
VALENCIA. La coalición Compromís, formada por Bloc, Iniciativa, VerdsEquo y Gent de Compromís, ha salido trasquilada internamente de la elección de nombres destinados a liderar las carteras del nuevo Consell. Las negociaciones, como ya informó este diario, habían sido intensas y se prolongaron hasta las horas previas a las que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, debía anunciar el nuevo gobierno. La decisión final ha dejado un mar de fondo que tardará en calmarse.
En la noche del domingo, la posición del núcleo duro del Bloc capitaneado por Enric Morera era clara: la propuesta de su sector para la Conselleria de Educación era la profesora y activista de Escola Valenciana Gràcia Jiménez. No obstante, este nombre suscitaba no pocas dudas en un sector de Iniciativa y en la propia líder, Mónica Oltra, además de en el PSPV, por considerarlo marcadamente nacionalista.
Finalmente, la vicepresidenta del Consell tomó las riendas e impulsó la designación de Vicent Marzà, también miembro de Escola Valenciana y del Stepv, pero próximo al sector renovador del Bloc. Una decisión que, según fuentes de la formación nacionalista, ha causado fuerte malestar en la vieja guardia de esta formación. En este sentido, cabe recordar que desde este sector se había aupado previamente al exalcalde de Muro de Alcoi Rafa Climent como propuesta para conseller de Economía, un cargo al que optaban otros dirigentes del Bloc como el diputado Fran Ferri, al que Oltra prefería.
Con estas tensiones sobre la mesa, los nombres de Compromís seguían sin estar completados: la entrada de Jiménez por Marzà obligaba -aunque ya era la idea inicial- por cuestiones de paridad a introducir a una fémina en la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente. En esta cartera, que inicialmente se atribuía a Els Verds, se designó a una independiente, Elena Cebrián, si bien fuentes de la coalición subrayarón que la elección correspondió a la formación ecologista que, además, mantiene opciones de situar al coportavoz de Compromís Julià Álvaro como secretario autonómico (también llamado viceconseller) de este departamento.
Estos movimientos finales no han gustado al núcleo duro del Bloc, que han visto en la maniobra de Oltra un respaldo al sector renovador de la formación nacionalista, que aspira a plantear una alternativa para liderar la formación en el futuro congreso del partido que apunta a celebrarse en los próximos meses.
En los próximos días deberá reconfigurarse además el grupo parlamentario, donde distintas fuentes de la coalición señalan precisamente a Fran Ferri como portavoz en Les Corts (es adjunto en la actualidad) y la incorporación de otro síndico en sustitución de Marzà, que probablemente será Juan Ponce, de Els Verds.
Pese a las tensiones existentes, la Ejecutiva Nacional del Bloc ratificó este lunes por unanimidad el nombramiento de Marzà como conseller y acordó además el respaldo a la candidatura de Enric Morera como presidente de Les Corts.
El pasado sábado, el Consell Nacional del Bloc aprobó una resolución por la que condicionaba su entrada en el futuro Consell presidido por el socialista Ximo Puig a que la coalición tuviera "la iniciativa" en cuanto al nombramiento del responsable de Educación y Cultura.