AVALADO POR INFORMES INDEPENDIENTES

El gobierno de Joan Ribó eliminará honores y calles al franquismo

El alcalde fue uno de los titulares de la moción que trató de solventar la situación de irregularidad con respecto a la llamada Ley de Memoria Histórica

11/09/2015 - 

VALENCIA. "Queremos que Valencia sea una ciudad libre de vestigios franquistas". La frase es de Joan Ribó al inicio de la pasada legislatura, la que comprendió el periodo más activo para los grupos en la oposición Compromís, PSPV y EUPV frente a la puesta al día Valencia con respecto al punto primero del artículo 15 de la Ley 52/2007, la conocida también como Ley de la Memoria Histórica. El resultado, que regó los últimos cuatro años de mociones rechazadas o cuestionadas técnica e históricamente sin solución por el equipo de Gobierno de Rita Barberá,  ahora se convierte en una herramienta de trabajo para convertir esta adecuación a la normativa casi en un trámite únicamente sujeto a la votación tras el cambio de poderes en la cámara de representación local.

La Comisión de Cultura y Educación con Joan Ribó (Compromís), Salvador Broseta (PSPV) y Amadeu Sanchis (EUPV) iniciaba una serie de mociones en septiembre de 2011 para retirar el título de Alcalde Honorario a Francisco Franco, decisión que acabó siendo impuesta en 2012 por los tribunales tras la negativa del grupo Popular de la ciudad. Precisamente fue ese mismo año cuando la citada Comisión continuó con la exigida retirada de placas franquistas en edificios de la ciudad y la elaboración de una propuesta para "dejar sin efecto las menciones honoríficas" a los militares y civiles que intervinieron en el movimiento golpista y retirar también su nombre a vías y plazas de Valencia.

En declaraciones a ValenciaPlaza.com, Broseta, que es además doctor en Historia, señala que "hay una serie de nombres que no dejan lugar a duda" con respecto a la norma. Todos ellos se encuentran en el informe de la Clínica Juridica per a la Justicia Social elaborado por técnicos de la Facultat de Dret de la Universitat de València. En este extenso informe que repasa el marco constitucional incumplido a día de hoy en este sentido por el Ayuntamiento de Valencia sobre el derecho reconocido de los ciudadanos o la jurisprudencia creada hasta la fecha al respecto, concluye que el gobierno local se obliga a "adoptar una posición activa en la retirada de homenajes, símbolos y menciones conmemorativas y denominaciones de calles a dirigentes del franquismo en la ciudad de Valencia".

PARA EL GOBIERNO ACTUAL "ES UNA PRIORIDAD"

Presentado este informe el 22 de octubre de 2012, el Gobierno de Barberá reclamó un segundo estudio independiente "dada la entidad de la propuesta". En la respuesta a la moción, el PP además alegaba ser "coherente con el espíritu de la Transición [...], que resolvía las diferencias y enterraba las heridas". Una posición que, tras un segundo informe, este a cargo de la Facultat de Geografia e Historia de la Universitat de València, volvió a ser insuficiente para el equipo de Barberá que pidió un informe jurídico en el equipo interno de este ámbito del propio ayuntamiento. Éste llegó en septiembre de 2014, tras la moción presentada hace ahora un año por Ribó, Broseta y Sanchis (15 de julio de 2014) con los dos informes independientes, anexos y una batería de documentación de más de 100 páginas registrada en el consistorio.

El informe jurídico pasó a hacerse público en febrero de 2015, tras descubrir la Comisión de Cultura y Educación que su entrada había sido registrada en el Ayuntamiento. Sin más explicación, se retrasó su tratamiento hasta marzo y, a finales del mismo, se elevó la retirada de la Medalla de Oro de la Ciudad a Francisco Franco a la citada Comisión, en un pleno enrarecido por la comparativa por parte del ‘popular' Alfonso Novo con la visita del embajador de Venezuela al consistorio y el recibimiento de éste por parte de algunos grupos políticos con representación.

