VALÈNCIA. “La película de Patricio Guzmán, Nostalgia de la luz, nos marcó profundamente porque nos hizo comprender el valor de personas como nuestros abuelos y nos mostró cómo construir nuestra propia voz como cineastas”.
“Para nuestras cartas filmadas individuales nos inspiramos en News from home de Chantal Akerman y en la carta filmada de Jonas Mekas a José Luis Guerin, que també nos sirvió de referente para filmar los árboles floridos en la primavera. Para nuestros retratos vimos muchos referentes. Por ejemplo, el fragmento de coche de Yuki i Nina de Nobuhiro Suwa o La pyramide humaine de Jean Rouch”.
“Para la escena final de Montserrate visitando la cueva nos inspiramos en cómo en Shoah el director enfoca a la persona que habla y no lo que ve”.
Quienes así hablan no son cineastas participantes en algún festival internacional, ni autores indies a punto de estrenar su peli. No. Son, respectivamente, un grupo de niños y niñas de 11 y 12 años (6º de primaria) del CEIP A Rúa de Cangas (Pontevedra), otro grupo de adolescentes de 16 y 17 años (1º de bachillerato) del Institut Cirviànum de Torelló (Barcelona) y un tercero de estudiantes de 13 y 14 años (2º de la ESO), del IES La Encantá de Rojales (Alicante).
¿Y cómo es que todos estos críos de entre 11 y 17 años citan a cineastas como Guzmán, Ackerman, Mekas o Suba? ¿Cómo es posible que sepan quiénes son? ¿Dónde han visto sus películas?
El milagro es posible gracias a un proyecto precioso y valiosísimo llamado Cinema en Curs/Cine en Curso, que lleva más veinte años enseñando a ver cine, y a hacerlo, a estudiantes de escuelas e institutos de Catalunya, la Comunitat Valenciana, Galicia, Madrid, Euskadi, Argentina, Chile y Alemania. Durante un curso académico, cada grupo hace una película documental o de ficción, de entre 15 y 30 minutos, para lo cual cuentan con un o una cineasta que les acompaña en todo el proyecto. Durante el curso ven películas o fragmentos, los analizan, aprenden técnica cinematográfica, reciben charlas y talleres de cineastas en activo. Hacen ejercicios audiovisuales en los que han de plantearse filmar nubes, rostros, árboles o una vista al modo de los Lumière. Reflexionan sobre los procesos de creación y sobre cómo mirar el mundo, cómo reflejar el propio entorno, cómo expresar en imágenes su pensamiento o su emoción. Porque aprender cine obliga a mirar el mundo, el exterior y el interior, con mucha atención y desde puntos de vista nuevos y diferentes. Y eso lo aprenden en esos cineastas que han citado y otros similares, en sus miradas autorales, no comerciales, libres, personalísimas y algunos dirán radicales, solo porque no se pliegan al gusto imperante o mayoritario. Modos de mirar y construir relatos cinematográficos no convencionales.
Cinema en Curs/Cine en Curso nació en 2004 de la mano la asociación cultural A Bao A Qu, y está dirigido por Núria Aidelman y Laia Colell, dos mujeres magníficas y sabias que creen profundamente en la cultura, el arte, el cine, la educación y el acto de compartir, porque si no, no tiene sentido. En sus propias palabras: “Una propuesta de pedagogía de, con y a través del arte debe generar un movimiento, unir un aquí (y ahora) con un allí; como el deseo, como la imaginación. Debe mantener y amplificar su condición de “proyecto”: convocar lo que aún no se sabe y lo que se sueña, ser trazo y a la vez impulso (reflejar, vincular, hacer visible). Como la emoción, debe ser movimiento e iniciarlo”.

- Planos del tiempo CEIP Fuente Alamo -
Cineastas como Celia Rico, José Luis Guerín, Jonás Trueba, Carla Simón, Xacio Jaione Camborda, Meritxell Colell, Mikel Gurrea, Isaki Lacuesta, entre muchos otros, han colaborado de algún modo en el proyecto todos estos años. Jaume Claret Muxart, el director de una de las películas más bellas de la temporada, Estrany riu, descubrió el cine en Cinema en Curs y, así nos lo dijo en una sesión en València, se lo debe todo.
El pasado 10 de junio tuvimos ocasión de vivir todo esto en directo. En la sala de La Filmoteca (que colabora con Cinema en Curs desde 2023), se presentaron cuatro de los trabajos de la edición de este año. Sus autores, niños, niñas y adolescentes, presentaron sus cortometrajes, explicando por qué y cómo los habían hecho. Me gustaría ser capaz de transmitirles la emoción que sentí, que sentimos todas las que allí estábamos, al oírles hablar del modo en que han visto con nuevos ojos, con la mirada de un cineasta, como dijo uno de los críos, su entorno, su paisaje, a sus amigos y sus seres queridos. Cómo han trabajado en equipo, cómo han tomado las decisiones, cómo han descubierto cosas que no sabían y que hay muchas formas de mirar el mundo. Y también les digo que la calidad que presentan estos cortometrajes puede competir sin rubor con muchos de los que se pueden ver en certámenes profesionales.
Espero que, a estas alturas, en esta iconosfera en la que vivimos, nadie dude de la importancia de enseñar a analizar imágenes, de aprender a destriparlas y ser conscientes de su construcción. De la absoluta necesidad de aprender historia del cine, ese arte/industria/ medio de expresión/negocio/dispositivo/ o como lo quieran llamar, que ha sido y es determinante para definir nuestra relación con el mundo y el presente desde su invención. No me refiero a educación en valores a través del cine, que eso está muy bien y no vamos a discutir los valores imprescindibles para la convivencia, pero no hablo de eso. Hablo de aprender a filmar, que es cómo aprender a mirar; a decidir un encuadre y con ello, qué dejas dentro y qué dejas fuera y por qué, y no hay acto más político que ese; a entender que el montaje construye el sentido. A que con las imágenes no reflejamos el mundo, sino que lo construimos, tanto el exterior que nos rodea como el interior que nos habita. El grupo de 4º de la ESO del Instituto Oriarte (Lasarte-Oria) lo explica a la perfección: “Creemos que hemos tenido mucha suerte porque gracias a Cinema en curs hemos aprendido mucho, de cine, pero, sobre todo, de la vida. Siguiendo el ir y venir de nuestros convecinos y escuchando sus testimonios nos hemos dado cuenta de que en nuestro rincón a orillas del Oria se escuchan ecos de todo el mundo y que los sentimientos son universales. Eso nos ha motivado a construir juntos y ha sido el corazón de nuestra película”.

- Voces de las cuevas IES La Encanta? de Rojales -
Pueden ver los cortometrajes, los talleres, las reflexiones y mucho más en la web de Cinema en Curs. Entren y disfruten de la sensibilidad y de la belleza con que estos cineastas precoces han filmado su mundo y cómo lo han mirado para verlo mejor.
Y, para acabar, un regalo, porque Cinema en Curs siempre me recuerda este cuento del magnífico escritor uruguayo Eduardo Galeano, incluido en El libro de los abrazos (1989). Se titula El mar:
“Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
—¡Ayúdame a mirar!”

- Nissaga de Foc IES Tierno Galvan de Montcada -