VALÈNCIA. El futuro Museo Sorolla que València tenía previsto inaugurar este 2026 en el Palau de les Comunicaciones ha pasado de ser un sueño a un dolor de cabeza. Ni los plazos ni la sede ideada terminan de encajar en un puzzle que todavía está pendiente de la resolución del recurso que ha frenado la adecuación de la que iba a ser la sede para los fondos de la Hispanic Society of America (HSA), un 'frenazo' para el que el gobierno ya tiene 'plan B': el Museu de la Ciutat.
Con el objetivo de que las obras de Joaquín Sorolla sean expuestas antes del final de la legislatura, Generalitat y Ayuntamiento han puesto sobre la mesa una sede alternativa con la que esquivar la primera opción, un costoso desembarco en el Palau de la Comunicacions que ahora se sustituye por el museo municipal, ubicado en el Palacio del Marqués de Campo. En la primera reunión oficial entre el president de la Generalitat, Juanfran Pérez-Llorca, y la alcaldesa de València, María José Catalá, ambos dirigentes han anunciado que trabajan para ofrecer este espacio alternativo para poder albergar los cuadros "ya".
De hecho, el propio Llorca ha reconocido tener "cierta ansia de que estos cuadros lleguen cuanto antes a la ciudad". El president ha declarado que "a la vista de que las obras de palacio van despacio", en alusión al recurso que del Colegio de Arquitectos que ha paralizado la licitación de la redacción del proyecto para adaptar el Palau de les Comunicacions, ambas administraciones han tomado la decisión de proponer un nuevo enclave para los cuadros.
No obstante, Catalá ha reconocido que se trata de una posibilidad que todavía tendrán que “trabajar” porque el Museu de la Ciutat “tiene ya una programación prevista y tendremos que trabajar estas cuestiones” pero ha reiterado que “este espacio es algo que nos convence a todos”.
"Hay que comentarlo con la otra parte"
Este movimiento, con todo, plantea varias dudas por responder, pues el propio acuerdo marco firmado entre la Generalitat y la HSA especifica que las más de doscientas obras que viajarán a València serán expuestas "en un espacio que la Generalitat habilitará expresamente para esta finalidad, dentro del denominado Palacio de las Comunicaciones (antiguo edificio de Correos)".
Sobre si el cambio de enclave puede afectar al citado acuerdo suscrito con la Hispanic Society, Pérez Llorca ha reconocido que “hay que comentarlo con la otra parte”, aunque ha manifestado estar “convencido” de que este cambio de espacio “no va a afectar” al citado convenio. En este sentido, la alcaldesa ha apostillado que tienen “muy claro” que “la sede definitiva” del Museo Sorolla será el antiguo edificio de Correos en la plaza del Ayuntamiento. Cabe recordar que el acuerdo ha sido firmado entre ambas partes, aunque todavía está pendiente el contrato.

- Bueyes sacando la barca. Joaquín Sorolla. Hispanic Society of America. -
Con el 'plan B' del Museu de la Ciutat activido, la exhibición en el Palau de les Comunicacions sería, en todo caso, más tarde que pronto. Precisamente los apresurados plazos para la puesta en marcha del museo han sido el gran problema del proyecto. La licitación de la redacción del proyecto fue frenada de forma cautelar en noviembre tras un recurso interpuesto por el Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana (COACV), en el que precisamente afeaba los ajustados plazos planteados por la Generalitat, demandando que se duplicaran.
Este freno, todavía a la espera de resolución, daba carpetazo a un primer calendario que ya en un principio se antojaba complicado de cumplir, el de la apertura en 2026, tal y como anunció el anterior president de la Generalitat, Carlos Mazón. La paralización del proceso no era la única piedra en el camino. La salida de Mazón del gobierno y de Pilar Tébar como secretaria autonómica de Cultura -aunque ahora ha sido ‘repescada’ como asesora- también dejaron durante semanas en dudas el liderazgo de la interlocución con la HSA.
Una operación millonaria
La operación no es menor y supone una de las grandes apuestas de ámbito cultural de la Generalitat para la legislatura desde el punto de vista económico. Cabe recordar que la Generalitat cifra en 2 millones la redacción del proyecto y en 17,3 la rehabilitación del Palau de les Comunicacions, a lo que se suma un canon anual de 1,15 millones para la Hispanic Society por el préstamo de obras, una inversión millonaria para la creación de un museo que, en todo caso, será efímero, pues el acuerdo para la cesión de obras se extenderá inicialmente por un periodo de cuatro años, aunque la intención de ambas partes es que se prorrogue hasta “un mínimo de quince años”.
Algunas cuestiones de ámbito económico todavía por cuantificar es el traslado de las obras desde Estados Unidos y el seguro de las mismas. En este sentido, el acuerdo concreta que la Generalitat velará por la creación de una fundación para la gestión del espacio expositivo, siendo la responsable, junto con la Generalitat, de todos los gastos inherentes a su puesta en marcha y funcionamiento así como de los costes de embalaje, transporte y seguro de las obras prestadas para su traslado “de ida y vuelta” entre la HSA y València.
Preguntas por responder
El cambio de sede deja varias preguntas por responder en el ámbito económico, pues en gran medida el acuerdo estaba condicionado por la adecuación del espacio, pero también por lo que respecta a cómo se implementarán otros aspectos recogidos en el acuerdo, como la apertura de una cafetería denominada Café Huntington o la contratación de la empresa Light Art Exhibitions como operador autorizado.
Otra de las cuestiones por concretar es el futuro del Museu de la Ciutat una vez desembarquen los fondos de Sorolla, una llegada que obligará forzosamente a reordenar sus propuestas. Además, cabe destacar que el espacio se encuentra pendiente de la aplicación del nuevo plan museológico diseñado por la empresa Marte Art Advisors, un proyecto de rediseño del espacio que podría verse afectado con la irrupción de los fondos de la Hispanic Society.