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LA CIUDAD Y SUS VICIOS

En tu estudio me colé: así son las guaridas valencianas de los líderes creativos

Visita a algunos de los espacios más destacados de los creativos valencianos. ¿Cambiaron?, ¿siguen trabajando en los mismos sitios?, ¿necesitan las mismas cualidades espaciales?

30/09/2017 - 

VALÈNCIA. Los estándares han cambiado, los lugares de trabajo se han hecho mucho más líquidos y tal y cual. ¿Pero es verdad?, ¿han cambiado las localizaciones y oficinas del entramado creativo de la ciudad? Un adelanto: Todo es falso, salvo algunas cosas.

Comienza el viaje por las guaridas de unos cuantos representantes de la creación valenciana.

Donde Paco Roca, en cuyas charlas por Skype con medio mundo se cruzan sus hijas como improvisadas espectadoras. Donde Marisa Gallén, que tras su experiencia en La Nave, el corworking pionero, busca silencio. O donde Daniel Nebot, con su estudio escaparate expuesto a sorpresas al atardecer. Donde Gimeno Gràfic, el estudio de Pepe Gimeno, al que las especies animales visitan en confianza. También donde Ibán Ramón y su apartamento blindado al ruido. Donde Masquespacio y su céntrica oficina cuya reforma ha cambiado los resultados del trabajo.

Primer timbrazo. Estudio del dibujante Paco Roca. También su casa. “Cerca de Tráfico”. Roca sin pijama. “Mi estudio es un lugar luminoso, acristalado a una terraza con plantas. Ya que debo pasarme horas ahí encerrado, intento que sea un lugar agradable, rodeado de mis libros, recuerdos, dibujos… Es un sitio silencioso, aislado del ruido de la calle y de los vecinos. Mi estudio está dentro de mi casa, donde vivo con mi familia. Muchas charlas y conferencias las hago vía Skype desde aquí. Como trabajo en casa, mi familia acaba transitando con total naturalidad, así que es habitual que alguna de mis hijas asomen la cabeza en un momento dado en la pantalla, interrumpiendo una de estas conferencias. Lo cual ha provocado momentos muy surrealistas”. Paco Roca is in da house. El trabajo en el hogar. O al revés. El despacho del dibujante se ha vuelto nómada en los últimos tiempos: “En estos últimos años viajo mucho e intento seguir trabajando. Aprovecho los trayectos en tren o en avión, los hoteles, las cafeterías…”. Pero si se trata de dibujar, su casa oficina es el lugar. 

(Utiliza las flechas laterales para ver las imágenes. Fotos: ESTRELLA JOVER)


Segunda parada. A la huerta. Gimeno Gráfic, el estudio de Pepe Gimeno, creadores de trabajos como la palmera turística de la Comunitat Valenciana o el logo de la EMT, la inspiración les llega mirando al verde. A las afueras de Godella, en pleno campo valenciano. La zona principal es un espacio diáfano y ordenado con una gran cristalera que da a un jardín. Objetivamente es un buen lugar para crear, dispone de mucho espacio para trabajar sin estrecheces donde poder esparcir diversos materiales para construir: la maqueta de un envase, la pancarta de una exposición o la imagen gráfica de una empresa. Otra ventaja del estudio es la facilidad para acceder al jardín y hacer un "descanso terapéutico". Son pequeñas pausas que nos ayudan a volver al trabajo con una visión más fresca y renovada de lo que estábamos haciendo”. 

El paradigma de la huerta como espacio de concentración. “Hace que a menudo nos visiten vecinos con muchas patas. Por aquí han pasado conejos, erizos, ratones, nos han invadido cientos, miles de orugas, y se han colado en el taller murciélagos, golondrinas y pajarandros varios. Pero la visita más especial, la que siempre recordamos fue cuando emergió, a modo de periscopio de submarino, una serpiente en lo alto del seto del jardín. Convirtió un tranquilo almuerzo en un divertido pero peligroso safari. A veces un subidón de adrenalina también puede ser inspirador”. 

(Utiliza las flechas laterales para ver las imágenes. Fotos: ESTRELLA JOVER)


De las afueras de Godella al cogollo de la Valencia de calles retranqueadas. Marisa Gallén trabaja en Gallén+Ibañez, calle Carniceros. “Frontera  con el barrio chino, por lo que hemos sido objeto de proposiciones deshonestas en más de una ocasión”. Marisa Gallén y Carmina Ibáñez recientemente las crearon la identidad de Bombas Gens. Marisa, ¿qué debe tener un buen espacio de trabajo? “Ventanales de suelo a techo y tranquilidad, sin embargo más que el espacio me inspira la gente con la que comparto estudio. Mi primer estudio fue un espacio grande, muy grande: era una nave industrial, La Nave. Una especie de coworking antes de que esta palabra se convirtiera en un término familiar. La multitud que por allí circulaba se componía de once socios, secretaria, colaboradores, ayudantes, clientes, amigos, proveedores… por ello, el silencio, la tranquilidad, la soledad eran estados imposibles.  Así fue como descubrí que mi modus operandi necesita paz para rendir intelectualmente”. 

Su espacio tiene 90 metros cuadrados, con tabiques pero sin puertas. “Así consigo alcanzar el estado de concentración que necesito para crear sin la sensación de aislamiento que producen los despachos con puertas. Es un estudio colorido y luminoso. “Tenemos cinco balcones, somos dos socias y pronto seremos tres o cuatro. Tenemos una filosofía y ética del trabajo común, nos gusta consultarnos, compartir proyectos y opiniones. Solemos hacer una pausa para tomar té o café juntas, son momentos que aprovechamos para conversar sobre todo tipo de temas y disfrutamos en este ambiente de sana camaradería”. 

