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datada del  siglo XVI

El 'Retablo de los siete gozos' luce restaurado en el  Museo de José Benlliure de València

17/07/2018 - 

VALÈNCIA (VP/EP). El Retablo de los siete gozos de la Virgen María ha regresado a la Casa Museo de José Benlliure de València, en concreto al estudio donde el pintor lo ubicó hace más de cien años, tras un "riguroso trabajo de investigación y restauración" que ha permitido "devolverle su primitivo esplendor y poder garantizar su pervivencia para disfrute de generaciones futuras". Así lo ha explicado este martes, durante su presentación, la concejala de Cultura del Ayuntamiento de València, Gloria Tello, junto a la subdirectora del Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació (IVCR+i), Gemma Contreras, en representación de las dos administraciones que empezaron a colaborar en julio de 2016 para la recuperación de esta obra.

Tello ha destacado que, "dentro del rico patrimonio artístico del Ayuntamiento, hay determinadas piezas que adquieren un especial protagonismo por su excepcional calidad, antigüedad o simbolismo". "Una de estas obras es, sin duda, el Retablo de los siete gozos, una interesante pieza de comienzos del siglo XVI, atribuida al taller de Nicolás Falcó y magnífico ejemplo de pintura tardogótica valenciana".

El pintor José Benlliure adquirió esta obra en 1896 e ingresó en el patrimonio municipal en 1957, tras la donación de la hija del artista, ha explicado. "Transcurridos más de 500 años desde su creación, la inexorable huella del paso del tiempo, los cambios de propiedad y uso, así como anteriores intervenciones, aconsejaban un estudio en profundidad y tomar las medidas oportunas", ha señalado la edil.

El IVCR+i, dependiente de la Generalitat, y el consistorio han "aunado esfuerzos" durante los últimos dos años a este fin. El Institut de Restauració ha "llevado a cabo un riguroso trabajo de investigación, análisis y documentación que ha servido de base para establecer los criterios y acometer la restauración del retablo". Por su parte, el Ayuntamiento ha recogido esta labor en una publicación que cuenta con la participación del especialista en pintura valenciana del periodo, Vicente Samper Embiz, para que la "ciudadanía comprenda la importancia de obras como este retablo". Además, ha "mejorado las condiciones de exhibición" de la pieza, en su anclaje y la iluminación del estudio que la alberga.

Gemma Contreras ha expuesto que el "paso del tiempo y el envejecimiento de la obra eran evidentes", ya que "presentaba significativos problemas de conservación". Por ello, se ha llevado a cabo una intervención para "recuperar su cromatismo original y asegurar su perdurabilidad", ya que los "repintes ocultaban zonas muy alteradas" o "enmascaraban la policromía original", mientras que los "barnices ocultaban el cromatismo original".

El soporte de la pieza presentaba una "importante degradación por un ataque de insectos xilófagos", por lo que las "reconstrucciones volumétricas se tuvieron que realizar solo para dar sustento estructural sin reconstruir otros elementos perdidos", así que "faltan algunos pináculos y zonas de la tracería del retablo", ha detallado. "Hemos decidido no intervenir sino hacer una restauración arqueológica y simplemente consolidar lo que había", ha añadido.

Tras un estudio histórico, artístico y científico, se ha intervenido en el retablo en diferentes fases. Primero, se llevó a cabo la reconstrucción volumétrica del soporte. Después, se ejecutó la consolidación de estratos dorados y pictóricos, así como su limpieza, ha ilustrado la subdirectora del IVCR+i. En tercer lugar, se procedió al estucado de pérdidas tanto de los dorados como del estrato pictórico y a la reintegración cromática, con diferentes técnicas en función del tamaño de las "lagunas". Finalmente, antes del barnizado, se realizó el estucado y embolado de los oros, de manera tradicional, con oro en polvo de 23 quilates y veladura con colores al agua.

Asimismo, Gemma Contreras ha resaltado la voluntad, desde la fase de estudio, de "garantizar una intervención segura y acorde con los principios de conservación y restauración actuales, basados en la mínima intervención y el respeto por el original". La especialista ha puesto en valor la labor del equipo que ha llevado a cabo los trabajos, y la "oportunidad que ha brindado" el Ayuntamiento "de recuperar esta joya, para muchos desconocida, de la historia del arte valenciano", ha concluido.


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