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restorán de la semana

El Túnel (Xàtiva)

Xàtiva es uno de asideros infalibles que, ahí, a tiro, garantiza plaza, calma, respiro

Por | 06/03/2020 | 1 min, 17 seg

La Xàtiva de Los Borja, la Xàtiva de Montsant y la subidita al Castell. La del arroz al horno, el arnadí. Abrasada y resucitada. La Xàtiva que, como todos los núcleos que se miran desde una historia atronadora, se ve a partir del tamiz melancólico. La Xàtiva, también, en estado de regeneración, apegada a su suave monumentalidad, sin afán de playa.

Y la Xàtiva de El Túnel, un local seductor en pleno cogollo histórico donde comerse la ciudad sin llevarse souvenirs. En el mismo sitio donde Jordi Garrido apuntaló el Portal Fosc. Desde hace unos años una cocina estable y territorial que saca lo más atractivo del recetario clásico. Persuade El Túnel, con su patio interior y sus cavas, por su crujiente de cordero, sus tallarines de lengua de ternera, los higaditos de pollo a la veneciana, las albóndigas de sepia, la terrina de rabo de toro. Con humildad y descaro.

Se toca la puerta antes de entrar. No se esperan transeúntes confundidos, sino a los convencidos. Una vez al año el reencuentro con el Túnel, y la luz a todo trapo de Xàtiva, es un pequeño acto sanador.

— ‘Quan la llum pujada des del fons del mar a llevant comença just a tremolar, he mirat aquesta terra, he mirat aquesta terra', Raimon. 


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