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Audi RS 4 Avant: actualización para el potente familiar de altas prestaciones

1/11/2019 - 

VALÈNCIA. Audi Sport GmbH ha renovado muchos detalles del RS 4 Avant, que se lanzó al mercado en septiembre de 2017. El nuevo diseño del frontal y su deportivo interior, con el sistema operativo MMI touch, subrayan las elevadas aspiraciones de una versión que cuenta con una legendaria línea de predecesores. El motor V6 biturbo, con una potencia máxima de 331 kW (450 CV), ofrece una impresionante cifra de par de 600 Nm en un amplio margen, desde 1.900 a 5.000 rpm. El nuevo Audi RS 4 Avant hará su debut oficial en la final del DTM en el circuito de Hockenheim, del 4 al 6 de octubre de 2019. Las ventas en España y en otros países europeos comenzarán a finales de octubre, y el nuevo modelo llegará a los concesionarios a finales de diciembre, con precios que parten desde 99.950 euros.

“Para algunos, la combinación de una gran deportividad con la versatilidad necesaria para la utilización en el día a día puede parecer una idea poco convencional; pero para Audi, el Avant de altas prestaciones es uno de los mejores conceptos en nuestros 25 años de historia”, declara Oliver Hoffmann, Director de Audi Sport GmbH. “El Audi RS 4 Avant, el superventas de nuestra división durante años, contribuye de forma significativa al éxito de Audi Sport GmbH”.

Diseño exterior: musculoso
El frontal del nuevo RS 4 Avant se ha rediseñado por completo, con numerosas modificaciones respecto al A4 Avant. Comparado con el modelo del que deriva, la parrilla Singleframe es más ancha y plana. Al igual que en sus hermanos mayores, el RS 6 Avant y el RS 7 Sportback, el RS 4 Avant también presenta la estructura tridimensional de nido de abeja en negro brillante, típica de los modelos RS. Para otorgarle un aspecto aún más limpio, la parrilla Singleframe está diseñada sin marco. La nueva rejilla en forma de retícula, con el emblema RS 4, se inserta directamente en el parachoques, con las grandes entradas de aire laterales y las aletas verticales.

También se han rediseñado los faros LED, mientras que los faros matrix LED opcionales, con biseles oscuros, completan las modificaciones estéticas y diferencian al RS 4 Avant dentro de la familia A4. En comparación con el Audi A4 Avant, los pasos de rueda son unos 30 milímetros más anchos, tanto en la parte delantera como en la trasera. Los elementos de diseño en negro brillante, justo al lado de los faros, incrementan ese efecto de anchura del nuevo RS 4 Avant.

Los paquetes de diseño en negro brillo, aluminio mate y fibra de carbono enfatizan las molduras en los faldones laterales, en las carcasas de los retrovisores exteriores y en los paragolpes delantero y trasero. Opcionalmente, los paquetes de diseño en negro brillante y fibra de carbono también incluyen los cuatro aros y el logotipo RS en color negro en el frontal y en la zaga. Para conseguir un aspecto más discreto, el vehículo puede solicitarse sin los anagramas RS. De serie, las barras de techo están acabadas en color negro mate. El alerón específico del RS y el difusor, así como los tubos de escape cromados RS, confieren al coche una apariencia distintiva. El sistema de escape deportivo opcional RS, con salidas decoradas en color negro, crea una experiencia acústica única. El conductor puede decidir si desea un sonido más deportivo o más atenuado, a través del sistema de control dinámico Audi drive select.

Motor y transmisión: máxima capacidad de tracción
Con el motor V6 2.9 TFSI biturbo, Audi Sport GmbH sigue la filosofía del legendario V6 de 2,7 litros del primer RS 4 Avant de 1999. Aquel V6 biturbo rendía una potencia de 279 kW (380 CV). El nuevo RS 4 Avant alcanza 331 kW (450 CV), lo que equivale a una potencia específica de 155,5 CV por cada litro de cilindrada. Esto permite que el RS 4 Avant acelere de 0 a 100 km/h en sólo 4,1 segundos. El motor TFSI apenas pesa 182 kg, es decir, 31 kg menos que el V8 de su predecesor de 2012. Esto beneficia al peso del conjunto y al reparto del mismo en cada eje, dos requisitos indispensables para conseguir un rendimiento impresionante. El V6 biturbo ofrece un poderoso empuje gracias a su par máximo de 600 Nm en un amplio régimen de revoluciones: está disponible desde 1.900 a 5.000 rpm. El paquete dinámico RS aumenta la velocidad máxima limitada electrónicamente de 250 a 280 km/h.

