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AL OTRO LADO DE LA COLINA / OPINIÓN

Globalización II, ¿delenda est?

En Múnich, ciudad donde Hitler doblegó a las democracias occidentales, se ha evidenciado que los tambores de la guerra, aunque sea sólo económica, vuelven a sonar

22/02/2020 - 

Cuentan que el senador Romano Caton el Viejo, siempre finalizaba sus discursos con la frase Carthago delenda est, mostrando su deseo de destruir totalmente a Cartago para mantener la hegemonía de Roma en el Mediterráneo (fundamentalmente el occidental), y ese es el origen de la pregunta, ¿vamos a ver el fin de esta segunda fase de la Globalización?. Mi respuesta es que creo que si.

Existen múltiples clasificaciones de la era antropocena, y muchas de ellas son coincidentes al denominar al periodo en que vivimos cómo la era de la globalización, teniendo su inicio en el fin de la guerra fría (entorno a 1990) hasta nuestros días. Uno de los elementos o características fundamentales es la conectividad entre todos los actores o individuos particulares o públicos, nacionales o internacionales, estatales o no, que participan en las relaciones internacionales. Y si me lo permiten, creo que esta época, requiere una nueva división de estas tres décadas, en dos fases; la primera que iría desde esa hecatombe que supuso el fin de la URSS, Vladimir Putin dixit, hasta la crisis sistémica de 2008; y la segunda desde el inicio de la presidencia de Barack Hussein Obama II hasta hoy, y teniendo en cuenta que estas fechas son puro convencionalismo, pues se podría mover año arriba o abajo al considerar otros acontecimientos relacionados, como la caída del muro de Berlin en 1989, o....

La primera etapa 1990-2008, sin querer alargarnos mucho, es la época donde tras ponerse fin a la anterior bipolaridad USA-URSS, los norteamericanos pasaron a ser los gendarmes del mundo, que se transformó en Unipolar, con una primera subetapa, donde aparecieron los llamados dividendos de la paz, hasta que en 2001 con el ataque a las Torres Gemelas, se inicio la Guerra al Terrorismo y el incremento de los gastos bélicos-militares en el mundo.

La segunda etapa, se inicia con la gran crisis económica del 2008 en la que Occidente sufrió una gran recesión, y con la presidencia de Obama se produjo un abandono del deseo de liderazgo mundial de los USA, hasta nuestros días, donde la Multilateralidad y sobre todo el desafío chino son los elementos principales. Y si durante la primera etapa los USA triplicaban su PIB, en esta segunda sólo lo han incrementado un 30%, mientras los chinos lo triplicaban. Por otra parte, aunque los USA son los primeros en cuanto PIB mundial nominal y los chinos los segundos, si consideramos el PIB PPA (el producto interior bruto en valores de paridad de poder adquisitivo) la República Popular China ha superado a los norteamericanos. Y mientras que hoy China tiene un PIB nominal un 260 % superior al de Japón, cuando se inicio esta etapa lo tenían prácticamente igual, ya ven que si el centro de gravedad económico del mundo es el Asia-Pacifico, China es su núcleo principal.

En este periodo hemos visto situaciones tan curiosas como un presidente norteamericano, Donald Trump, en desacuerdo con la globalización actual y sus reglas de juego, influido notablemente por su asesor en temas comerciales Peter Navarro, y un presidente del Partido Comunista Chino, Xi Jinping, defensor del libre comercio mundial y del globalismo, como ya les he comentado en algún artículo. Y así es como estos días pasados se ha celebrado la anual Conferencia de Seguridad de Múnich con un lema muy descriptivo de como occidente hemos perdido protagonismo en el mundo: "Westlessness" algo así como desoccidentalización (con perdón de los lingüistas), donde el Secretario de Estado USA, Mike Pompeo, ha señalado y afirmado que "China es el enemigo", ni más ni menos, mientras sus aliados europeos aún discuten sobre el vínculo transatlántico, claramente divididos desde unas posiciones más pro USA como las alemanas, hasta la del hiperactivo presidente francés Emmanuel Macron bastante menos, y que incluso quiere acercarse a los rusos ¡anatema!

Por lo tanto, los norteamericanos están decididos a hacer frente al desafío chino, en todos los ámbitos, económicos, políticos, etcétera, y tendrían (entre otras muchas) dos posibles líneas de acción estratégica, que se agruparían en dos grupos de acciones, unas en Positivo y otras en Negativo. Las primeras, las positivas de carácter directo, van a consistir en crear y en muchos casos recrear, relaciones y vínculos económicos, de los cuales ya hemos visto un ejemplo en el nuevo acuerdo con Canada y Méjico, o lo veremos en la próxima con el Reino Unido (y todo su Commonwealth) tras el Brexit, para constituir un gran bloque económico que se enfrente a la competencia china. Las segundas, las negativas con estrategias indirectas, serían la denegación de mercados y fuentes de recursos vitales para la economía china y para la propia subsistencia y alimentación de su pueblo, como ya hicieron las potencias occidentales en los prolegómenos de la  II Guerra Mundial frente al desafío de Japón.

Y claro está, en la sociedad de la información en que vivimos, la tecnología de las comunicaciones es un autentico campo de batalla, si no fíjense como se acaba de publicar la posible y lógica advertencia de los USA a España, en la que se nos avisa, que si optamos por la tecnología china de Huawei para el 5G (internet de las cosas, cuarta revolución industrial, etcétera) no seguirán compartiendo Inteligencia con nosotros, en una clara acción denegatoria.

Y para ir finalizando, ya ven que nos dirigimos, parece ser, otra vez hacia una época de Bipolaridad, en esta ocasión China-USA, y en donde me acechan dos inquietudes; primero, la pregunta de en cuál de los dos bandos preferimos estar, o si podemos permitirnos el lujo de estar al margen del enfrentamiento; y en segundo lugar, un deseo, dado que parece que vamos a caer, de nuevo, en la Trampa de Tucídides, esperemos que este pulso acabe como la Guerra Fría y no como en la II Guerra Mundial.

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