• Fragmento de ‘La continencia de Escipión’
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VALÈNCIA. Creer que conocemos todo sobre los grandes genios del arte no solo es aventurado sino, seguramente, algo pretencioso. Todavía queda lugar para la sorpresa, incluso entre aquellos nombres a los que hemos vuelto una y mil veces. Ha sido durante el proceso de preparación de la exposición Rubens. El florecimiento de un genio, que abre sus puertas esta semana en el Museo de Bellas Artes de València, que ha quedado negro sobre blanco que uno tiene que estar preparado para todo, unos trabajos gracias a los que se han revelado algunas pinturas que llevan años ocultas… a pesar de haber estado a pocos centímetros de nuestra mirada. 

El recorrido presenta, entre las muchas obras que componen la muestra comisariada por la investigadora Ana Diéguez-Rodríguez, un pieza perteneciente a la Colección Epiarte que hasta ahora se presentaba bajo el nombre de Retrato de una Dama (La joven reina Tomiris), un óleo sobre tabla en el que el maestro flamenco presenta a una mujer enjoyada sobre el fondo de un cielo azul, una obra que durante años se creyó que era un estudio para el lienzo La cabeza de Ciro entregada a la Reina Tomiris, perteneciente al Museo de Bellas Artes de Boston. 

Sin embargo, durante el proceso de restauración de la pieza para su exhibición en València se ha constatado que se trata de un fragmento de La continencia de Escipión. Ha sido tras el análisis de la pieza que se descubrió otra cabeza femenina tras la joven, unas pistas que, junto a la narración de Roger de Piles en 1681 de la colección del duque de Richelieu “anima a pensar” que tanto el fragmento que hoy se expone en València como otro conservado en el Musée d’art et d’histoire de Ginebra forman parte de la composición original.

Si bien se desconocen los motivos por los que la pieza -un tema que Rubens trató en dos ocasiones- quedó fragmentada, el recorrido de la exposición, que supone la gran apuesta de la temporada de la pinacoteca valenciana, trata de recomponer su historia y ofrecer una visión completa con una reconstrucción en vídeo a partir de los dibujos conservados en el Staatliche Museum de Berlín y en el Musée Bonnat de Bayona.

Una pintura ‘secreta’ tras la ‘Virgen de Cumberland’

No es la única sorpresa que ha dejado la nueva exposición del Museo de Bellas Artes de València, que también ha encontrado imágenes ocultas, en este caso, en la única pintura del taller de Rubens perteneciente a los fondos de la pinacoteca. Se trata de Virgen con el Niño o Virgen de Cumberland, que se integró en el centro en 2021 tras la donación de unas cuarenta obras por parte del mecenas alemán Hans Rudolf Gerstenmaier

En la imagen se presenta al niño de pie en primer plano, para el que el pintor recurrió a los rasgos de su hijo Alberto, una escena en la que la Virgen se muestra con un gesto tierno. Pero hay más. Los análisis técnicos realizados sobre la pieza han revelado una composición al óleo en formato horizontal que no tiene nada que ver con la obra que podemos admirar. 

Se trata, posiblemente, de un boceto tras el que se reutilizó la tabla, un dibujo en el que se logran distinguir dos figuras y un árbol. La anatomía de un hombre semidesnudo recostado sobre un ánfora con la cabeza hacia atrás aparece en la esquina inferior izquierda y, en un segundo plano, una anciana de perfil con el cabello cubierto está sentada bajo un árbol.

  • Virgen con el Niño o Virgen de Cumberland. Rubens. Colección del Museo de Bellas Artes de València. 
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