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cultura para sobrellevar "la bajona"

Chavela Vargas, Jungla de Cristal y Bad Bunny: instrucciones para suturar el desamor

Toda pareja valenciana enamorada se ha dedicado en algún momento un fragmento del poema ‘Els Amants’, de Estellés. Pero, ¿a qué creaciones culturales podemos recurrir cuando tenemos el corazón roto?

18/10/2021 - 

VALÈNCIA. Durante las últimas semanas, con motivo de Sant Dionís, las calles de València han estado empapeladitas con poemas románticos y recordatorios sobre el foll amor de Ausiàs March. De hecho, el pasado 9 d’octubre las redes sociales se convirtieron en un carnaval del verso de EstellésNo hi havia a València dos amants com nosaltres”. Cuenta la leyenda que todo tortolito residente en estas latitudes debe dedicar ese poema a la persona amada o  se arriesga a que se le retire el empadronamiento. Total, que estar enamorado en el día de los enamorados valencianos resulta una tarea facilísima. Cero mérito. Dopados de oxitocina, es casi una obligación moral sentir que esa canción ha sido compuesta solo para nosotros (por algo ‘he escuchado este tema y he pensado en ti’ es un clásico en los mapas del ligar) o que esa escena cinematográfica describe con precisión de bisturí toda la melaza que te corre por las venas.

Sin embargo, cuando el almíbar se pone rancio y el desamor nos invade como si fuéramos los caseros de un anuncio de Desokupa, toca preguntarse a qué creaciones culturales podemos acudir en busca de refugio. Aviso a navegantes: el melón de las relaciones tóxicas, los reversos tortuosos del amor romántico y la presión de los finales felices made in Disney lo dejamos para otras entregas. También la necesidad de construir estructuras sólidas de afectos y cuidados que vayan más allá de la pareja canónica. Y de dinamitar todo el campo semántico de la media naranja y enamorarse de una misma. En esta ocasión, asumimos el imaginario colectivo en el que hemos germinado y nos centramos en la bajona reinante cuando el romance se resquebraja y uno tiene que recoger los bártulos y seguir adelante con su vida. ¿Qué hacemos con ese capazo de sentimientos dolorosos? ¿El arte nos puede ayudar a sobrellevar la bajona de un corazón roto en pedacitos? 

Si hablamos de  rupturas, como en tantas cosas de la vida, no hay verdades absolutas. A algunos individuos, cuando las calabazas se apoderan su existencia lo que les pide el cuerpo es entregarse a la llantina, regodearse en  la melancolía. Para ello, siempre está bien echar mano de apuestas seguras para ejercitar el lagrimal. En ese escenario, toca abastecerse de kleenex y hacerse una sesión contínua con títulos como Cinema Paradiso, Le rayon vert, Carol, Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera, Esplendor en la hierba…Y en esa búsqueda de dolores que hagan eco en los nuestros, de desolaciones ajenas que se acompasen a las propias, nos va fetén una terna de poetas infalibles cuando de pesadumbre se trata: Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik e Idea Vilariño. ¡Y venga a sufrir en verso!

Pero también encontramos especímenes de humano que, ante un corazón roto, deciden zambullirse en la evasión total. Toman entonces el control de la situación maratones de Parque Jurásico, Harry Potter, Star Wars o similares. Y en caso de requerir caldo de pollo para el alma, o lo que es lo mismo, fórmulas reconfortantes que te hagan sentir arropadito en un día de lluvia, dos posibilidades de naturaleza distinta pero eficacia similar son Parks and Recreation o la nunca bien ponderada Jungla de Cristal. 

No menospreciemos tampoco el poder exorcizador de un buen himno sobre partenaires poco considerados, ahí tenemos Rata de dos patas, de Paquita la del barrio, un must para berrear en cualquier ruptura (o para dedicársela en silencio a un compañero de trabajo trepa, a un jefe tirano o a cualquier otro antagonista cotidiano). Y, si optamos por aflamencarnos, ponemos en bucle Jodida pero contenta de Buika.

 

Vicky Catalán, escritora

“Lo primero que me ha venido a la cabeza es el poema de  Wisława Szymborska Agradecimiento: “Debo mucho/ a aquellos que no amo/ El alivio con el que acepto/ que sean más cercanos a otro./La alegría de que yo no sea/ el lobo de sus ovejitas./ La paz sea con ellos/ y mi libertad con ellos/ y eso el amor ni puede darlo/ ni tomarlo sabe”. Después, he pensado en el relato de Alice Munro Alga marina roja  donde la protagonista después de una vida de amores lamentados, traiciones e intentos de reconciliaciones aún peores, se pregunta si “debería haberse casado años atrás. ¿Debería haberse concentrado en la parte de ella que se habría contentado con un arreglo como ese y haber olvidado el resto?”. Nadie mejor Munro para darnos la mirada compasiva tan necesaria en momentos de desamor.

