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el tintero / OPINIÓN

Al mal tiempo, debates electorales. Ah! Y ¡elecciones autonómicas!

Tras una Semana Santa donde nuestra Comunitat ha vivido un diluvio universal, la semana de Pascua nos deja dos debates electorales consecutivos y televisados, sin casi tiempo para digerirlos. Por cierto, ¿recuerdan que también tenemos elecciones autonómicas?

24/04/2019 - 

La realidad es que los debates son material perfecto para los medios de comunicación, para recopilar datos y estadísticas, para los análisis de los expertos (sociólogos, politólogos, periodistas, analistas, consultores, etc.), también para las tertulias antes, durante y después de los debates, pero la gran cuestión es ¿sirven para captar votantes? Probablemente, el debate propiamente no, pero el uso que los medios hacen de todo lo que ahí acontece, sí. 

En esta semana de Pascua y tras las terribles lluvias que hemos sufrido en nuestro territorio, nos han colocado dos debates seguidos, con los mismos candidatos y ambos en televisión en apenas 24 horas. Todo ello tras la resolución de la Junta Electoral Central de no permitir a Vox que estuviera presente en el segundo de los debates en una TV privada, lo cual habría sido interesante pues ya nadie duda que el domingo habrá cinco grandes partidos que se repartirán los 350 escaños del Congreso de los Diputados.

Los que nos dedicamos en mayor o menor medida a comentar la actualidad y especialmente, quienes creemos en la importancia de la comunicación en política y conocemos el mundo del debate y la oratoria, disfrutamos de estos debates de una manera distinta, observando especialmente el lenguaje no verbal y fijándonos en matices o detalles que pueden pasar inadvertidos. Pero todo ello, no sirve para convencer a más o menos ciudadanos, ni para ganar o perder las elecciones. Estos dos debates le vienen muy bien a Twitter que durante un par de horas vuelve a reinar en el mundo de las redes, finalizados, recupera su trono Instagram. También nutren los ingeniosos foto montajes que nos hacen reír y pasar un buen rato. 

La ausencia del candidato de Vox en ambos escenarios televisivos, deja cierta imagen de realidad paralela, de verdad oficial, de lo que muchos querrían que fuera, pero no es: una lucha entre cuatro, donde la dictadura de lo políticamente correcto ganaba por mayoría absoluta. Pero la tozuda realidad es que el domingo el partido se jugará entre cinco formaciones de ámbito nacional, y que la digitalización de nuestra sociedad nos permite consultar, leer, ver y oír cualquier propuesta de cualquier partido en cualquier sitio y por ello el foco de los debates se apaga en apenas unas horas y todo lo ahí vivido, tiene un mínimo impacto en la masa electoral. En esta campaña influye más el WhatsApp que un debate en prime time. 

Foto: Kike TabernerPero entre los debates y el próximo puente de San Vicente y el primero de mayo que muchos planean, apenas recordamos que el domingo elegimos gobierno autonómico, que los valencianos votamos por partida doble. La decisión de Ximo Puig de adelantar los comicios para “visibilizar el problema valenciano”, no pudo ser más errónea si a los hechos nos remitimos. Ni en los debates de ámbito nacional se habla de la financiación o el Corredor Mediterráneo, ni el debate y las propuestas a nivel autonómico tienen el peso y la relevancia al coincidir con las nacionales. Si creyó que así se hablaría más de Valencia, mal; y si lo hizo a sabiendas para ir a la cola de Sánchez, peor. 

En cuatro días nos enfrentamos a unas elecciones cruciales para el futuro de nuestra sociedad, especialmente si seguimos los indicadores que avisan de una próxima recesión en la economía mundial. Porque dependiendo de las medidas que tomen nuestros gobernantes, llegaremos preparados y prevenidos o ignorando la gravedad de la situación. Los escenarios de pacto postelectoral son fundamentalmente tres: un pacto de centro derecha con PP, Ciudadanos y Vox; un pacto de izquierda e independentistas con PSOE, Podemos y demás partidos vascos y catalanes; o una situación de igualdad que no permita la mayoría a ningún bloque y que nos dejara en situación de interinidad con Sánchez de presidente, que quizá podría desbloquear un acuerdo a tres con PSOE, Podemos y Ciudadanos. Si bien éstos han prometido no apoyar a Sánchez, siempre cabría aquello de mejor dar estabilidad a un gobierno sin nacionalistas que repetir elecciones, aunque este escenario le supondría fuertes críticas de parte de su electorado a la formación naranja. Y podríamos vernos llamados a votar en los próximos meses. Los valencianos podemos invocar la protección de un gran santo que celebramos el lunes, San Vicente Ferrer, sí el de los ‘milacres’.  

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