ENTREVISTA A LA VICEALCALDESA SOCIALISTA DE vALÈNCIA

Sandra Gómez: "El PSPV defiende un urbanismo más moderno que Compromís"

15/10/2021 - 

VALÈNCIA. Sandra Gómez (València, 1985) vuelve al tablero político de la ciudad de València después de cuatro meses de baja por maternidad, y lo hace en un momento de especial efervescencia: después del parón del verano, se inicia un nuevo curso político con los debates frescos encima de la mesa y la confección de los presupuestos a la vuelta de la esquina. Presupuestos que, un año más, el PSPV tendrá que pactar con sus socios en el gobierno: Compromís.

Y, aunque la vicealcaldesa señala que la relación es a rasgos generales buena, en las últimas semanas se han podido ver algunos roces entre las dos fuerzas gobernantes del Ayuntamiento de València. Por ejemplo, a cuenta de la remodelación de la avenida Ausiàs March, lo que se podría interpretar como una pugna de poder más entre Urbanismo, en manos del PSPV, y Movilidad, en manos de Compromís. A esto se suman, además, cuestiones enquistadas como el PAI del Grao o el PAI de Benimaclet. Aun así, reconoce que las rencillas son “normales” en un gobierno de coalición, y no le preocupan en absoluto mientras “en lo importante” estén unidos.

Al otro lado del tablero, el Partido Popular ha cogido algo de fuerza durante la ausencia de la vicealcaldesa. Y es que, el reciente mitin en la plaza de toros dejó imágenes grandilocuentes que recordaban al pasado más dorado de la formación en la Comunitat Valenciana. En lo local, María José Catalá también ha protagonizado un acelerado impulso. Y es que, en ausencia de Gómez, ha sumado unos cuantos cargos a su cartera de poder: a la portavocía en el Ayuntamiento de València añade ahora la portavocía en Les Corts y la secretaría general del PP a nivel regional.

Sobre todas estas cuestiones de política municipal, urbanismo y organización interna del PSPV habla la vicealcaldesa en esta entrevista con Valencia Plaza.


- El Ayuntamiento va a poder empezar a recudar el recargo de IBI del 30% a viviendas vacías de grandes tenedores. ¿Con el 30% será suficiente?
- Es una política fiscal incentivadora: no tiene como objetivo recaudar sino provocar que suceda algo. En este caso, que los grandes tenedores saquen sus viviendas al mercado del alquiler porque es injustificable que una entidad jurídica concentre tantos inmuebles. Por poner una cifra, seis empresas tienen más de 300 viviendas y otras 26, entre 100 y 300. Entre personas físicas y jurídicas, hay 830 grandes tenedores en València, lo que nos lleva a una cifra de 5.000 viviendas que están vacías y que podrían entrar perfectamente en el mercado del alquiler. 

Es muy importante que esto no se vea como una medida que va en contra de las familias, como intenta hacer ver el PP. La recarga del IBI no es para las familias que tienen un hogar residencial, otro vacacional y que han heredado una o dos propiedades. Esta medida solo afecta a esas sociedades que acumulan más de 10 viviendas en el municipio de València, lo cual no es sencillo, y que además las tengan vacías.

- La ley estatal que se prepara habla de hasta el 150% de recargo. Por eso, ¿es el 30% suficiente para disuadir a los propietarios de quedarse con las viviendas vacías?
- Sí. Al final se trata de pagar un 30% más en impuestos por el total de viviendas vacías que tengan en la ciudad de València, que en el caso de los grandes tenedores pueden ser más de 10. Es una cuantía considerable como para pensárselo.

- Ha anunciado de nuevo que Aumsa va a construir 323 viviendas de alquiler asequible. El plan inicial era con objetivo 2021. ¿Llegarán antes de 2023?
- Sí. De hecho el objetivo es que en 2022 tengamos ya 200 viviendas con llave en mano para poner a disposición de nuestro parque público. Va a haber un cambio radical, en el que se va a triplicar la vivienda en alquiler accesible. Objetivamente hay un problema de acceso a la vivienda, especialmente entre la gente joven, que aun teniendo un trabajo no se puede pagar el alquiler porque en algunos barrios de la ciudad está entre los 650 y 800 euros. Y nosotros desde el ámbito municipal queremos ayudar con estas más de 300 viviendas públicas que hemos puesto en marcha.

