echavarria. Más incertidumbre que añadir a una situación coyuntural y de la que todavía hay que conocer su evolución. 

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