El proceso, infructuoso hasta la fecha, es ahora "una prioridad" para el área de cultura del Ayuntamiento de Valencia, según se ha asegurado a ValenciaPlaza.com. Más allá de la narrativa de informes, mociones y alegaciones de la pasada legislatura, la posición de los responsables en el consistorio a todos los niveles es clara: "Valencia se va a adecuar al marco legislativo de la Ley de Memoria Histórica. Sin poder hablar todavía de plazos, es un tema que está sobre la mesa y que saldrá adelante con la mayoría de los votos" de la que goza el gobierno actual.

LOS NOMBRES QUE NO DEJAN LUGAR A DUDAS

El primero de los informes, el elaborado por la Facultat de Dret de la Universitat de València, ya apunta que "de la lectura del informe histórico" y teniendo en cuenta la jurisprudencia y contexto, "hay dos niveles de responsabilidad" con respecto a los nombres que no dejan lugar a dudas como para ser desprovistos de las menciones honoríficas y la retirada de sus nombres de las vías públicas:

 

El segundo nivel desarrollado por este informe incluye a los siguientes nombres:

DOS NIVELES DE ACTUACIÓN Y EL 'MODELO SEVILLA' PARA EL CAMBIO DE CALLES

Broseta, que no está presente en la actual corporación municipal de la legislatura, apunta a ValenciaPlaza.com que "la retirada de menciones honoríficas es un trámite que genera un menor impacto en la vida de la ciudad". Una vez justificada su necesidad de cara a la cobertura de unos derechos reconocidos por el Estado, esta retirada de distinciones, que Broseta insiste que "no se trata de borrar nada, sino sencillamente en dejar 'sin efecto'", llega el tur no del cambio de nombre a las calles. "Está claro que este aspecto sí genera controversia en la población. Los vecinos, por ejemplo, de la Avinguda Barón de Cárcer preferirán que después de tantos años no cambia el nombre de la vía".

Las cuestiones pragmáticas también se recogen en el informe de la Clinica Juridica per la Justicia Social que  propone una solución "deseable" para la ciudad de Valencia. El informe, que fue presentado en 2012, ya contaba con un bagaje de actuaciones en diferentes ciudades y Comunidades Autónomas de toda España. Este equipo técnico se fijó en el modelo impuesto en Sevilla, que en algunas de las calles más emblemáticas que cambiaron su nombre, se mantiene el nombre de la vía utilizado durante las últimas décadas y se añade el nuevo y adecuado a normativa, como en el caso de la imagen adjunta.

QUÉ CALLES ESTÁN LLAMADAS A CAMBIAR DE NOMBRE

El segundo informe, el que elaboró la Facultat de Geografia e Historia, revisó caso por caso los nombres más sensibles para esclarecer por qué generaban un conflicto con la Ley de Memoria Histórica atendiendo a su biografía. Para ello, el informe recogía una extensa bibliografía de cada uno de ellos, narrando los hechos que reflejaban claramente el motivo por el cual su título o mención honorífica de la ciudad debía pasar a quedar 'sin efecto'.

Los nombres son los mencionados antriormente en los "dos niveles de responsabilidad", pero además existen todos aquellos vinculados a la vía pública, dando nombre a avenidas, calles y plazas. En este ámbito hay casos tan paradigmáticos como el del Carrer Doctor Merenciano, en Benimaclet, un reconocimiento público al delator del Rector de la Universitat de València, Juan Bautista Peset Aleixandre, fusilado contra las tapias del cementerio de Paterna en 1941, lugar donde fueron asesinados 2.238 personas tras la Guerra Civil según el estudio Mort a Paterna de Vicente Gabarda.

En el anexo del primer estudio de los dos que ahora serán la base para la adecuación de la ciudad a la normativa vigente, ya se detallan las calles cuyos nombres deberán ser sustituidos, en palabras del grupo Compromís a ValenciaPlaza.com, "a lo largo de esta legislatura". Con una fuerte presencia en el entorno de la Avinguda de Tres Forques, por una cuestión de coincidencia de desarrollo de la zona y la época de adjudicación de nombres, este es el mapa interactivo de las 'calles franquistas' de la ciudad.