(Utiliza las flechas laterales para ver las imágenes. Fotos: ESTRELLA JOVER)


De La Nave, quizá el espacio creativo más singular y con mayor rastro en la Valencia de ayer, fue integrante Daniel Nebot, premio nacional de diseño. Nebot es como un integrante fijo del centro de la ciutat. Su estudio, calle Almudín, es, palabra de Nebot, “un escaparate”. “Mi experiencia de los últimos 10 años consiste en trabajar expuesto, en la plaza San Luis Beltrán, junto al Almudín, en la Valencia histórica. Una experiencia extraordinaria, a la vista de vecinos y guiris, amenizado por el saludo de los niños que aplastan sus narices contra el vidrio para darnos los buenos días, ante la sonrisa cómplice de sus  progenitores. Mostrando un oficio ejercido desde el artesanado, con la normalidad del día a día, como en los recuerdos de mi niñez, cuando en las plantas bajas del barrio de Patraix descubrí los oficios de camino al colegio. La carpintería olía diferente a la herrería o al horno, el carpintero olía a pino, la boina llena de polvo y un lápiz pegado a la oreja, el herrero de azul, arremangado, enseñaba brazos de Popeye y manos de carbón, el hornero blanco con camiseta "de sport" y delantal, se cubría con tarbuch. El trabajo formaba parte del paisaje y de la normalidad. Espero que los niños del Seu-Xerea que me saludan todos los días recuerden y asocien diseño con oficio, esfuerzo y normalidad”. Oficio, expuesto, abierto. 

Nebot parece ocupar una dimensión intermedia entre el que está en la calle y el que está encerrado en la oficina, flota entre ambientes. En uno de esos atardeceres en los que apuraba la bajada de persiana, recibió a un visitante inesperado. “Hace unos meses, por la tarde, cuando apagaba las luces de mi estudio, alguien tocó a la puerta, quería saber quién diseñaba las cosas que veía a través del cristal. Resultó ser el famoso diseñador y surfista americano David Carson. Llegó de casualidad, atraído por el escaparate. Nos divertimos y nos reímos de cuantas cosas teníamos en común, además de la edad”. Ventajas de trabajar expuesto. 

(Utiliza las flechas laterales para ver las imágenes. Fotos: ESTRELLA JOVER)


Una conclusión al vuelo: los principales lugares de trabajo creativos están desligados de un centro capital, desperdigados de la huerta a Benicalap, de Velluters a Roger de Lauria. Entre Benicalap y Torrefiel se esconde la guarida de uno de los diseñadores valencianos más brillantes, Ibán Ramón. El estudio de Ibán Ramón, desde 2001, es un pequeño apartamento de 55 metros “dividido en dos estancias (además del baño y recibidor); en una de ellas trabajo yo y me reúno con los clientes, en la otra estancia trabajan otros miembros del equipo. La estancia principal, en la que yo paso el día, tiene dos mesas, una de ellas repleta de libros diseñados aquí. La otra mesa, a la que me siento, es más grande y suele estar llena de papelotes de los proyectos en marcha. La pared de enfrente está provista de planchas metálicas, funciona a modo de gran tablero sobre el que coloco con imanes carteles, folletos y postales. Todo el perímetro de la sala está rodeado de estanterías bajitas con libros, encima de las estanterías descansas objetos de madera, de los que hago para carteles, algunos de ellos están sin acabar, o esperando ser “intervenidos”. A la derecha de mi mesa de trabajo hay un gran ventanal y una puerta que da acceso a una terraza de tamaño similar a la totalidad del estudio”. Si Ramón le exige una cualidad a su área de trabajo es la del silencio. “Todo el estudio es un espacio muy, muy silencioso”. Cuando el silencio canaliza el pensamiento. 

(Utiliza las flechas laterales para ver las imágenes. Fotos: ESTRELLA JOVER)


Cristophe Penasse, uno de los responsables de Masquespacio, introduce una variable nueva: el lugar de trabajo como mejor aval ante el cliente. En la calle Roger de Lauria los autores de algunas de las creaciones interioristas más señaladas del entorno muestran sus intenciones: “sobre todo es un lugar que transmite quiénes somos y por eso nos sentimos muy a gusto en él. Es una fusión entre la sofisticación, la creatividad y lo natural. Ana (directora creativa) tiene su cubículo propio en el que se sumerge en su mundo propio de creatividad y diseño. Los demás creativos están mezclados en un espacio abierto, junto al departamento de arquitectura/producción. Muchas empresas no le dan importancia a la imagen de su oficina, sin embargo para nosotros es primordial. Primero ante todo es una forma de estimular al trabajador a estar a gusto y orgulloso de su lugar de trabajo. También es parte de la imagen que vas a transmitir a posibles clientes. Nosotros en ambos sentidos hemos visto un antes y un después cuando reformamos nuestra oficina”. Y concluye con una de esas frases redondas: “No es sólo tener un espacio bonito, sino un espacio que encaja con lo que representa el estudio creativo tanto en cuanto a su filosofía como en relación con la profesionalidad y como quiere atender a sus clientes”.

(Utiliza las flechas laterales para ver las imágenes. Fotos: ESTRELLA JOVER)

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