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PSPV APRUEBA CON LA OPOSICIÓN QUE GREZZI SALGA DE LA COMISIÓN CUANDO DECLAREN TRABAJADORES

El fraude de la EMT desata la primera gran crisis de gobierno entre Compromís y PSPV en València

17/10/2019 - 

VALÈNCIA. Este miércoles se presumía una jornada cargada de emociones en el Ayuntamiento de València. El alcalde de València, Joan Ribó, anunciaba el nombre de las falleras mayores de la ciudad para 2020. Lo que no era de esperar es que, casi al mismo tiempo, se estuviese produciendo un terremoto político en su gobierno municipal, conformado por Compromís y PSPV, en el interior de la sede de la EMT, en la plaza de Correo Viejo.

Allí acudía pasadas las seis de la tarde el edil de Compromís y vicealcalde, Sergi Campillo, al finalizar la segunda reunión de la comisión de trabajo formada por los consejeros de la EMT para investigar el fraude de cuatro millones surfrido por la empresa. Su presencia, extraña al no ser consejero de la empresa, constituía un funesto presagio que, a la postre, cumplió con creces las expectativas generadas en los aledaños de la sede. 

Comparecía con gesto mohíno y visiblemente afectado, cuartilla en mano con el guión escrito, cuando anunció que el gobierno municipal acababa de asistir a "un antes y un después" y que se enfrenta a "la mayor crisis de gobierno" vivida por este ejecutivo desde que la izquierda recuperara el poder en el consistorio en 2015. "Una crisis de gobierno sin precedentes", subrayaba el edil, provocada por la "ruptura de la unidad" en el seno de la comisión de trabajo, lo que tendría "graves consecuencias".

Este fue el pitido final de una partida jugada durante todo el miércoles y cuyo eje central fueron las disensiones de ambas fuerzas políticas acerca del papel que debe jugar el presidente de la EMT y concejal de Compromís, Giuseppe Grezzi, en la comisión de investigación. La oposición había solicitado en anteriores encuentros que Grezzi no formara parte de dicha mesa por ser "juez y parte" del proceso. Una exigencia que paralizaron conjuntamente tanto Compromís como socialistas.

Comisión de trabajo en su primera reunión la pasada semana. Foto: KIKE TABERNER.

No obstante, entonces, la presidenta de la comisión de trabajo, la socialista Elisa Valía, marcó una postura diferente a la de sus socios de gobierno asegurando que "si en algún caso algún compareciente está incómodo" por la presencia de Grezzi, su partido reconsideraría la postura apoyada. Y eso ocurrió este miércoles: los socialistas plantearon que el presidente de la EMT no estuviera presente en la comisión cuando se llamase a declarar a algún empleado.

La idea no cayó bien en las filas de Compromís, donde consideraban que la medida dejaría fuera del órgano a Grezzi en buena parte de las intervenciones, dado que un número importante de comparecientes son empleados de la mercantil municipal. Por ello, la coalición valencianista de la que forma parte Grezzi planteó una alternativa: que esto sucediera sólo cuando lo pidiese el declarante. Lo que, para el PSPV, supondría un perjuicio para el compareciente que lo hiciese, al evidenciar su incomodidad ante su máximo directivo.

Negociaciones de última hora y tensión en la comisión

Estas eran las posturas, a priori no excesivamente alejadas. Desde por la mañana, ambas fuerzas estaban negociando con el propósito de llegar a la comisión de trabajo con un acuerdo. Por parte de Compromís, el vicealcalde Sergi Campillo; por parte del PSPV, la edil Pilar Bernabé. Sin embargo, llegada la hora del encuentro, la una del mediodía, aterrizaba la socialista Elisa Valía en la sede de la empresa para anunciar la presentación de su propuesta.

En la coalición valencianista insisten en que, para entonces, se había alcanzado ya un acuerdo para que los empleados tuvieran que solicitar la ausencia de Grezzi en la comisión cuando fueran a declarar. Niegan la mayor en el PSPV: no había ningún pacto porque, aseguran, "nunca" habrían aceptado esta propuesta porque dejaba en evidencia a los propios trabajadores.

Elisa Valía y Ramón Vilar, consejeros del PSPV. Foto: KIKE TABERNER

Las conversaciones entre Campillo y Bernabé continuaban. En la EMT los consejeros de uno y otro partido se reunían in extremis para salvar la discrepancia, según fuentes socialistas, de manera infructuosa. Y así se llegó a la comisión, donde por la tarde, tras debatir otras cuestiones y un receso entre las 15.30 y las 16.00 para comer, se materializó el conflicto.

