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hasta el 25 de abril

El Olympia ahonda en la mente de una mujer desesperada con el thriller psicológico 'La coartada'

La nueva obra de Bernabé Rico narra una historia con la que "es inevitable que el espectador empatice"

23/04/2021 - 

VALÈNCIA. Introducirse hasta el fondo de la mente de un personaje teatral es una tarea tan ardua como interesante. Presenta una dificultad de base: la complicación que supone ahondar sobre las tablas en la conciencia de un solo actor, únicamente desde su perspectiva. Es precisamente lo que ha tratado de hacer el dramaturgo Bernabé Rico (conocido por otras obras de teatro como la reciente Trigo Sucio sobre el caso Weinstein) con su nueva obra La coartada, un thriller a caballo entre el suspense, el teatro psicológico y el género policiaco.

Ana es una mujer al límite. Está divorciada y angustiada por su pasado, así que pide ayuda a su mejor amigo para prepararse a testificar en la declaración más importante de su vida: de sus palabras depende tanto la custodia de su hija como su propia libertad. La coartada transcurre sin que el espectador sepa del todo de qué se está hablando. La información se va desgranando de forma paulatina, como en pequeñas píldoras que responden algunas cuestiones y generan otras. La trama transcurre a lo largo de toda la noche previa a sus declaraciones, y las circunstancias llevan a la protagonista a enfrentarse a sus demonios para evitar el peor de todos sus miedos: el silencio.

Esta es una sinopsis que en realidad no explica del todo el argumento de la obra. No obstante, la cuestión es que ni los actores ni su director quieren que la trama se desvele del todo. Es una de esas obras que hay que ver sin contar nada, o al menos eso aseguran los actores. Está protagonizada por María Castro, Gorka Otxoa y Miguel Hermoso; y producida por Talycual Producìones. Se podrá ver en el Teatro Olympia este fin de semana, hasta el 25 de abril.

'La coartada'

Empatía asegurada

María Castro ha explicado en la convocatoria de prensa de la obra que la clave de La coartada está en que “habla de sentimientos comunes a todas las personas”, lo cual hace que “inevitablemente, el público empatice con la protagonista”. Emociones como la soledad, el duelo ante la pérdida de una persona, el amor o la angustia “hacen que el público quiera saberlo todo”.

La obra, además, está basada en la pieza americana de Christy Hall El sonido del silencio. Sobre esto, Miguel Hermoso ha señalado que “se trata de una obra que no ha recibido el reconocimiento que merece” y que Bernabé Rico es, en este sentido, “todo un descubridor de potenciales dramaturgos norteamericanos”.

Lo que más sorprende de La coartada son, según Castro, “los giros de guion que tiene, sobre todo el del final, que es inimaginable. Los espectadores se van a casa dándole vueltas, queriendo ver una secuela”. Gorka Otxoa ha añadido que “es todo un viaje por la cantidad de recovecos e historias internas que se desarrollan”.

Por su parte, Hermoso lanza varios mensajes que, a riesgo de desvelar el misterio de la obra, son una buena manera de definirla: “Es la historia de una mujer desesperada por la custodia de su hija. Dos amigos, paralelamente, piensan en una coartada para un crimen que no se sabe si ya han cometido o van a cometer. Y en los últimos veinte minutos de obra, que es cuando aparezco yo -como exmarido de la protagonista-, hago que el espectador se dé cuenta de que hay cosas reales en la trama y otras que no lo son tanto”. Ahí radica en gran medida la clave de La coartada. Es una obra en la que el misterio lo envuelve todo y, al ahondar tan solo en la perspectiva de la protagonista, realidad y ficción acaban quedando en entredicho.

'La coartada'

Un trabajo “en cuerpo y alma”

La escenografía de la obra es bastante austera algo que, dicen los actores, es muy positivo. Miguel Hermoso destaca que “los tres personajes trabajamos en cuerpo y alma. No tenemos apoyo de nada más que de la palabra y la intención. En mi caso -añade-, cuando conecto con un compañero olvido que soy Miguel Hermoso. Te refugias en ese hecho como un kamikaze. No te puedes esconder. Así ocurre con La coartada”.

Además, la obra dirigida por Bernabé Rico comienza en un momento interrumpido, como si el espectador irrumpiera en la habitación donde transcurre, en medio de una conversación. A partir de ahí, Hermoso apunta que “la trama siempre va un paso por delante y el que la ve va a remolque”. Castro advierte de que “no pisan al espectador, pero que si se pierde algo ya no entiende nada”.

'La coartada'

Ensayos con mascarilla

Al principio, los ensayos de la obra se llevaron a cabo de manera presencial. Sin embargo, en un momento dado, la situación sanitaria obligó a los actores a tener que ensayar desde sus casas. “Fue bastante extraño ensayar desde casa, hablándole a la silla o la pared como si fueran mis compañeros”. Por otro lado, cuando pudieron trabajar presencialmente, Hermoso reconoce que era bastante incómodo debido al uso de mascarillas: “Bernabé nos decía que cambiáramos esto o lo otro porque no le terminaba de gustar. Y yo me decía: ¡Pero si no nos ves las caras! ¿Cómo te das cuenta?”.

Los tres admiten que si bien las ganas de actuar de los actores son grandes, “igual de grandes son las ganas del público de ver una obra presencialmente”. En esta línea, Hermoso indica también que tiene muchas ganas de poder interpretar esta obra sin mascarilla, “para ver la reacción del público ante el giro del final”.

Por último, los tres han reivindicado la necesidad de que la cultura pueda desarrollarse. “No hay nada más seguro que un cine o un teatro. Se respetan las distancias, los aforos, hay mascarillas, se toma la temperatura, se utilizan geles hidroalcohólicos… Es mucho más seguro que cualquier otra situación”, subraya Gorka Otxoa. “Además, volver al teatro es una forma de sentirnos vivos, de recordarnos que la vida sigue”, concluye Castro.

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