- El nuevo gerente de Aumsa pedía más personal para desatascar este plan de vivienda pública y otras tareas. ¿Lo tendrá este año?
- Sí. De hecho, el presupuesto de este año tiene que abordar determinados retos para que los futuros proyectos puedan salir adelante. Necesitamos mentes y manos, y es cierto que desde hace muchos años no se ha movido nada en tema de personal, exceptuando la bolsa de arquitectos. Estábamos limitados por la tasa de reposición pero ahora que tenemos más margen la idea es ampliar la sociedad para dar más servicios públicos

Después de los años del Partido Popular había quedado totalmente desdibujada a manos de Alfonso Grau, que la utilizaba para colocar familiares y amigos y para sus grandes burbujas urbanísticas. Ahora la intención es que se dedique a la ampliación del parque de vivienda pública y a los proyectos de regeneración urbana, y por eso necesitamos reforzarla a nivel de recursos humanos.

- Y hablando de proyectos de Aumsa: el PAI del Grao. Aún está paralizado. 
- El PAI del Grao es la gran estafa del PP. Cuando dijo que la Fórmula 1 no iba a costar nada a los valencianos, lo estaba confiando todo a que los futuros dueños de los terrenos se hicieran cargo de todas las cargas urbanísticas. Lo cual es absurdo, porque un circuito nunca puede ser una carga urbanística, que son los trabajos previos que hace la administración de alumbrado, asfaltado y demás servicios públicos. La Fórmula 1 no es un servicio público esencial. Vamos a tener que resolver nosotros el gran problema que nos dejan. Por el momento, queremos llegar a un acuerdo con los propietarios de los terrenos para que haya un reparto de las cargas, porque obviamente el Ayuntamiento tendrá que hacerse cargo de determinadas cuestiones.

- ¿Esta negociación puede cambiar el plan presentado hace algunos años?
- Cosas puntuales, pero nada trascendente ni de forma. Algunas cuestiones como el posicionamiento de algunos edificios pero nada más.

- Un proyecto que está parado por ejemplo es el PAI de Benimaclet…
- Este es un ejemplo de que Compromís y PSPV tenemos modelos de ciudad distintos. Estoy convencida de que antes de que acabe el mandato se va a llegar a un acuerdo, yo al menos voy a poner todo mi esfuerzo. Pero no pasa nada por decir que el PSOE defiende un modelo más actual de políticas de urbanismo porque aplicamos las recomendaciones que nos vienen de la ONU. Y son modelos de una ciudad policéntrica, donde todos los barrios cuentan con servicios, con empleo, vivienda, zonas verdes y dotaciones compartidas.

Defendemos un modelo inclusivo donde se integre el modelo de huertos urbanos, pero que también se incluya el alquiler accesible. El gran problema de Benimaclet no es que no tengamos vivienda de diseño, es que no tenemos vivienda accesible, porque además es un barrio muy tensionado. Cómo es posible que esa zona no cuente con un gran parque cuando otra barrios sí que lo tienen.

Eso me parece lo más representativo de todo el barrio. Hay grupos que quieran tener sus huertos, claro que sí, aunque desde mi punto de vista también se han sobredimensionado. Pero defender que la mayoría del espacio público se dirija a las personas que quieren tener un huerto urbano es un modelo poco inclusivo y que no representa a la mayoría de los vecinos de Benimaclet, que quieren tener una zona deportiva, zonas para personas mayores, para sentarse y tener actividad física, un espacio cultural, juegos infantiles, etcétera.

- Su compañero socialista Borja Sanjuán mostraba sus reticencias a la ampliación del Puerto. ¿Qué van a hacer desde València para mejorar, modificar o paralizar este proyecto?
- El tema del Puerto es muy complicado. En 2007 defendimos que la ampliación se hiciera en Sagunto porque allí estaba la gran zona logística y podía ser una buena reconversión industrial. Eso no se aceptó por el gobierno del PP y nos dejaron la ampliación norte empastrada, a medio acabar: hay una inversión multimillonaria ya hecha, que es la del dique de abrigo. ¿Qué impacto ecológico y económico tiene desmontarlo? De eso nadie habla, sobre la DIA que habría que hacer con respecto al desmontaje.

Hay que ser racional con el uso de los recursos públicos. Lo lógico es que la ampliación se haga con una visión rigurosa de la legislación ambiental. Y con otra cosa importante que el PSOE tiene claro: el acceso norte no puede ser una realidad, tenemos que hacer el acceso a través del ferrocarril. Con eso creo que se puede dar respuesta a todas las inquietudes: por una parte, tener un Puerto que genere economía y empleo -se habla de 5.000 puestos de trabajo a los que obviamente yo no me puedo permitir el privilegio de renunciar-, pero a la vez ponemos sobre la mesa que estamos en otro siglo y todo lo que se haga tiene que ser distinto.

La visión de la vicepresidenta [de la Generalitat, Mónica Oltra], que dice que se desmonte todo, no la comparto, no me parece de sentido común. O los que pueden representar al PP que les da igual que el acceso norte se haga por debajo del Cabanyal o con una carretera a través del mar.

