el sector, en plena convulsión a nivel mundial

La crisis de los semiconductores impacta en España: 1.550 coches menos al día hasta mayo

23/06/2021 - 

VALÈNCIA. La escasez de chips o semiconductores está convulsionando la industria del automóvil a nivel mundial. Una situación propiciada por el aumento de la demanda de productos electrónicos que ha derivado en que las grandes compañías que fabrican estos aparatos desvíen su producción hacia este sector, provocando falta de suministro en industrias como la automoción, muy dependiente de estas piezas.

La tensión en el mercado ha sido de tal magnitud que muchas plantas se han visto abocadas al cierre o el parón durante varias días de su producción. Este ha sido el caso de la factoría de Ford en Almussafes, que desde principios de año encadena cada trimestre un Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) por la falta de estos chips. El último, anunciado hace tan solo dos días y que durará hasta septiembre previsiblemente. También Seat anunciaba este mismo martes que cerrará su planta de Martorell (Barcelona) los días 25, 28 y 29 de junio debido a las restricciones en el suministro global de semiconductores.

Un nuevo seísmo a la ya delicada coyuntura del automóvil que se enfrenta a importantes retos, entre ellos, las nuevas formas de movilidad. Según los datos del Clúster de la Automoción en la Comunitat Valenciana (AVIA), la escasez de semiconductores ha provocado paradas en las plantas, lo que ha mermado la producción a nivel mundial. Así, entre el primer y segundo trimestre de este año se han dejado de fabricar en el mundo cerca de 2,27 millones de vehículos, mientras que en Europa el recorte ha sido de 466.000 coches durante ese periodo.

Solo en España, de enero a mayo, la bajada de la producción ha sido de 232.000 unidades, lo que se traduce en una caída de la fabricación de 1.550 unidades al día, de acuerdo con las cifras de AVIA. Un descenso que preocupa a las empresas. "El problema es que no sabemos cuándo se va a revertir esta situación. Hasta ahora, hemos funcionado con medidas de flexibilidad y los ERTE, pero en el futuro ya veremos", señala Elena Lluch, gerente del Clúster de la automoción valenciana.

Los semiconductores son componentes electrónicos de pequeñas dimensiones. Sus aplicaciones son inmensas, porque son la base para fabricar los microcircuitos que utiliza cualquier aparato electrónico que conocemos para funcionar. En el caso de lo coches, se utilizan para garantizar su correcto funcionamiento eléctrico. En las últimas tres décadas, los fabricantes de automóviles han estado incorporando constantemente productos electrónicos para aumentar la seguridad, mejorar la comodidad y aumentar la eficiencia del combustible. A ello se ha sumado los cambios en la industria automotriz en cuanto autonomía, electrificación y conectividad de vehículos. 

De acuerdo con un informe de la consultora KPMG, la previsión es que este mercado de los semiconductores para la automoción siga al alza y en los próximos 20 años se dispare pasando de los 40.000 millones en 2019 a alcanzar los 200.000 millones de dólares en las próximas dos décadas.

¿Qué ha pasado con estas piezas?

Pero en estos tiempos postpandemia, el escenario ha cambiado. Según explica Raúl Natividad, CEO de la consultora AVS Consultingel confinamiento a nivel mundial aumentó la demanda de las telecomunicaciones y los aparatos electrónicos como tablets, ordenadores o televisiones, mientras que muchas fábricas de coches paraban su producción. Esta situación provocó que los fabricantes desviarán sus pedidos a atender estos nuevos pedidos, muchos de ellos en marcha y ya comprometidos. Al retomar la actividad muchas factorías, no tenían suministro."Las plantas de semiconductores están muy automatizadas y no pueden incluir más mano de obra, por lo que para aumentar su capacidad productiva habría que incrementar sus dimensiones acometiendo grandes inversiones que no van a hacer porque esta situación es coyuntural", explica Natividad. Pero, además, apunta que las compañías de semiconductores se han encontrado que la industria de la electrónica paga más y es menos problemática que la automoción que se rige por altos parámetros de calidad y control. 

Este diario también ha contactado con tres gestores valencianos para conocer su opinión desde el punto de vista de cómo está afectando esta crisis a las firmas de semiconductores que cotizan en bolsa... y no son pocas. Antonio Aspas, cofundador de la gestora valenciana Buy & Hold, concreta que lo que está pasando con los semiconductores es que la demanda está aumentando enormemente por varios motivos. "Por un lado, la industria -equipos, coches, maquinas...- cada vez incorporan más microchips y, por otro, el desarrollo de la economía digital, equipos conectados, domótica, inteligencia artificial, almacenamiento en la nube… también están aumentado el uso de los mismos", puntualiza.

