MADRID (SERVIMEDIA). Mónica Esteban, presidenta y fundadora de la Fundación Juegaterapia, ha presentado en Madrid su libro 'La quimio jugando se pasa volando', una obra que recoge el origen, la evolución y el impacto de una Fundación que ha transformado la experiencia hospitalaria de niños y niñas con cáncer a través del juego.
El acto estuvo lo presentó el periodista Jon Sistiaga y contó con la participación del doctor Mario Alonso Puig, autor del prólogo y patrono de honor de la Fundación. Mónica Esteban estuvo además acompañada por Ilan, Sofía y Carla, tres niños en tratamiento oncológico y protagonistas fundamentales de la historia de Juegaterapia, que compartieron con los asistentes sus testimonios y vivencias, poniendo voz al impacto que el juego tiene durante el proceso de la enfermedad.
'La quimio jugando se pasa volando' relata una historia real nacida de un gesto sencillo: la decisión de Mónica Esteban de regalar una consola a Jorge, un niño de ocho años que afrontaba un tratamiento especialmente duro. Aquel momento marcó un antes y un después: no solo cambió la actitud del pequeño durante el tratamiento, sino también la vida de Mónica, que abandonó su carrera en publicidad para fundar Juegaterapia.
Desde entonces, la organización ha trabajado para humanizar los hospitales y demostrar que el juego puede ser una herramienta clave para mejorar el bienestar emocional de los pacientes oncológicos pediátricos y de sus familias.
“El libro es el resultado de un proceso muy personal que ha ido madurando durante años, hasta convertirse en un relato de 16 años de historia condensados en 220 páginas llenas de sonrisas y alguna que otra lágrima. Recoge los retos, aprendizajes, ilusiones y, sobre todo, el amor que han acompañado el nacimiento y crecimiento de Fundación Juegaterapia”, señaló Mónica Esteban, autora del libro.
Durante la presentación, Jon Sistiaga destacó el valor de una historia que nace de una experiencia real y que permite acercarse al cáncer infantil desde una mirada humana, directa y esperanzadora. “Ayer presenté el libro de Mónica no solo como periodista, sino también como padre de una niña que pasó por el cáncer con solo 14 años. Sé perfectamente el valor curativo que tuvieron en ese momento las sonrisas, las risas, la imaginación, la ilusión, el humor y el amor… Los pilares con los que trabajan en Juegaterapia”, afirmó el periodista durante el acto.
Por su parte, el doctor Mario Alonso Puig, autor del prólogo del libro, subrayó la importancia del juego como una herramienta capaz de acompañar emocionalmente a los niños durante el proceso de enfermedad. “El juego no es un premio ni un simple pasatiempo; es una necesidad vital para el desarrollo y el bienestar de cualquier niño. A través del juego, los niños aprenden, imaginan, crean vínculos y encuentran la fuerza necesaria para afrontar incluso las circunstancias más difíciles. También durante la enfermedad, jugar les ayuda a mantener la ilusión, la esperanza y la fortaleza interior”
La labor de Juegaterapia durante estos 16 años recuerda que el hospital no debe ser un lugar donde la infancia quede en suspenso, sino un espacio donde siga habiendo oportunidades para jugar, sonreír y soñar. Cuando un niño juega, recupera una parte esencial de su infancia y activa recursos emocionales que contribuyen a su bienestar y resiliencia, señaló.
Los testimonios de las familias protagonistas ocuparon también un lugar central en la presentación. Sus experiencias reflejan cómo el juego puede convertirse en un refugio dentro del hospital: una forma de recuperar momentos de normalidad, aliviar la dureza de los tratamientos y acompañar emocionalmente tanto a los niños como a sus familias.
“Cuando pasas meses ingresada en un hospital, casi sin poder moverte por los efectos de los tratamientos, entre consultas, pruebas, pinchazos y lágrimas, tener un lugar donde evadirte por un momento lo cambia todo. Poder salir al aire libre, sentir el sol en la piel, respirar, desconectar y olvidarte por un rato de que estás enferma... eso es para mí un Jardín de Juegaterapia” , compartió Carla, adolescente de 14 años en tratamiento oncológico.
A través de estas historias reales, la obra muestra a niños que sonríen en mitad del tratamiento, padres que encuentran un respiro y profesionales sanitarios que han sido testigos del impacto positivo del juego en el bienestar emocional de sus pacientes. Son testimonios que ayudan a entender la labor de la Fundación Juegaterapia: que los niños, sigan siendo niños.
La publicación de “La quimio jugando se pasa volando” marca un nuevo hito para la Fundación Juegaterapia, al consolidar su historia y abrir una nueva vía para seguir sensibilizando sobre la importancia de humanizar el cáncer infantil. La obra es también un homenaje a todas las personas que han formado y forman parte de la Fundación: niños, familias, profesionales sanitarios, donantes, colaboradores y hospitales.
Los derechos de autor se destinarán íntegramente a los proyectos de la Fundación Juegaterapia, que desde su creación ha desarrollado 90 proyectos en hospitales españoles y 27 internacionales, con una inversión global que supera los 12 millones de euros. Actualmente, la Fundación mantiene 12 proyectos de humanización en marcha, entre ellos dos internacionales en el Hospital Pablo Tobón de Medellín y el IPO de Lisboa. El libro ya puede adquirirse en preventa a través de Amazon, Fnac, El Corte Inglés, Todos tus libros.