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XXXIII MOSTRA DE CINEMA DEL MEDITERRANI

Historias desde el otro lado del muro: la resistencia palestina que se libra en la gran pantalla 

El festival valenciano ha puesto atención en la joven hornada de cineastas que lucha por quebrar la visión excesivamente homogénea y simplificada de la sociedad palestina que tenemos en Occidente 

25/10/2018 - 

VALÈNCIA. En 2006, el director de cine y profesor universitario Sut Jhally presentó un documental titulado Reel Bad Arabs en el que exploraba a través de una larga muestra de secuencias cinematográficas cómo Hollywood ha proyectado habitualmente una imagen negativa y estereotipada del mundo árabe. Incívicos, irracionales, violentos… los ejemplos comienzan en el cine mudo y llegan hasta el siglo XXI. Para escapar de las caricaturas uno tiene que recurrir por lo general al cine de autor de producción local, que tiene en las cinetecas y festivales de cine su principal vía de conexión con el exterior.

En el caso concreto y particular del conflicto que enfrenta al pueblo palestino con el gobierno israelí desde principios de siglo XX, el papel de difusión de estos ciclos y certámenes ha sido fundamental, sobre todo a partir de los años noventa, con la eclosión de nuevas hornadas de cineastas que mostraban un interés creciente por denunciar las vicisitudes de su pueblo desde distintos formatos y puntos de vista.

Según explicaba en 2014 un artículo del diario digital This Week in Palestine, el cine de la resistencia palestina empezó a consolidarse en la diáspora durante la década de los setenta -especialmente a través de los departamentos de cine y los institutos cinematográficos desde los que trabajaron directores y productores palestinos exiliados en Líbano-, y se retomó a principios de los ochenta con producciones realizadas desde los propios territorios ocupados. En este periodo se facturaron decenas de documentales y algunos largometrajes de ficción con el objetivo de visibilizar el punto de vista de las víctimas de la ocupación y la expulsión masiva de 1948 -de la que ahora se conmemora su 70 aniversario-, la de la Guerra de los Seis Días de 1967 o la del Líbano de 1982. Se sumaron a la causa directores de renombre como Jean-Luc GodardAquí y en otro lugar (1976)- o Costa Gavras Hannah K. (1983)-, inaugurando una corriente de interés entre realizadores occidentales interesados por las historias humanas que anidan dentro del conflicto palestino-israelí.

En 2002, el levantamiento del muro de separación entre Israel y los territorios palestinos de Cisjordania –con la oposición de la ONU y la Corte de la Haya- puso las bases de lo que se ha dado en llamar el 'apartheid israelí'. Ese muro de hormigón de 800 kilómetros de longitud y ocho metros de altura, que dividió familias y afecta a los desplazamientos de cerca de medio millón de hombres y mujeres palestinos- se ha convertido años después en protagonista mudo de muchas producciones contemporáneas. Como la de Omar, una de las ocho películas seleccionadas para el ciclo de cine palestino de la XXXIII Mostra de Cine Mediterráneo de València.

Historias de mujeres, contadas por mujeres

El cine palestino contemporáneo –en el que habría que incluir también muchas coproducciones con Europa- atraviesa quizás su mejor momento artístico, al haber mejorado su factura e incorporado nuevos matices y temáticas. Gran parte de este mérito corresponde a las mujeres cineastas, que poco a poco han ido quebrando la visión excesivamente homogeneizada de la identidad palestina que tenemos en Occidente. Abundan los relatos de mujeres religiosas, pero también laicas; mujeres independientes, valientes, activistas e incluso madres solteras que se abren camino en un mundo esencialmente machista.

La huella femenina no se ve solo delante de la cámara, sino también detrás. En València sin ir más lejos hemos podido ver estos días varias muestras de ello, como el magnífico largometraje 3000 Layla (2015), un retrato de la realizadora Mai Masri sobre la maternidad y la resistencia en el contexto de una durísima cárcel de mujeres en Israel. O las dos películas de Annemarie Jacir, una de las voces más destacadas del nuevo cine palestino: Wajib (2017), un drama familiar en torno al casamiento de una joven palestina, y When I saw you (2012), que adopta la mirada de un niño para poner el foco en la crisis de refugiados derivada de la Guerra de los Seis Días de 1967 (que se dirimió con la ocupación de Jesuralén Este, Cisjordania, la franja de Gaza, los Altos del Golán y el Sinaí egipcio).