Cuando tengo la autoestima en el remate final de las rebajas, vuelvo una y otra vez a Natalia Ginzburg. Sus personajes no son buenos ni malos, sino cómicos y un poco miserables y en trances de desamor te sientes arropada entre los tuyos.En momentos de corazón roto, donde todos tus amigos tienen pareja y las bandejas de carne del súper son para más gente que tú, la literatura es el mejor lugar para habitar la resistencia, porque ya lo decía Krahe: “no todo va a ser follar/ no todo va a ser follar/ habrá que documentarse/sobre los delfines”.”

Sergio Moreno, programador en Producciones Baltimore y mánager en Las Amigas

“Las dos canciones que propongo tiene una conexión familiar. La primera es Love Goes On! de la banda australiana The Go-Betweens. El título del tema es en cierta manera, el típico lema de una ruptura: “el amor sigue ahí y lo acabarás encontrando de otra manera, en otras personas o en ti mismo”. La composición, de 1988, habla de que te guste mucho alguien, sentir esa pasión por encontrarte con esa persona, pero saber que es imposible que suceda nada porque tienes una ruptura muy reciente o porque no estás preparado para ello. Y ese amor te quema. Para mí, transmite bien la idea de que, aunque una relación acabe, siempre tenemos esa pulsión de volver a amar.

El principal compositor de The Go-Betweens es Robert Forster y su hijo  es uno de los integrantes de la banda The Goon Sax. Suya es la segunda canción que recomiendo: Boyfriend, de 2016. Aquí el cantante está hablando de un chico que no le hace mucho caso, es el típico amor adolescente no correspondido. Refleja muy bien esa frustración que nace cuando piensas que podrías hacer muy feliz a esa persona, pero que eso no se va a cumplir porque no siente lo mismo por ti”.

Las entendidas (Alexia Guillot y Adriana Cabeza), prescriptoras de cine 

“Lo primero que se nos ha venido a la cabeza al pensar en productos culturales a los que llamamos a la puerta en momentos de bajón sentimental es El rosario de mi madre. Este temita de María Dolores Pradera forma parte de una playlist estupenda: Almodóvar-Las canciones de sus películas. Nos funciona de maravilla para los viajes en coche juntas, un safe place donde podemos desgañitarnos a gusto cantando esta y otras canciones de Chavela Vargas. Mucha Chavela, siempre.

El anticonsejo audiovisual para una ruptura sería ponerse a ver Secretos de un matrimonio, ya sea en su remake recién estrenado para HBO o la versión original de Bergman que podéis ver en Filmin. Un espejo que funciona como el ejercicio perfecto para radiografiar todas tus discusiones de pareja. De verdad, ahí están todas. Aconsejamos su visionado solamente si lo que necesitas es una buena bofetada de realidad acompañada de una sesión de terapia gratis.

No puede falta la secuencia final de Call me by your name donde Timothée Chalamet llora ante la ruptura de su primer amor. Para acompañar ese momento dramático le acompaña Visions of Gideon, de Sufjan Stevens, otro temita que debería ser la banda sonora de tus desamores sin consuelo”.

Natalia Alaminos, periodista

“Recomendaría ponerse la lista con lo mejor de Billie Holliday en Spotify y dejarse llevar por el jazz y su voz aterciopelada. Creo que puede ayudar a que cualquiera se sienta reconfortado, con la sensación de que todavía le quedan muchas cosas bonitas por experimentar. Y, por otro lado, una opción de éxito garantizado son los dramas de época, si son basados en novelas de Jane Austen, mejor. Es fácil evadirse con el vestuario, los paisajes y los diálogos ingeniosos. Además, en el caso de Austen, presenta personajes femeninos que no renuncian a su integridad por amor… ¡un ejemplo a seguir en momentos de flaqueza!”

Estela Sanchis, librera en Bangarang

“En situaciones de desamor cada uno busca cosas diferentes, en mi caso, prefiero las historias que hablan también de desamor y que me ayudan a canalizar lo que estoy sintiendo. El primer título sería Asylum Road, de Olivia Sudjic (Alpha Decay). Habla de una pareja que está en el filo, tienen problemas de comunicación. Justo cuando están a punto de separarse, él le pide matrimonio a ella y la trama aborda qué pasa a continuación.

