VALÈNCIA. A veces me entra tristeza, otras veces rebelión da la campanada en la sección paralela al Festival de Venecia, Giornate degli Autori. El film de la argentina María Aparicio, que cuenta con la co-producción de los valencianos Ana Camacho (Pyewacket Films) y Juanjo Moscardó (Cosabona Films), ha ganado el premio principal, que se otorga a la Mejor Dirección, según ha adelantado Deadline y ha confirmado este diario.
El film, modesto en recursos y ancho en su propuesta, reflexiona sobre la precariedad, las condiciones laborales y el desarraigo a partir del encuentro entre una directora de cine y un investigador (los dos argentinos) en el Museo Reina Sofía de Madrid. La toma de tierra es Juan Bialet Massé, autor del Informe sobre el estado de las clases obreras argentinas, publicado en 1904 y fundamental para la historia del derecho laboral argentino. Eva Bianco y Roger Koza (conocido por la cinefilia sobre todo por su trabajo como crítico), que han dado la sorpresa con sus interpretaciones, protagonizan este híbrido entre la ficción, el ensayo y la no-ficción.
La película se podrá ver en unas semanas en la sección Zabaltegi-Tabakalera del Festival de San Sebastián y más tarde en otros festivales por anunciar. El triunfo de A veces me entra tristeza, otras veces rebelión también es el reflejo de la situación del cine argentino: a pesar del talento de sus cineastas, el proyecto se pudo levantar solo gracias a una constelación de productoras independientes y estuvo en peligro por los recortes salvajes al cine por parte del gobierno de Javier Milei.
Las sensaciones del equipo tras la proyecciones fueron buenas, y la presidencia de Carla Simón en el jurado ayudaban a creer que la película podía conectar con este. Aún así, predominaba la cautela: “Somos un pez pequeño en una pecera muy grande”, declaraba Camacho a este diario. Al final, este pez pequeño pero audaz, se ha impuesto.