“Hemos querido mostrar otra cara de las mujeres palestinas, porque se tiende a pensar que no están empoderadas, cuando gran parte de la resistencia se mantiene gracias a ellas”, apunta Mireia Biosca, miembro del grupo BDS País Valencià y asesora de la Mostra en la selección de títulos de la sección de cine palestino. “Las circunstancias políticas han determinado que el cine y el arte palestino hecho por mujeres haya dado prioridad a la cuestión territorial sobre la temática de género, pero cada vez hay más organizaciones y películas en las que se ven preocupaciones feministas”. Biosca destaca el hecho de que la selección de títulos para el festival valenciano ha respondido primero al criterio de calidad –con una primera criba realizada por el equipo de la Mostra-, pero también a la campaña de boicot económico, político y cultural a Israel a la que se adhirió el Ayuntamiento de València el pasado mes de junio. Esto significa que “todas las películas del ciclo han sido realizadas y financiadas por palestinos, sin subvenciones del gobierno israelí”.

Quedarían inevitablemente fuera de este criterio películas como Bar Bahar (2016), de la joven palestina y ciudadana israelí Maysaloun Hamoud, aplaudida en los festivales de San Sebastián, Toronto y Haifa con la historia de tres jóvenes palestinas que comparten piso en Tel Aviv y viven entre dos mundos. Rechazan la rigidez de costumbres de sus orígenes y lidian al mismo tiempo con el racismo que sufren día a día como ciudadanas de segunda en Israel. Tampoco hubiese podido entrar la multipremiada película de animación Vals con Bashir (2008), dirigida por Ari Folman, un antiguo soldado israelí destinado en 1982 a Líbano y testigo de la terrible matanza de refugiados palestinos en Sabra y Chatila. O Los limoneros (2008), dirigida por Eran Riklis.

“Efectivamente, el cine palestino tiene una especificidad, y es que más de la mitad de las películas y documentales están dirigidas por mujeres”, explica a CulturPlaza Ghaleb Jaber, presidente honorífico de la Fundación Araguaney, dedicada desde hace más de tres décadas a promover el conocimiento de la cultura árabe en España. “En contra de lo que nos venden en Occidente, la sociedad palestina es una sociedad matriarcal, aunque efectivamente exista machismo. Se ofrece una idea homogénea de nuestro pueblo, cuando es como cualquier otro; en él hay gente de derechas, de izquierdas y de centro; conservadores y liberales, religiosos y laicos”. Jaber, que además de fundar el festival de cine árabe AMAL de Santiago de Compostela ha sido asesor de ciclos de cine para la Misión Diplomática de Palestina en España, considera que el cine palestino ha engendrado grandes autores a pesar de los problemas de financiación y la escasez de recursos. “Muchas películas se han podido llevar adelante gracias al esfuerzo privado de familias enteras. Las coproducciones con Europa también  han ayudado mucho a que se visibilicen testimonios de la ocupación y sus efectos primarios y secundarios. Ustedes tienen los equipos; nosotros, las historias. El talento lo ponemos los dos”, concluye. 

Próximas proyecciones de cine palestino en la Mostra (cines Babel):

Love, Theft and other Entaglements. Jueves 25 de octubre a las 18 horas.

Un ladrón de coches palestino se mete en graves problemas al robar el automóvil equivocado. Lo que parecía una forma de fácil de ganar dinero se acaba convirtiendo en una desgracia, cuando encuentra a un soldado israelí secuestrado en el maletero.

When I saw you. viernes 26 de octubre a las 22.15 horas.

1967. Tarek, de 11 años, y su madre Ghaydaa se refugian de la guerra a la espera de reunirse con su padre. El curioso y aventurero niño sale a explorar y se encuentra con un grupo de guerrilleros.

Omar. Viernes 26 de octubre a las 16 horas.

Una historia de amor con un muro de por medio. Él, un joven de la resistencia palestina, acepta trabajar como informante después de ser engañado para que reconozca su culpabilidad por asociación tras el asesinato de un soldado israelí.

The Reports on Sarah and Saleem. Viernes 26 de octubre a las 20 horas.

 La relación extramatrimonial entre un palestino y una israelí  en medio de la tensión política en Jerusalén. La película, alabada a nivel internacional, lleva la firma de una de las grandes promesas del cine palestino contemporáneo, Muayah Alayan.

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