Cada turbocompresor del 2.9 TFSI está asignado a un bloque de cilindros y genera una presión de sobrealimentación de hasta 1,5 bar. Al igual que todos los motores V6 y V8 de Audi, los turbocompresores se sitúan dentro de la “V” a 90 grados que forman las bancadas de cilindros, por lo que el lado de escape se emplaza en el interior, y la admisión en el lado exterior del motor. Este diseño permite una construcción compacta y unos recorridos del flujo de los gases más corto y con mínimas pérdidas, lo que hace que el 2.9 TFSI responda de forma particularmente rápida al acelerador.

El V6 de alta potencia no destaca sólo por su impresionante rendimiento, sino también por su mayor eficiencia. Bajo el nuevo ciclo de conducción WLTP, consume 9,2 litros de combustible cada 100 km, lo que se corresponde con unas emisiones de 222 g/km de CO2. Esto constituye una disminución del consumo del 17% en comparación con su predecesor. Un factor decisivo es el nuevo proceso de combustión TFSI de Audi, conocido como ciclo B. Ha sido diseñado especialmente para cargas medias, que es el modo de funcionamiento predominante durante un uso normal. En el caso de altas cargas y elevadas velocidades de giro del motor, el sistema Audi valvelift system (AVS) de dos etapas retrasa el momento de cierre de las válvulas de admisión, aumentando así la duración de la apertura a un ángulo del cigüeñal de 200 grados. Simultáneamente, la elevación de las válvulas aumenta de 6 a 10 milímetros. La carga en el cilindro aumenta en consecuencia, con lo que el motor puede subir de régimen con fuerza, ofreciendo una fabulosa entrega de potencia.

La potencia del 2.9 TFSI fluye hacia el sistema de tracción integral permanente quattro a través del deportivo cambio tiptronic de ocho velocidades. En conducción normal, el sistema proporciona más fuerza al eje trasero; su diferencial central, puramente mecánico, envía el 60% del par al eje trasero y el 40% al delantero. Si se produce un deslizamiento no deseado en un eje, la mayor parte de la fuerza se redirige automáticamente y rápidamente al otro eje, hasta un 70% ciento al delantero, y un 85% al trasero. Los altos valores de bloqueo permiten una distribución del par claramente definida, y una interacción precisa con los sistemas del Control Electrónico de Estabilidad (ESC) y el control de par selectivo para cada rueda.

El control de par selectivo para cada rueda está activo sobre todo tipo de superficies. Cuando se conduce de un modo deportivo, frena muy ligeramente las ruedas del interior de la curva a través del ESC, lo que aumenta el par que llega a las ruedas exteriores en el giro, que soportan más carga. La diferencia de las fuerzas en curva inscribe al coche en la trayectoria y le permite seguir el giro marcado por la dirección con total precisión. El resultado: una conducción precisa, ágil y neutra. El diferencial deportivo quattro opcional, con ajuste específico RS, garantiza una respuesta aún más dinámica al acelerar en las curvas. Distribuye el par entre las ruedas traseras de forma activa y selectiva, con lo que mejora la tracción, la estabilidad y la dinámica del coche. Al girar o acelerar en una curva, el par se dirige predominantemente hacia la rueda trasera exterior, lo que elimina el más mínimo indicio de subviraje. En caso de sobreviraje, el diferencial deportivo estabiliza el vehículo con el envío de par a la rueda trasera interior a la curva

La suspensión: puesta a punto deportiva
El concepto de suspensión de cinco brazos en los ejes delantero y trasero permite un control óptimo tanto de las fuerzas longitudinales como de las laterales. Con la suspensión deportiva RS, que forma parte del equipamiento de serie, el Audi RS 4 Avant es siete milímetros más bajo que el S4 con suspensión deportiva.

Opcionalmente está disponible la suspensión deportiva RS sport plus con Dynamic Ride Control (DRC), que mejora aún más el comportamiento dinámico al hacer que el coche sea todavía más ágil. Este sistema consta de una amortiguación especial que contrarresta los movimientos de balanceo y de cabeceo de la carrocería sin necesidad de utilizar dispositivos electrónicos. Cuando el coche entra en una curva y se desplaza por ella, la respuesta del amortiguador se modifica de forma que los movimientos del vehículo alrededor del eje longitudinal (balanceo) y transversal (cabeceo) se reducen significativamente. Cada uno de los amortiguadores está conectado en diagonal a una válvula central a través de dos líneas de aceite separadas. Las válvulas proporcionan el volumen de compensación necesario por medio de pistones internos con el compartimento lleno de gas. En curva se genera un flujo de aceite entre los amortiguadores diagonalmente opuestos a través de la válvula central, creando así una fuerza de amortiguación adicional. Cuando un lado del vehículo se encuentra en apoyo, las características de la amortiguación se modifican de tal manera que los movimientos de balanceo y cabeceo casi se eliminan. De este modo, este sistema de amortiguación, con una gran capacidad de respuesta, garantiza que los modelos RS resulten especialmente precisos.

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