Arte y fotografía

EN EL CENTRE DEL CARME

'Jauría', una exposición entre aullidos sobre la fortaleza de lo disidente

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. El llanto de un perro o el ronroneo de un gato es un sonido que suena extrañamente familiar. Lejos de evocar a los therians -las personas que se identifican espiritual o psicológicamente con algún animal- hay humanos que intentan imitar estos sonidos cuando se entristecen o cuando se encariñan demasiado. El llanto, el ronroneo y hasta el aullido son respuestas sonoras a una emoción que no se contiene en el cuerpo, ni el animal ni el humano, y que a través del sonido busca elevar una sensación. Ahora bien, ¿qué se esconde tras estos sonidos?, ¿por qué el aullido de un lobo puede traspasar las montañas más allá del sonido que puede emitir un ser humano enrabietado?

Tras el dolor, la pena, y hasta el amor, la artista valenciana Yolanda Benalba presenta en el Centre del Carme su muestra Jauría, la que es su primera exposición individual en España en la que realiza un exhaustivo estudio sobre “la voz humana y el poder de la colectividad”. Tras estar trabajando durante más de diez años en México la artista vuelve a su ciudad para reunirse con veintitrés artistas de la performance para reflexionar sobre la voz, su poder y su forma. Lo hace con una videoinstalación que se puede ver en la Sala 1 del museo y que envuelve al espectador en un espectáculo visual y sonoro.

  • -

En una muestra que pretende demostrar la grandeza del ser humano, tal y como lo contempla el director-gerente del museo Nicolás Bugeda, la artista encuentra en el Centre del Carme un lugar en el que desplegar su discurso “de una manera fetichista y plástica a través de la performance y la videocreación”. Apoyándose en fotografías, videos, fragmentos de libros y hasta pieles falsas, Benalba convoca a su Jauría en una exposición que viaja “de la tristeza a la alegría pasando por la libertad a través del lenguaje humano”.

“Esta muestra emplea la materia creativa de los sentimientos que operan tanto hacia el bien como hacia el mal. Trabajamos en grupo para comprender los viajes emocionales propios que hace el lenguaje humano a través de una paleta de sonidos que emplean los animales para compartir sus sentimientos”. Partiendo siempre de una investigación plural y disidente, Benalba consigue, a través del arte y la performance reunir a su jauría en el Centre del Carme y conseguir representar lo intangible.

  • -

Jauría habla sobre entrar en las entrañas de un proyecto que tiene muchas capas que se apoyan en diferentes bases: desde una afectiva hasta otra que contempla la teoría feminista. Las relaciones y vacíos que hay entre el aparato fonador humano y el de los animales, ese umbral y todo lo que queda fuera de la performance se encuentra ahora en el museo”. Es por ello que Jauría le aúlla a la luna desde un edificio que para Benalba tiene un significado especial, porque es un museo “que antes fue un convento” y que por ello alberga todo tipo de historias en su pasado que añaden un componente mágico a su historia. 

La muestra, que se resuelve cuando la performance se convierte en un archivo palpable, consigue que el ser humano -o sea, el visitante- pueda agudizar su oído a la frecuencia animal para acercarse a su relato ancestral a través del arte. Preguntando al visitante qué sucede cuando la voz humana no alcanza a expresar su propio dolor, los lobos y los humanos se dan la mano en un mismo coro musical en el que el lenguaje consigue entrar en sintonía con la naturaleza a través de la instalación Las entrañas de la jauría, que sirve para comprender quiénes somos desde nuestro instinto más primitivo y más animal.

Para comprender el universo de Benalba al completo, este vídeo se ve acompañado también de una muestra en la que varias revistas, libros, dibujos y hasta textos infantiles le ayudan a comprender el porqué de su propia jauría que comenzó a formarse en diciembre del 2022, y que ahora se puede ver, escuchar y sentir a través de sus trece canes-lupis que le acompañan en vídeo, arte y alma. 

  • -

 

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo

La restauradora Pilar Roig o el presidente de Lo Rat Penat, entre los expertos de la 'comisión Sorolla'
El MuVIM da paso al Museu d'Art de la Diputació con una muestra de esculturas de bronce