Es un plato cálido, reconfortante, sabroso, intenso, con personalidad propia. Y, sobre todo, en el que el producto destaca. Cada vez me gusta más la pureza, la intención, la certeza gastronómica. Las cosas bien hechas, sin maquillaje ni fuegos artificiales vacuos, que no necesitan aparentar algo que no son.
La idea le surgió a Amparo Nacher, propietaria y jefa de cocina de Xaruga, al confeccionar la nueva carta. Quería elaborar un plato con anguila y en un libro de cocina encontró la receta de rulo de foie con anguila. “Decidí versionarla creando un Wellington mediterráneo que llevase dos pescados de aquí y que se fusionaban perfectamente: por un lado la caballa y por otro la anguila entera ahumada”. Su acompañamiento es un sutil puré de cebolla con puerro, vino blanco y una salsa crema. “Tan sencilla pero tan directa al paladar, junto al eneldo en hoja y en aceite, para darle frescura”. Una creación redonda, un disfrute en cada bocado: este Wellington del mar es de esos platos que paladeas poquito a poco, porque te gustaría que no se terminara nunca.

- - María Selva @almastudio