VALÈNCIA. La Mostra de València empieza a desvelar las cartas de su 41º edición. Este martes, en la primera rueda de prensa de presentación, era el turno del cartel y algunas de las novedades que se esperan para este año. La más importante, en realidad, ya se sabía: por primera vez desde que su resurrección, el festival del mediterráneo no coincidirá con otros certámenes como la Seminci.
Tal y como explicó ayer la responsable del festival, Sara Mansanet, Valladolid, Gijón, València y Sevilla, las tres citas cinéfilas programadas para otoño, están en contacto y estrechando “vías de colaboración”. Por poner en contexto, una de las grandes dificultades de los festivales en los últimos años es que, al exigir el estreno estatal para participar en sus secciones oficiales, algunas películas acaban siendo objeto de subasta entre varias opciones o desplantando directamente a un festival con la negociación avanzada.
Este año puede ser el principio de darle la vuelta. La Mostra de València compartirá un estreno nacional con el Festival de Gijón y otro con el Festival de Sevilla a través de un convenio bilateral. Un cambio que precisamente busca que la consecución de festivales se sumen. “El cambio de fechas, que también ha tenido en cuenta que la semana de antes es el inicio de temporada del Palau de la Música no queríamos colapsar esos días. Mover el festival ha sido muy buena idea por muchos motivos”, resumió Mansanet.
La otra gran novedad fue la recuperación de Mostreta, una marca histórica que aunaba todas las propuestas para público escolar y familiar. Todas las ediciones anteriores ya proponían diferentes actividades similares, pero en este caso, se amplía la oferta con la colaboración del Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo y se refuerza bajo la marca reconocible.
Finalmente, varias de las actividades paralelas, dan un paso hacia adelante. DAMA volverá a apoyar Finestra, la categoría transversal dedicada al cine valenciano, con dos premios a mejor dirección y otro a mejor guion.
Además, València Film Afers se amplía con Meet the Composer, que conectará a profesionales de la composición musical con la industria cinematográfica; y acoptará la 7º edición de Adapta Literary Market, que presenta historias publicadas para su posible adaptación cinematográfica.
Núria Tamarit llena de colores el Mediterráneo
Dicen que, si València fuera un color, sería el naranja. Y el Mediterráneo, claro, siempre se piensa en azul. Más allá de la orilla, el verde de los olivos también podría decirse que cose varios países del mare nostrum.
Núria Tamarit ha decido tomarlos todos y más en la confección del cartel de esta 41º edición. El olivo, la posidonia o el mero lo llenan con colores “intensos y vivos” un cartel, dejando de lado la centralidad de los elementos cinematográficos y poniendo el foco en símbolos de la mediterraneidad.
Las dificultades del cine palestino
La sección oficial lleva cerrada varias semanas, a falta de un cabo suelto. Se trata de una película palestina que La Mostra está intentando proyectar pero las evidentes dificultades de su contexto están complicando. El compromiso con la causa palestina ha sido una de las constantes en el festival desde su recuperación, y más intensamente desde el inicio del genocidio (la 39º edición empezó apenas unos días después de la invasión israelí a raíz del 7 de octubre).
En un par de semanas se dará a conocer la totalidad del centenar de películas que se podrán ver desde el 3 hasta el 14 de noviembre.