Valía puso sobre la mesa la idea y los tres consejeros de Compromís -Giuseppe Grezzi, Lucía Beamud, y Pilar Soriano- se negaron con rotundidad y propusieron su alternativa mencionada. La oposición apoyó la propuesta socialista, no sin antes recordar que era un sucedáneo de lo que ésta había planteado la semana anterior. Esta falta de unanimidad llevó a someter a votación la propuesta de acuerdo y Compromís quedó solo en defensa de Grezzi, mientras que PSPV, PP, Cs y Vox votaron a favor. Ahora bien, pese al acuerdo, Grezzi se enrocó y manifestó su intención de incumplir lo aprobado y permanecer en la comisión de trabajo.

Concretamente, la propuesta aprobada fija que, "para salvaguardar la libre expresión y la mayor libertad posible en las manifestaciones que se puedan efectuar por los comparecientes", Grezzi se ausentara cuando los asistentes tuvieran "una relación laboral o contractual" con la EMT. Y añadía que, en este sentido, "podrá solicitar dicha ausencia cualquiera de los y las integrantes de la comisión".

La fractura en el gobierno había quedado al descubierto. Fuentes presenciales relatan los momentos vividos con "cierta tensión". Quien más dejó patente el desacuerdo fue Pilar Soriano, asesora de Compromís en el consistorio, quien habría llegado a espetar con vehemencia a sus socios: "¡Heu trencat la baralla!" (¡Habéis roto la baraja!). Por su parte, la edil Lucía Beamud se mostró como la más calmada, según las mismas fuentes, junto a Giuseppe Grezzi.

Giuseppe Grezzi y Pilar Soriano, consejeros de Compromís -a falta de Lucía Beamud-. Foto: KIKE TABERNER.

Compromís acusa de traición y el PSPV rebaja el tono

En este contexto llegó el edil de Compromís y vicealcalde, Sergi Campillo, quien se introdujo en el edificio para salir más tarde junto a los consejeros de su partido y declarar que lo sucedido era un "hecho lamentable" y para acusar al PSPV de romper "de manera incomprensible" su acuerdo, a su juicio, "alineándose con la propuesta de Vox, del PP y de Ciudadanos para intentar humillar a un miembro de Compromís que es miembro de pleno derecho de la comisión".

"Me siento muy decepcionado", dijo: "Puede parecer que quien ha negociado conmigo -la socialista Pilar Bernabé- no tenía la capacidad suficiente de negociar con su grupo, eso lo desconozco, pero cuando hablo con una persona, entiendo que esa persona tiene la legitimidad suficiente para hablar con su grupo, y que los acuerdos a los que llegamos son aplicables a los dos grupos del gobierno", insistió, para apoyar a continuación a su edil Giuseppe Grezzi y reiterar su posición de que cuando un compareciente pida que algún miembro de la comisión abandone la sala, esta persona -sea Grezzi u otra- lo hará.

Así, señaló que Compromís "había cedido en sus posiciones iniciales" y que "los que han roto la unidad del gobierno tendrán que dar explicaciones de porqué lo han hecho". En un comunicado, lamentaron que "el PSOE, de facto, ha apostado por una ruptura con la izquierda y una connivencia con la derecha que será difícil de entender por parte de sus propios votantes".

Sergi Campillo. Foto: ESTRELLA JOVER.

Posteriormente, desde el PSPV-PSOE aseguraron que "no existe una crisis de gobierno, sino una crisis en la EMT que tenemos que solucionar juntos", por lo que solicitaron a sus socios "prudencia", e indicaron que "cualquier diferencia se enmarca en la comisión de investigación sobre la gestión de la crisis ocurrida en el seno de la empresa de transporte".

"A lo largo del día de ayer y la mañana de hoy se han producido diversos contactos entre los grupos de gobierno para intentar que sus compañeros de partido convencieran al presidente de la entidad para apoyar esta propuesta que vela por los derechos de los trabajadores y por una máxima transparencia en la gestión de la crisis de la EMT", rezaba el comunicado de los socialistas, quienes lamentaron que la idea "no haya contado con el apoyo de sus socios de gobierno en la Comisión y hayan votado en contra".

Pleno extraordinario

Con este panorama en el seno del gobierno municipal, Compromís y PSPV se enfrentan este jueves a un pleno extraordinario en el Ayuntamiento de València forzado por la oposición para hablar exclusivamente del fraude. Concretamente, se debatirán y votarán cuatro puntos: la comparecencia del pimer edil para explicar la presunta estafa, la creación de una comisión de investigación para depurar responsabilidades políticas, la petición a la Intervención de un informe de auditoría sobre los protocolos y normativa aplicable en los pagos de la EMT, y la petición de un informe independiente sobre la seguridad de los sistemas informáticos.

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