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CRÓNICAS POR LOS OTROS / OPINIÓN

El consumo de pequeña escala

Foto: Setem

Me gusta Lamu, Kenia,  por muchos motivos y uno de ellos es por el tipo de consumo que todavía aquí se respira. No es un consumo compulsivo ni  es un consumo de grandes comercios, es un  consumo a pequeña escala y  de pequeños comercios y eso me gusta

27/07/2019 - 

Este tipo de consumo y sus comercios tan pequeños y familiares me traslada a mi infancia, a los veranos interminables en Viver, Montán y Montanejos. Cuando acompañaba a mi abuela a comprar el pan, con su bolsa de tela pertinente, a la verdulería a comprar la ensalada, a la carnicería a por la carne, etc, etc, etc. Era la actividad de la mañana. Y ahora lo recuerdo como un lujo. Ojala pudiéramos volver a comprar así.

Se trata de un tipo de consumo en peligro de extinción y que una sólo puede revivir cuando vuelve al pueblo, a esas pequeñas ciudades sea en países desarrollados  o sea en  países en desarrollo. No importa. Esas calles llenas de comercios familiares casi siempre, donde cada comercio vende una cosa, o donde en el mismo comercio  vende de todo…  en cualquier caso alejado de los grandes almacenes y cadenas de supermercados. Es otra manera de consumir.

Esta manera de consumir no se refiere solo a los espacios físicos, también a la mentalidad con la que consumimos: comprar sólo cuando algo nos hace falta

Recién llegada a Kenya, a la isla de Lamu vuelvo a disfrutar de este retraso en su desarrollo que  lleva implícito también una manera determinada de comprar y de consumir. En Lamu todavía compramos al día, en la mayoría de las casas porque no hay nevera y así los alimentos no se pierden. Cada mañana el mercado es un hervidero de gente, lleno de vida, lleno de cosas que pasan…

Esos olores que te acompañan desde que entras hasta que sales de ese mercado municipal de Lamu que no difiere en absoluto del resto de mercados africanos o de cualquier país en desarrollo. Estos mercados llenos de vida que se llegan a convertir en destino turístico. Este tipo de comercios están en extinción en las ciudades más desarrolladas, tanto en países desarrollados como en desarrollo donde también existe el concepto de los centros comerciales aunque sean menos lujosos o sofisticados.

Existe una tendencia e iniciativas que recupera esta manera más consciente de consumir, de comprar y de salir a la calle a gastar en las grandes ciudades más desarrolladas

Este tipo de consumo supone un esfuerzo mayor pues se necesita más tiempo y en ocasiones no es más barato. El objetivo es apoyar al pequeño comercio y a empresas de servicios que cumplen una serie de requisitos sociales y solidarios. Porque cuando hablamos de consumo no solo tenemos que prestar atención a los productos y a los servicios, también a la manera de consumir. La tendencia es de consumo y de respeto por una economía social y solidaria que está aunando en un proyecto Setem CV. Hablamos del  proyecto PAM A PAM CV.

La falta de tiempo nos obliga a tener que comprar de manera cómoda, rápida, en poco tiempo y todo en el mismo sitio.

Foto: Setem

Pam a Pam CV

El escenario de pequeño comercio de primeras no tiene qué ver con una economía social y solidaria, pero sin saberlo tiene algunos puntos en común.

Proximidad, Comercio Justo, Integración Social, Transparencia, Intercooperación, Participación en Redes, Finanzas Éticas, Ecología y Sostenibilidad, Gestión de Residuos, Eficacia Energética, Horquilla Salarial, Desarrollo Personal y Profesional, Equidad de Género, Democracia Interna y Sofware Libre son  algunos de los 15 criterios que se han establecido para medir el grado de implicación que determinados proyectos tienen con las personas, el medio ambiente, el desarrollo sostenible y sustentable, por encima de otros intereses, como pueden ser los meramente económicos y lucrativos.

