Pasan las temporadas y cambian los cuadros que llenan las paredes blancas de Lienzo, pero algunos platos encuentran razones para permanecer. El menú Trazos presenta y representa los platos más icónicos del restaurante ubicado en la plaza Tetuán. Entre ellos, el calamar cocinado a baja temperatura, tras casi diez años, continúa dibujando una mancha negra sobre el mantel.
La vajilla es clara y su sabor deja un trazo de tinta en el paladar. El calamar cortado en tiras finas mantiene una textura tierna y jugosa que contrasta con el crujiente de la mantilla de tinta que lo cubre. Cada cual coge su cuchara, rompe el crujiente y da el primer bocado: suave, ácido, crujiente y con intenso sabor a mar. El calamar no está solo, bajo el crujiente de tinta le acompañan una sabrosa salsa dashi y encurtidos que le aportan el punto ácido y refrescante. Romper y comer; empezar con una cuchara y acabar con el tenedor o un poquito de pan para dejar de nuevo el mantel blanco antes de que llegue el siguiente plato.
El menú Trazos está disponible en servicio de comidas de entresemana y reúne siete platos míticos de Lienzo: siete pases de cocina que dibujan un cuadro para quienes se sientan por primera vez a la mesa y despiertan la memoria de quienes ya la conocen. Entre ellos, el plato de calamar deja uno de los trazos más sabrosos y reconocibles de la galería. Y del restaurante.