VALÈNCIA (EP). El arquitecto valenciano Manuel Portaceli ha sido distinguido en Roma con el Piranesi Prix de Rome alla Carriera, uno de los premios "más relevantes en el ámbito de la intervención sobre el patrimonio histórico y arqueológico".
Así lo destaca el Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia (CTAV), que recuerda que este reconocimiento internacional --otorgado por la Accademia Adrianea di Architettura e Archeologia en colaboración con el Ordine degli Architetti di Roma-- reconoce "una trayectoria sólida y coherente vinculada a la rehabilitación arquitectónica y a la intervención en edificios históricos desde un lenguaje contemporáneo, preciso y respetuoso".
El acto de entrega ha tenido lugar en la Casa dell'Architettura de Roma, en un entorno especialmente significativo para una trayectoria profundamente ligada a la reflexión sobre el patrimonio. La arquitectura de Portaceli ha sido reconocida por su capacidad para dialogar con lo existente, alejándose de soluciones miméticas y apostando por una interpretación crítica del legado arquitectónico.
Considerado un Mestre d'Arquitectura 2021 por el COACV, Manuel Portaceli ha desarrollado una obra que se caracteriza por la capacidad de comprender el lugar, el tiempo y la historia como parte esencial del proyecto. Su aproximación a la arquitectura parte de la idea de que intervenir en el patrimonio no es solo conservar, sino interpretar, dando continuidad a los valores existentes desde una mirada contemporánea.
Durante su intervención en Roma, Portaceli ha defendido una concepción de la arquitectura como "un proceso vivo", en el que las obras del pasado no son elementos estáticos, sino realidades que evolucionan con el tiempo y con la forma en las que son observadas e intervenidas.
Su trayectoria se articula en torno a tres grandes líneas. Por un lado, la intervención en patrimonio histórico, con obras como la recuperación del Almudín de Xàtiva, la transformación del antiguo granero en Museo Municipal o la restauración del Teatro Romano de Sagunto junto a Giorgio Grassi. Por otro, una destacada arquitectura docente, con centros como La Gavina o las escuelas Mare Nostrum. Y, finalmente, una línea de vivienda unifamiliar en la que ha explorado distintos lenguajes manteniendo siempre una profunda atención al lugar y a la proporción.
"Obra que trasciende lo construido"
El galardón "pone de manifiesto el alcance de una obra que trasciende lo construido y se apoya también en una sólida dimensión teórica, recogida en publicaciones como Arquitectura: en busca de un criterio, donde el arquitecto reflexiona sobre su pensamiento y su manera de entender la disciplina", subraya la institución colegial.
En el acto han participado diversas personalidades del ámbito académico y profesional, entre ellas Marina Sender, presidenta del CTAV; Salvador Lara, decano del COACV; y Carlos Salazar, vocal de Cultura del CTAV, así como representantes de la arquitectura italiana y española, quienes destacaron la coherencia y el rigor de una trayectoria que ha sabido integrar tradición y contemporaneidad.