Momiji ha iniciado un nuevo capítulo en su historia. Después de más de una década consolidado como el templo del producto y la técnica nipona en Valencia, el espacio liderado por el chef Diego Laso reabre sus puertas tras una profunda remodelación física y conceptual que busca elevar la experiencia del comensal sin perder su esencia de barra abierta.
La principal novedad de este relanzamiento reside en la configuración del espacio. Sin abandonar la ubicación que lo vio nacer, Momiji ha integrado elementos de cerramiento estructural que delimitan el restaurante, creando una atmósfera de mayor privacidad y calidez.
Un nuevo escenario diseñado por Arnau-Reyna Studio
La transformación, firmada por el estudio valenciano Arnau-Reyna, propone una atmósfera cálida y vibrante inspirada en el universo del manga, el santuario Fushimi Inari-taisha, y el otoño japonés (significado de Momiji). El nuevo diseño depura las líneas de la cocina para convertirla en un volumen limpio y geométrico, un escenario donde las elaboraciones mantienen su esencia a la vista de todos.
La intervención destaca por el contraste de materiales: la calidez de los tonos rojizos y oscuros se encuentra con la modernidad del acero inoxidable, aportando un matiz tecnológico que evoca un laboratorio gastronómico. Además, la incorporación de una cobertura y nuevos elementos de cerramiento estructural responde a una de las peticiones más deseadas por sus clientes: lograr una mayor privacidad y una experiencia más inmersiva, protegiendo la zona de barra del tránsito del mercado pero manteniendo el alma de puesto de comida callejera oriental de lujo.

Más de una década de rigor y técnica
Con más de 13 años de trayectoria en el Mercado de Colón, Momiji ha sabido evolucionar al ritmo de una ciudad cada vez más exigente. Esta reapertura no es sólo un cambio de imagen, sino la consolidación de un espacio que ahora se siente más acogedor, sosegado y acorde a la excelencia de su propuesta culinaria.
En palabras de su equipo de diseño, el objetivo ha sido generar un ambiente cuidado y a la altura de un edificio tan emblemático como el Mercado de Colón, creando un refugio de calma donde el comensal puede degustar "en primicia" las creaciones que salen de su cocina.

Diego Laso: la disciplina como lenguaje
Detrás de esta evolución se encuentra la figura de Diego Laso, chef y propietario, cuya trayectoria de más de dos décadas está marcada por una inmersión vital en Japón y la disciplina de las artes marciales aplicada a la cocina. Su maestría, avalada por la All Japan Sushi Association, se traduce en un respeto sagrado por el producto y una técnica depurada en centros de alto nivel como GASMA. Esta reapertura coincide con un momento de plenitud creativa para Laso, quien recientemente ha expandido su visión con conceptos como AMAS -mejor apertura del año en la Comunidad Valenciana según la Guía Macarfi- y ONAMI, restaurante de alta cocina japonesa con una barra exclusiva para ocho comensales, ambos locales ubicados en el prestigioso hotel AR Diamante Beach, en Calpe. Todos estos movimientos consolidan a Momiji como el origen y el estandarte de su filosofía gastronómica.