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así fue el acto del pspv en alicante

Recuentro (en el 'oasis') socialista, rozando los 30 grados y al son de La Fúmiga  

21/06/2021 - 

ALICANTE. Y el PSPV, sí casi todo, el PSPV hizo acto de presencia este domingo en Alicante. No era un día cualquiera; el partido celebraba el segundo aniversario de la firma del pacto del II Botànic, en el Castillo de Santa Bárbara, junto a sus actuales socios. Y fue como el reencuentro de una familia por Navidad después de muchos meses sin verse, separados por la pandemia. Abrazos, choque de puños, corrillos y recibimiento de honor para el pater familia, Ximo Puig. Así es el oficioso oasis socialista. Sanchistas y ximistas se adoran ahora en público, máxime con la caída de Susana Díaz (¿quién es Susana Díaz?), mientras el poder les mantiene.

Había ganas de verse. Se notaba en los rostros. Fue como el reencuentro de una familia numerosa, que tiene unos de sus tíos en Alicante y allí se van todos a celebrar la vuelta a la normalidad. Y además, con invitados de lujo (Toni Mayor, Perfecto Palacio, Nuria Oliver Pedro Mompeán, entre otros, aunque sea de manera telemática y no revelando su identidad hasta el momento del acto para que el efecto sorpresa generara impacto y, de paso, para que el rival no les tomara la matrícula (a los invitados, por el que dirán). Eso todavía pasa en pleno siglo XXI. 

Lo que sí que ha cambiado es el lugar el lugar de la celebración, esta vez, se optó por la terraza del nuevo coworking de Panoramis, con unas excepcionales vistas a la bahía de Alicante y la música elegida para la celebración. Y se nota que los jóvenes socialistas se han hecho con la gramola. Ya no suenan Joan Manuel Serrat o Raimon; ahora, en los minutos de espera, se cuela la música de La Fúmiga, los Ramones, los Rollin Stones o el rap de Tesa Feat Andrae con el DJ Plan B con La cançó més bonica del mon.  Progreso musical, aunque a la veteranía de algunos parientes.

Además de la música, y del anuncio de que a la mascarilla en exteriores le quedan dos telediarios, se notaba que estamos a las puertas del verano. Poca americana, mucha camisa, incluso por fuera; sandalia y cuñas de esparto en muchas socialistas, cómodas en los atuendos, y con los reencuentros, por supuesto. Muchos cargos de Valencia, que hacía tiempo que veían a los viejos de lugar de Alicante; a otros que reaparecían tras desafortunados episodios. También los eternos renovadores, algunos con Sánchez, otros ya trabajando para el PSPV (Ximo) desde antes de la pandemia. Los primos de Gandia, Picanya y Alaquàs. Más allá, el de L'Eliana, pegado al teléfono, por aquello de las emergencias, que no dan tregua. También los de Ángel Franco, pero esta vez sin él. Los alcaldes, desde Rafal hasta Dénia pasando por Alcoy o Sant Vicent del Raspeig, todo un héroe después de la operación limpieza que tuvo que aplicar entre los suyos. Complicidad.

Pasadas las 11:30 horas, los 450 invitados, algunos sentados, otros de pie, ya comenzaban a impacientarse. No por lo hora, no. Lo de los actos de partido ya se sabe: nunca se sabe el final. La preocupación era por los calores. El sol jugaba al escondite por detrás de las nube, pero corría el aire. Pero en irse, solanera, pese a la altura y a un sinfín de vigas que adornan una parte del tejado y cobijaban del respetable. 

Apareció Ximo, y los consellers, Ana Barceló, Vicent Soler, Arcadi España, Gabriel Bravo y Carolina Pascual, que además iba a debutar en los parlamentos orgánicos. Flanqueados por los los guardianes del president: José Chulvi, José Muñoz y Manolo Mata. Comenzó el paseíllo, y todos buscaban el saludo. 

Calentó el ambiente José Chulvi para recordar que el PSPV-PSOE ha ganado todas las últimas elecciones en la provincia de Alicante y advertir que pueden venir los de antes, que los escándalos copaban las portadas de los telediarios y que hay que poner en valor el trabajo de Ana Barceló. 

Subió Carolina Pascual, que puso en valor el hecho de que la sede de una conselleria esté en Alicante, la de Innovación, que además de ser nueva, ha tenido que bailar y sortear con otros obstáculos. Con un todo pausado, casi de profesora, que lo es, Pascual ha destacado que ahora, con todo lo puesto en marcha, Distrito Digital e Inteligencia Artificial, ahora, Alicante, la Comunitat, ya puede competir con Málaga para acoger centros de 5G, aunque haya perdido.  Enfatizó el hecho de que sea la capital de sur desde la cual se pongan en marcha las políticas de transformación digital, con inclusión e igualdad. Y como era de esperar, agradeció la confianza que Puig ha depositado en ella para liderar ese cambio de modelo productivo.

Tras otro video (se proyectaron hasta siete), tomó el micro Manolo Mata. "Al fin podemos vernos todos", exclamó, de ahí la importancia de la cita. Verse y tocarse, con mascarilla, todavía. Mata optó por echar la mirada atrás y recordar cómo se había gestado la firma del II Botànic, para lo que tuvo palabras de agradecimiento a Ciprià Ciscar y su inteligencia. Pero sobre todo, el portavoz parlamentario sí que lanzó un mensaje en clave interna. "No seamos cainitas con el vecino de al lado, con el compañero/a de partido; estamos viviendo la mejor historia del socialismo español", recalcó. Y otro mensaje. "El bipartidismo ha reventado, y la nueva política es lo que envejece más rápido".

Mata dejó el testigo a la consellera Ana Barceló, que sí tenía ganas de desfogarse. Primero, para dar las gracias a los todos los colectivos que estuvieron en primera línea en la pandemia y después, para ensalzar la figura del president y de paso, mandar un recado a la derecha y las posibles privatizaciones del sistema sanitaria. "El futuro es socialista y de la sanidad pública universal", concluyó su enérgico parlamento.

Y antes de que cerrara el acto el propio Ximo Puig, se proyectó la intervención de Perfecto Palacio, presidente de la CEV Alicante.  Palacio puso en valor el mayor esfuerzo presupuestario de la Generalitat en Alicante, la vertebración del territorio, y sobre todo, la colaboración pública y el diálogo social. Y especialmente, la figura de Ximo Puig.

El secretario general del PSPV tocó todos los palos. En una extensa intervención, de casi 35 minutos, Puig abordó la gestión de la pandemía, la recuperación económica y emocional; el respaldo sin paliativos a la gestión de Sánchez, la defensa del Tajo-Segura y las críticas a la derecha que se manifestó en la Plaza de Colón. Y acabado el acto, esta vez, con la sintonía de los mítines socialistas, todos buscaron la foto del reencuentro, con los ven más a menudo y los que no.

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