- America’s Cup. ¿València está dispuesta a acogerla sin ofrecer ningún tipo de financiación pública, solo las infraestructuras?
- Ya lo hacemos con la maratón. València hace una inversión casi incuantificable económicamente con los recursos humanos y de infraestructuras que pone a disposición. Ese día toda la policía está a pie de calle, el servicio de tráfico, la publicidad, etcétera. Y eso es un modelo de éxito que obviamente se puede trasladar a la Copa América. Se ha hablado de 80 ó 90 millones para el canon pero luego si lees la letra pequeña se habla de entre 300 y 400 millones para volver a hacer obras y reformas de infraestructuras para poder acogerla.

Este gobierno, no el de 2008, ya ha pagado una Copa América con la condonación de la deuda de La Marina. El PP dice que tenemos poca ambición. Ya, lo vuestro lo hemos pagado ahora en el año 2021. Está muy bien organizar una fiesta y que venga otro y te la pague. En el presupuesto de 2022 a nivel municipal hay 6 millones de euros para pagar parte de la deuda todavía. Si queremos reeditar este evento, tendrá que venir de patrocinadores privados, tal y como ha dicho el propio presidente de la CEV.

- Por cierto, hay proyectos de regeneración urbana y peatonalización que muchas veces se retrasan junto con la concejalía de Movildidad. Hay cierta descoordinación, ¿cómo se puede solucionar eso?
La convivencia en gobiernos de coalición a veces es complicada porque aunque hay una confluencia también hay esa rivalidad y eso hay que tratarlo con mucha empatía, cariño y paciencia. Hay rivalidades por liderar proyectos en los que en el fondo todos nos sentimos representados. Movilidad se siente representado por el proyecto de Pérez Galdós que lideramos desde Urbanismo, o por el de Ausiàs March. Si estamos de acuerdo, que hay que tener la suficiente empatía para que sea un proyecto de todos y dejar de poner palos en las ruedas o retrasar los proyectos para que no haya quien los pueda visibilizar. Esto es un gobierno conjunto y lo tenemos que visibilizar conjuntamente.

- ¿Quiere decir que a su juicio Movilidad está buscando protagonismo?
-  Quiero decir lo que he dicho. No es secreto que ha habido cierta discrepancia con Ausiàs March, cuando estoy convencida de que todos pensamos que es positivo.

- ¿Cómo es la relación con Compromís dentro del gobierno?
Somos dos partidos en un gobierno de coalición. Tenemos ideologías y sensibilidades similares y hay una competencia sana por ocupar el mismo espacio electoral. Eso hace que a veces aparezcan roces. Obviamente quiero que el PSPV sea la primera fuerza electoral, no solo por encima de la oposición sino también por encima de Compromís. Si hay roces, no pasa nada por hacerlos visibles, no hay que dramatizar. Pero, a la hora de la verdad, lo que importa es que hemos estado unidos para las cuestiones importantes: la aprobación de los presupuestos, la crisis de la covid-19, los proyectos de ciudad, etc.

- ¿Cree que todo lo que ha pasado durante este mandado, sobre todo en la primera mitad con el fraude de la EMT, puede suponer un coste electoral para la izquierda?
- Ya se ha visto en las encuestas que la gente tiene una buena opinión del gobierno de izquierdas, incluso con sus diferencias o con algún error que se haya podido cometer. De todos modos, lo de la EMT puede haber sido un error pero en ningún momento ha habido mala fe, no como en la época del PP que incluso se llegaron a ver casos de corrupción. Ahí sí hubo mala fe y aprovechamiento, lo cual no es el caso de la EMT.

- Las encuestas parece que mantienen fijos los bloques izquierda-derecha en el Ayuntamiento: la izquierda mantendría ese concejal de más que le da la ventaja mínima. ¿Por qué creen no consiguen superar esa barrera psicológica desde 2015?
- Las encuestas son fotos fijas y no determinan el resultado electoral. Lo que sí que es incuestionable es que el PSPV avanza de manera segura: pasamos de un 14% en 2015 a un 23% en una de las últimas que ha salido. La gente confía en nosotros cuando gobernamos, somos un partido serio, riguroso y trabajador, activo y que tiene un modelo de ciudad. Y yo con toda la humildad me encantaría que los ciudadanos nos dieran la confianza mayoritaria y ese es nuestro objetivo el primer partido. 

No hay que olvidar que tuvimos 24 años de un gobierno muy conservador. Y ahora tenemos que hacer las cosas muy bien y no equivocarnos, porque romper esas dinámicas del anterior gobierno es complicado, y por eso no hay que cometer errores ni traspiés para no perder esa confianza o incluso mejorarla.

