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Doce tortugas marinas vuelven al mar un año después de nacer en su nido de Cullera

15/10/2021 - 

VALÈNCIA. (EP) Doce pequeñas tortugas marinas de la especie Caretta caretta (tortuga boba), que nacieron hace un año en un nido hallado en una playa de Cullera (Valencia), han regresado este viernes al mar, tras su paso por el programa de cría de la Fundación Oceanogràfic.

La suelta de las tortugas se ha celebrado este viernes en la playa de Cap Blanc, la misma donde se encontraron sus huevos en julio de 2020. Los encargados de dejar en la arena a las crías han sido los alumnos de siete centros educativos de Cullera, junto al alcalde, Jordi Mayor, y otros miembros del gobierno municipal.

Al acto también han asistido técnicos de la Universitat de València y miembros de la Asociación Xaloc que, junto al equipo de la Fundación Oceanogràfic, también han soltado a las tortugas para que emprendan su viaje hacia el océano.

Desde que las tortugas aparecieron en los arenales de Cullera, han formado parte del proyecto de crecimiento y desarrollo 'Head-starting' de la Fundación Oceanogràfic para así asegurar su supervivencia una vez entren al mar, según ha precisado esta entidad.

Seis de las tortugas, a las que les pusieron el nombre de Blanc, Esperanza, Luna, Inco, Patricia y Buddy, llevan incorporado un emisor satelital, gracias a la aportación del Ayuntamiento de Cullera y de la Universitat de València, que permitirá hacer un seguimiento de los animales para así obtener información y ampliar conocimiento sobre su biología y comportamiento en alta mar.

El nido de Cullera constaba de 85 huevos, de los que 17 se trasladaron a las instalaciones del Oceanogràfic, donde se comprobó que 12 eran fértiles. Los 68 huevos restantes se reubicaron en una zona de la playa de El Saler custodiada por la ONG Xaloc.

En este caso, el nido fue detectado por un pescador que avisó al 112 y se activó el protocolo de la Red de Varamientos de la Comunitat Valenciana compuesta por la Conselleria d'Agricultura, Desenvolupament Rural, Emergència Climàtica i Transició Ecològica, Universitat de València y Fundación Oceanogràfic.

Según ha explicado el Ayuntamiento de Cullera, se trata de un hito histórico porque desde que se tienen registros es la primera vez que una tortuga caretta caretta ha escogido Cullera para hacer su nido.

Desde entonces, el proceso para garantizar la supervivencia de los huevos ha sido un trabajo conjunto de la Universitat, la Generalitat, la Fundación Oceanogràfic y otras entidades como la ONG Xaloc y la Universitat Politècnica.

El equipo de la Universitat de València ha coordinado las acciones para la detección y protección de nidos y de hembras nidificantes, y se ha ocupado de la translocación de huevos desde las playas peligrosas para la incubación hasta playas protegidas. Un porcentaje de los neonatos nacidos de estos nidos se destinan a un programa de cría en cautividad en las instalaciones del Oceanogràfic de Valencia, y se liberan al año siguiente de su nacimiento, ha detallado la UV.

Así, desde que salieron del huevo en septiembre de 2020, las tortugas han seguido el programa 'Head-starting' de la Fundación Oceanogràfic, que tiene como objetivo conseguir que los neonatos alcancen el peso, tamaño y habilidades suficientes de buceo, natación y alimentación para así aumentar sus posibilidades de supervivencia en el océano y evitar a gran parte de sus depredadores naturales.

Durante los últimos meses del proyecto, los cuidadores del Oceanogràfic les han provisto de alimento más parecido al que encontrarán en el mar, como medusas y otros invertebrados, para potenciar así su instinto de caza, según precisa el Oceanogràfic.

Las experiencias llevadas a cabo por la Fundación Oceanogràfic durante todos estos años permiten un "gran optimismo", según la entidad, porque los porcentajes de supervivencia de estos animales al entrar al mar están en torno a un 90%, lo que significa un éxito para la conservación de la especie, dado que se estima que, en condiciones naturales, sólo sobrevive hasta la edad adulta una tortuga de cada mil que nacen.

El programa persigue disminuir la alta probabilidad de depredación que sufren los neonatos, pero también permite realizar diversos estudios para conocer más el comportamiento de las tortugas juveniles tempranas y avanzar en su conservación.

El equipo de la Universitat, a través del proyecto Life Medturtles, y en colaboración con otro equipo de la UPV, ha realizado el marcaje con transmisores satelitales de cuatro de los neonatos. De hecho, el equipo de la UV también financió el marcaje y seguimiento de la hembra de tortuga boba que realizó esta puesta en 2020.

La colaboración entre los equipos de las dos universidades públicas de Valencia está permitiendo recopilar los viajes de un gran número de tortugas bobas adultas y juveniles de diversos tamaños, lo cual permitirá determinar sus comportamientos y áreas de distribución preferentes, informaciones vitales para avanzar en su conservación.

En el acto de la liberación han participado representantes de los centros educativos de Cullera, lo que supone una implicación "emocional" por parte de las nuevas generaciones de la ciudadanía de Cullera, ha incidido la concejala de Educación, Sílvia Roca. "Desde el pescador que dio el aviso sobre la localización del nido hasta los niños y niñas de Cullera que han llenado nuestro pueblo con dibujos para demostrar el aprecio hacia estas tortugas", ha apuntado.

El año pasado, a finales de septiembre, la playa de Cap Blanc de Cullera ya fue escenario de la liberación de 23 tortugas bobas, hermanas de las que este viernes han sido soltadas.

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