TODO DA LO MISMO

Encuentros reales y virtuales con mujeres sabias

22/11/2020 - 

VALÈNCIA. Jueves por la tarde. Quedo con la periodista Susana Monteagudo para dar una charla sobre Amy Winehouse. Muchos de los asistentes son habituales de conciertos, charlas y presentaciones que tienen lugar en la ciudad. Siempre me produce una sensación extraña eso que llamamos desvirtualización, porque yo lo sigo casi todo a través de las redes sociales. No voy a decir que es por la pandemia, yo ya era así antes, creo que fui yo el que inventó la distancia social. Facebook ha sustituido a aquella llamada que hacías por teléfono para que alguien te cuente cómo ha estado tal o cual acto. Ahora ves las fotos, lees lo comentarios mientras estás en tu casa tomándote un Cola-Cao y dices: “Debió estar muy bien”. Todas esas personas a las que me refiero me las pones en una terraza de bar o en el porche de un chalet en horario diurno y es estupendo porque puedo comunicarme sin problemas. Yo proclamo lo mismo que me dijo Alaska en una entrevista, nací mayor. Qué le voy a hacer. En cualquier caso, siempre da alegría encontrarme con esa gente; ese entusiasmo, esas ganas de ir de acá para allá incluso me dan envidia. A mí me pasa como a la protagonista de La funcionaria de Vainica Doble: Yo quisiera ser un vegetal del jardín de un cementerio / O simple mineral. Diría que esto viene de tanto estar en El Saler, pero no es cierto. Yo me fui a vivir a El Saler por una cuestión mimética del alma.

La chara sobre Amy es estupenda. Susana está fantástica. Como ya tengo una edad, no me cuesta trabajo recordar que, hasta no hace mucho, no era habitual ver a hombres hablando de asuntos de música pop con mujeres. Como si antes apenas existieran voces femeninas legitimadas para abordar estos temas. El enfoque sobre Amy que proyecta Susana es interesantísimo. Con mi mejor intención, quería pensar que la Winehouse fue un ejemplo de empoderamiento y no es cierto. Fue una víctima de su propia vida, sufrió por ello y, al ser mujer, fue juzgada públicamente por sus excesos con mucha más intransigencia que cualquier hombre. Su personaje, sus canciones y su imagen hicieron que se convirtiera en símbolo, pero su intención no era más que exorcizar las penas de amores que arrastraba, que no eran pocas. Al final de la charla hay un pequeño debate sobre este asunto. Las mujeres que asisten dan su visión al respecto. Ser crítico o especialista en una materia no te confiere la verdad absoluta acerca de nada. Hoy en día los puntos de vista sobre temas que ya son viejos deben ser revisados. Aún queda más de lo que parece por aprender, incluso sobre temas que pensabas que dominabas completamente. Leer y escuchar a Susana, debatir con ella es muy estimulante para ampliar ese campo de visión.

Viernes por la tarde. Vuelvo a València (dicho así parece que viva en los Picos de Europa) a dar una clase sobre la influencia que cierto tipo de música proyecta sobre la moda. La música pop y la moda siempre han ido de la mano, pero cuando he de impartir esta clase, me centro en todo aquello que en su día fue considerado raro, extraño, transgresor, underground… Por ejemplo, sabemos que a Bowie lo ha vestido Alexander McQueen, pero más allá de eso, resulta interesantísimo estudiar cómo, a medida que Bowie empezó a diseñar el personaje que pudiera proporcionarle notoriedad, fue dándole más y más importancia a la imagen. El vestido de hombre, diseñado por Mr. Fish, que luce en la portada de The Man Who Sold The World es el mejor ejemplo. Una imagen que luego feminizará más aún en la cubierta de Hunky Dory, donde se convierte en una criatura prerrafaelita, con su melena a lo Veronica Lake. Hablar de eso o de cómo Patti Smith abrió una nueva vía para la moda femenina -ella, que puede ponerse encima lo que le dé la gana porque siempre le queda bien-; o de cómo seres marginales como Kurt Cobain o Beth Ditto acaban siendo personajes adorados por modistos, fotógrafos y estilistas es parte de lo que intento explicar en esa clase desde que la periodista Maite Sebastiá me llamó para que participara en el máster sobre moda que dirige. Maite es otra fuente de aprendizaje constante. Su manera de abordar la moda va más allá de la moda en sí misma. Tiene mucho talento y una de las figuras más elegantes que conozco.

Estar unas horas hablando sobre música underground y moda me resulta tan apasionante que incluso consigo olvidarme de la mascarilla. Ambos son conceptos que no solamente mencionas, también puedes mostrar. Hay periodistas musicales que detestan que se mezcle la moda con el rock porque creen que eso le quita seriedad, importancia o credibilidad a la música. ¿Alguien se imagina a Elvis o a los Beatles sin su look? No se puede, por citar ejemplos más actuales, disociar a The Kills de su cuidadísima imagen. Jamie Hince, un Gainsbourg indie, y Alison Mosshart, que mezcla tantas influencias distintas en sus atuendos que al final es única. La música pop del pasado tiene infinidad de contenidos y vínculos con otras materias que ofrecer. Si lo piensas bien, ninguna clase música pop es solamente música, siempre es mucho más. Y todo esto se entiende mucho mejor si uno habla y debate con mujeres que saben de lo que hablan, como es el caso de Susana o Maite.

Recibo un mensaje de Pat Escoin anunciándome que ya está disponible el nuevo vídeo de Exfan. Pat se hizo famosa a principios de los noventa cuando estuvo al frente de Los Romeos. Yo creo que personas como Pat son todo un ejemplo de cómo evolucionar siendo fiel a una esencia y no envejecer nunca. Lo que hace Pat, tanto con Lula como con ExFan, el dúo al que da vida junto a Tommy Ramos es imperecedero, tiene ese componente que consigue que algo sea atemporal. No sé explicar cuál es el ingrediente, lo único que sé es reconocer a los músicos que lo usan. Pat está entre ellos, igual que lo estaban los Cramps o lo están Redd Kross. Puñales es una canción que transmite eso. No es únicamente la energía o el nananá del estribillo, es la naturalidad y la convicción con que la ejecutan y la interpretan delante de la cámara. Pat es otra de esas mujeres inspiradoras, de discurso claro y conciso, inspiradora. Como su música.


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