SETEM CV ha utilizado estos criterios para crear un mapa colaborativo e interactivo que trata de dar visibilidad a las iniciativas de economía social y solidaria de la Comunitat Valenciana

Setem CV trabaja  en configurar una Ruta de la Economía Social y Solidaria daremos visibilidad a algunas de las iniciativas para promover un cambio en los hábitos de consumo de las personas que participen en la ruta.

Y es que estoy totalmente de acuerdo con la filosofía de SETEM CV que creen que el consumo es una de las herramientas más poderosas con las que cuenta la ciudadanía para ser capaz de hacer cambios importantes en nuestro entorno.

Promoviendo un consumo responsable, que fomente el apoyo a alternativas de consumo con estos valores, podemos cambiar el mundo, y dar prioridad a las necesidades humanas por encima de la maximización de beneficios

En los últimos años, las iniciativas de este tipo no han parado de crecer, algo que evidencia una creciente demanda por parte de la ciudadanía.  Y por ello Pam a Pam pretende promover la participación ciudadana para dar visibilidad a estas alternativas, a la vez que se fomenta la reflexión ciudadana en torno al concepto de economía social y solidaria y se ofrece alternativas reales de consumo en nuestro entorno.

Foto: Setem

Otro de los objetivos de Pam a Pam es sensibilizar a la comunidad educativa de centros de educación secundaria y ciclos formativos de la Comunitat Valenciana sobre el efecto que nuestros hábitos de consumo pueden tener en la consolidación de un nuevo sistema económico que priorice las necesidades de las personas, el respeto de los Derechos Humanos y la conservación del medio ambiente. Para ello, el proyecto trabaja con diferentes centros de la Comunitat Valenciana. Su alumnado recibe formación sobre la realidad mundial para que tengan herramientas que les permita identificar las alternativas de consumo responsable, comercio justo y economía solidaria existentes en la Comunitat Valenciana y se conviertan en chinchetas naranjas que nos ayuden a ir completando este mapa.

Ese estado de conciencia es el que nos lleva a hacer un cambio en nuestro comportamiento y nos empodera para apostar por iniciativas alternativas que cumplan con los requisitos de la Economía Social y Solidaria que prima a las personas y el planeta por encima de cualquier otro beneficio.

Foto: Maria Selva @almastudiovisual

Hasta la fecha el voluntariado ha conseguido localizar a más de 60 iniciativas.

Estos proyectos, vertebrados en diferentes sectores (Alimentación, Asesoramiento, Comunicación, Cultura y Ocio, Educación e Investigación, Espacios y Redes, Finanzas y Moneda Social, Logística, Producción y/o venta de otros productos, Restauración y Hostelería), y algunos de los proyectos son:

Som Energía Valencia ( https://pamapampv.org/es/punt-de-consum/som-energia-valencia-grupo-local); Impuls, Asesoramiento, Educación e investigación (https://pamapampv.org/es/punt-de-consum/impuls-ca); Homoludicus (https://pamapampv.org/es/punt-de-consum/homoludicus); Fiare, banca ética (https://pamapampv.org/es/punt-de-consum/fiare); FORMIGUES LILES Coop. V.   Asesoramiento, Cultura y ocio, Educación e investigación, Espacios y redes ( https://pamapampv.org/es/punt-de-consum/formigues-liles-coop-v); Enclau, red de financiación alternativa (https://pamapampv.org/es/punt-de-consum/enclau) ,  Alterna Coop   Logística, Tecnología y electrónica ( https://pamapampv.org/es/punt-de-consum/alterna-cooperativa-vehiculo-electrico-compartido-cas) , Canopia Coop. V.   Restauración y hostelería, Vivienda y gestión del entorno (https://pamapampv.org/es/punt-de-consum/canopia-coop-v) o Fractals, educación artística ( https://pamapampv.org/es/punt-de-consum/fractals-educacion-artistica) 

La semana que viene… más! 

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