Mi segunda recomendación es El amigo, de Sigrid Nunez (Anagrama). Lo recomiendo porque es una obra muy luminosa, llena de reflexiones. La narradora es una escritora cuyo mejor amigo se suicida y ella tiene que quedarse con su perro. Todo el libro en realidad es un diálogo con el fallecido; con él habla sobre la vida, la escritura, el amor, el sexo, la amistad...Es una preciosidad de texto, muy bien escrito y que te carga de energía. Pienso que puede ser una obra interesante para leer durante una ruptura porque puede ayudarte a reconducir tu energía hacia un tipo de amor más basado en la amistad, hacia otro tipo de relaciones. 

Y, aunque quizá sea un poco meter el dedo en la llaga, creo que en una ruptura es fácil identificarse con los personajes de La edad del desconsuelo, de Jane Smiley (Sexto Piso). Es la historia de un matrimonio que se está desintegrando. El marido trata de averiguar por qué su mujer está tan centrada en su trabajo y descubre que le es infiel. Ese momento de dolor coincide con una enfermedad. El personaje masculino muestra mucho su vulnerabilidad y me gustó mucho cómo está construido”.

Manuel Garrido, ilustrador y gerente de APIV

“Ante una ruptura amorosa, lo que recomendaría es acudir a la Filmoteca, especialmente si es domingo por la tarde. Es el lugar al que históricamente se ha ido cuando uno necesita sentirse acogido y reconfortado. Recuerdo especialmente una ocasión en la que, un domingo por la tarde, en pleno duelo sentimental, acudí a ver la versión de Nosferatu de Werner Herzog (1979) y conseguí alejarme del todo de mis problemas al menos durante el pase. En la misma línea de evasión, una buena salida es escuchar podcasts de humor, como Nadie Sabe Nada, La Ruina o Estirando el Chicle.

Por otro lado, si uno lo que quiere es revolcarse en el barro y pegarse una buena llorera, sin duda, recomiendo escuchar chanson française: Jacques Brel, Edith Piaf...Otro buen catalizador de lágrimas, en este caso literario, son los poemas de Ángel González. 

Marta Meneu, escritora, periodista y booktuber

 Bad Bunny parla de desamor, però utilitzant els punts de vista que té la gent més jove i que no creu tant en eixe ‘amor per a tota la vida’ que tenien els nostres pares. Parla de la tristesa i la melancolia, però amb un cert punt d'humor i ironia. I, en eixe sentit, crec que ha sabut captar bé l'esperit dels temps. A més, les lletres mostren històries de forma molt visual, amb escenes i imatges amb les quals és molt fàcil connectar. I, de fet, molta gent comparteix en xarxes socials frases de les seues cançons amb les quals és molt fàcil identificar-se

Si he de triar una cançó sobre aquest tema, recomane Lo siento BB, amb Julieta Venegas. Al principi, potser la lletra et passa desapercebuda, però quan et fixes més, està parlant de relacions líquides, indeterminacions, d'una negociació afectiva, de persones que volen tindre connexions íntimes però no comprometre's ni enamorar-se… És a dir, de molts dels temes que protagonitzen les converses actuals sobre l'amor”.

Sara Olivas, poeta y gestora cultural

“Me cuesta elegir qué veo, qué escucho, qué leo en momentos así, pero lo primero que me viene a la cabeza es la discografía completa de Andrés Suárez, para poner más sal y limón sobre la herida. Siempre que me siento ñoña acudo a él. En cuanto a series, me gusta poner de fondo aquellas que no me hagan pensar demasiado, que no tengan que mantenerme al hilo de la trama y que me ayuden a pensar que hay gente con problemas como los míos. Así que me veo de nuevo, del tirón, Girls o Sexo en Nueva York. 

Por otra parte, el libro Corazón tradicionalista de Berta García Faet (La Bella Varsovia) me salvó. Esa obra que me ayudó a sacar fuerza para ponerme a mí en el centro. Recuerdo que le mandé un mail a Berta dándole las gracias por haber puesto luz a mi vida. Me contestó meses más tarde. Hace poco vi ese libro en La Batisfera y el librero me preguntó si conocía a Berta. Le dije que no, que no personalmente, y me respondió que, muchas veces, ella iba a trabajar ahí. Tuve que comprar sí o sí el libro. Me estaba llamando. Era una invitación, de nuevo, a salvarme la vida”.

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