- Decía el pasado mandato en una campaña que era usted una "perfecta desconocida". ¿Cree que le ha dado la vuelta?
El principal problema de 2019 es que yo no me había presentado a unas elecciones y veníamos de un cambio muy fuerte de Rita Barberá a Joan Ribó, y ese cambio había hecho que el alcalde hubiera tenido mucha notoriedad. Siempre hay un problema antes de unas elecciones, el conocimiento mayoritario. Estoy siendo muy objetiva: hicimos tanto esfuerzo de movilización que pese a que no era alcaldesa, partía de un conocimiento muy importante, pero es verdad que no me conocía una buena parte de la ciudad. Fue una campaña rompedora, pero creo que ahora estamos en una etapa totalmente diferente, mucho más asentada y consolidada.

- En 2019 exigió ser vicealcaldesa: ¿tenía que ver con la visibilidad?
- Para nada, al final era una cuestión de partido. Si he sido visible o no ha sido por mi trabajo, el cargo es una tontería. Pero si estamos hoy gobernando como gobierno progresista fue gracias a que el PSOE subió dos concejales y eso es incuestionable.

- Y gracias al edil que ganó Compromís. Los tres son necesarios.
- Con uno de Compromís no hubiese sido suficiente. Al final el esfuerzo del partido mayoritario no era suficiente. Hay gobierno progresista porque el PSOE dobló el resultado de mejora de Compromís. Y por eso, qué menos que institucionalmente se reconociera ese esfuerzo. Se intentó confundir todo, porque esto ya entra dentro de las estrategias de comunicación, se intentó personalizar todo en mí.

- ¿Cree que hubo machismo?
Sí. Y mucho. Y además practicado por personas de izquierdas, que es lo más triste. Es muy fácil focalizar a una mujer desde un punto de vista ambicioso, negativo y personalista, y se emitieron frases totalmente fuera de lugar. Socialmente todo el mundo entendía que el PSOE tenía que ver recompensando su esfuerzo. Pero sí, claro que hubo machismo. Y reconocido además por mucha gente de Compromís que no estaba de acuerdo con la estrategia que se llevaba a cabo y que estuvo fuera de lugar. Machismo que, hay que decir, también han vividos dirigentes de Compromís en otras ocasiones.

- Tras estos meses que ha estado de baja maternal ha vuelto con una situación un poco diferente, tras el acto del PP en la Plaza de Toros, y ahora la portavoz del PP es síndica en Les Corts y secretaria general a nivel regional. ¿Cree que ha perdido un poco de visibilidad?
- El permiso de maternidad es un derecho fundamental de los padres y de las madres para con nuestros hijos e hijas, primero porque nos necesitan y porque es una necesidad instintiva. Ahora la lucha es para que el permiso sea hasta los 6 meses por el tema de la lactancia, el apego y la necesidad de los bebés. Y para mí es incuestionable que un político -ya sea baja de paternidad o maternidad-, que tiene tanta proyección pública, no debe renunciar a su baja porque se ponga nervioso de si pierde o no foco mediático. Conmigo no va.

- ¿Quiere decir que Català debería haberla cogido?
- No voy a hablar de lo que hacen otras mujeres porque eso nos hacemos un flaco favor. Hablo de lo que hice y explico por qué, pero no voy a juzgar a otras personas. Tenemos que ser ejemplares porque si yo renuncio a la baja, ¿por qué no va a renunciar una directiva o cargo intermedio de una empresa que se vea presionada por su jefe? Además de un tema personal, también es un acto político cumplir estrictamente mi baja de maternidad para que ninguna mujer se vea presionada en su puesto de trabajo porque nosotras hayamos dado un mal ejemplo. Lo tengo clarísimo.

En cuanto al PP, esa acumulación desorbitada e irracional de cargos en el fondo no es más que una búsqueda desesperada de ganar relevancia pública porque en dos años aquí no se habían ganado nada. Es incuestionable que el PP tiene a sus hombros los peores resultados electorales de su historia, que ni en los años de corrupción de Rita. Es una estrategia desesperada de intentar ganar visibilidad porque han pasado dos años y yo sigo sin saber cuál es su proyecto.

- ¿Cree que sería positivo para la izquierda que Ribó volviera a ser alcaldable por Compromís?
Yo no voy a entrar porque es un tema interno de Compromís. Obviamente tenemos que ser partidos mayoritarios y tenemos que sacar buenos resultados los dos. Mi objetivo es que el PSPV sea el primer partido no solo de izquierdas, sino de toda la ciudad. Y a Compromís no me queda más que desearle la mejor de las suertes para acertar y además sumar en este proyecto conjunto.

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