Pero, además, "la producción de microchips supone una enorme inversión de miles de millones anuales en I+D, lo que ha hecho que el numero de fabricantes disminuya, concentrándose en pocas manos siendo los principales productores Samsung y TSMC; por lo que ya no se producen las guerras de precios anteriores y estos fabricantes cada vez son mas exigentes con sus clientes", recalca Aspas.

Asimismo, Aspas advierte un detalle a tener muy en cuenta: "Los fabricantes de chips están invirtiendo en nueva capacidad productiva, pero lleva años tener finalizadas nuevas fábricas; por ello este problema se puede alargar hasta el año 2022". En este sentido conviene recordar que la producción de microchips supone una enorme inversión de miles de millones anuales en I+D, lo que ha provocado una concentración en el mercado, disminuyendo el número de fabricantes. Ahora las multinacionales de la automoción deben negociar con estas empresas, pero con la competencias de los gigantes tecnológicos.

Valoraciones sin justificar

"La oferta está tratando de adaptarse, pero hay que tener en cuenta que los incrementos de capacidad no son inmediatos sobre todo en un sector como éste, ya que los semiconductores son extremadamente complejos de fabricar, las instalaciones que se requieren para eso son muy especializadas y conllevan una inversión importante, por no mencionar que cada vez se requieren chips más pequeños, con mayor rendimiento, etc… que suponen aún un reto mayor para los fabricantes", incide Pilar Lloret, directora general de la gestora valenciana Nao SAM. 

"Todo esto -añade Lloret- ha tenido su repercusión en las cotizaciones de las compañías fabricantes tales como Infineon o TSMC, también, por supuesto, toca de lleno a ASML, la compañía fabricante de máquinas de más alta tecnología para fabricación de semis (prácticamente tiene el monopolio), ya que todos los fabricantes están incrementando su presupuesto de inversión en equipo. Sin embargo, llega un momento en el que la escasez de chips no es tampoco buena para estas compañías. A ello se une que la valoración de muchas de estas compañías no está justificada con el crecimiento que se espera a futuro y es lógico que algunas firmas de análisis ya hayan comenzado a recomendar la venta".


Y no le falta razón porque el sector no atraviesa precisamente su mejor momento en bolsa, si bien es cierto que no hay que olvidar que vienen de un 2020 francamente bueno. Así gigantes de la talla mundial como Taiwan Semiconductor (TSMC), la holandesa ASML, la americana Nvidia, la alemana Infineon y la estadounidense Micro Technology -por citar algunas de las grandes del planeta- vienen corriendo posiciones en el parqué en las últimas semanas. 

Sin embargo, echando la vista doce meses atrás como se aprecia en el gráfico, las ganancias son más que evidentes como recuerda Ricardo González, gestor de fondos de inversión de GPM. "El sector de los semiconductores fue uno de los que más alza registraron en 2020, con revalorizaciones de más del 50% en pleno estallido de la crisis de la covid-19. Es cierto que el aumento de la demanda de semiconductores este año está causando una escasez de suministro, pero esto es algo que beneficia al sector", añade.

Hacia una mayor sostenibilidad

En este sentido, el gestor valenciano advierte que "el mercado se rige por la ley de la oferta y la demanda y si no hay suficiente oferta para atender la demanda los fabricantes podrán aumentar su márgenes y con ello es un sector a seguir teniendo presente. Es cierto que en las ultimas semanas se ha registrado una pequeña consolidación de precios dentro de una tendencia alcista, pero mientras las compañías sigan manteniendo un tono alcista de medio plazo es un sector para seguir teniendo presente en las carteras".

Hace poco más de un mes, el departamento de Análisis de la agencia de valores Portocolom ya advertía a Valencia Plaza que la escasez de semiconductores estaba haciendo saltar las alarmas en la industria automovilística. "Pese a los buenos resultados empresariales, los principales índices norteamericanos, aunque rondando sus niveles máximos no dan señales de excesiva alegría. Dan muestras de cansancio. De hecho, uno de los temas de actualidad y que más preocupan es la escasez que se está produciendo en el mercado de semiconductores ante la creciente demanda y el cuello de botella existente en la oferta, algo que está afectando a numerosos sectores", apuntaban entonces.


En cualquier caso, el sector también transita hacia una mayor sostenibilidad. Para Natividad, esta situación debe impulsar una reflexión en la automoción de cara a revisar estrategias y planes. En este contexto, AVIA pondrá en marcha un nuevo plan estratégico 2021-2024, con el que pretende dar un "salto hacia la sostenibilidad" y ayudar a sus socios a ello, tanto en productos como procesos.

Vertebrado en cinco ejes, esta nueva hoja de ruta recoge la necesidad de que la automoción valenciana trabaje hacia la fabricación de vehículos y componentes limpios, y hacia la eficiencia energética. Para ello, el clúster ayudará a las empresas en la búsqueda de incentivos públicos que permitan a las compañías valencianas asumir esta transformación. 

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