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Hungría, Polonia y Eslovenia mantienen su bloqueo al reparto del fondo europeo de recuperación

19/11/2020 - 

BRUSELAS. El bloqueo a los fondos post pandemia va sumando adeptos. Eslovenia se ha aliado con el grupo inicial de rebeldes, Hungría y Polonia, liderados por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Las tres escasas horas que ha durado el Consejo Europeo, celebrado el jueves de forma telemática, no han dado sus frutos. Los tres países del Este no aceptan el mecanismo de condicionalidad que exige el cumplimento del Estado de Derecho para la recepción de los fondos comunitarios, tanto los correspondientes al presupuesto para los próximos siete años, como el fondo de recuperación de la pandemia, pese al acuerdo alcanzado en julio.  

El Consejo Europeo abordó en primer lugar las condicionalidades del Estado de Derecho y el Marco Financiero Plurianual (MFP). La cumbre de líderes de la Unión Europea (UE), que ha reunido de forma telemática a todos los presidentes y jefes de Estado, ha comenzado con disensos al negarse Hungría, Polonia y ahora también Eslovenia a aceptar el mecanismo de recepción de fondos comunitario condicionado al cumplimiento de los principios democráticos de la Unión. 

Si no hay un acuerdo antes de la reunión de diciembre, están en juego los fondos de recuperación post pandemia y, con ellos, los 140.000 millones de euros que le corresponderían a España en concepto de subvenciones, a fondo perdido. De esta manera, el gobierno español quedaría abocado a recurrir en enero a pedir los créditos del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) -un instrumento financiero creado para la crisis de 2008-, que ya están disponibles, pero que obligan a su devolución con intereses. 

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, no ocultó estas diferencias en la rueda de prensa posterior y señaló que "hay que estar unidos ante este paquete de recuperación”. Sobre el mecanismo de condicionalidad, que es el motivo del bloqueo, explicó que “la mayoría de Estados están de acuerdo, pero hay otros que no lo están, por los que se continuará trabajando en ello”. Así describió Michel el desacuerdo que ha reinado en este Consejo informal que ha reunido online a los Jefes de Estado y presidentes de los 27 países de la Unión, sin el Reino Unido. 

Tanto Michel como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se negaron a dar más detalles sobre la oposición de Hungría, Polonia y Eslovenia. Ninguno de ellos presentó una alternativa sobre la mesa ni siquiera una petición concreta. Simplemente, se niegan a aceptar un mecanismo de control sobre los derechos fundamentales que, alegan, ya existe en el Tratado de la Unión a través del artículo 7 y que ya está fase de aplicación sobre los dos primeros. de hecho, el pasado mes de julio, la Comisión negó el trasvase de los fondos estructurales a siete municipios polacos por haberse declarado “municipios libres de LGTBI”. 

Previamente a iniciarse la Cumbre telemática, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel contactó con todas las delegaciones de los países miembros para asegurarse de que la discusión estaba bajo control. A excepción de Hungría, Polonia y Eslovenia, los otros 24 Estados respetan el acuerdo al que llegó el Consejo de julio, tras cinco días con sus noches de debate deliberación. Ahora, estos dos países del Este se niegan a ratificarlos porque el mecanismo de reparto de fondos implica la condición de que el país receptor cumpla con el Estado de Derecho y los principios democráticos de la UE.

Pedro Sánchez. Foto: Moncloa

Habló Merkel

Fuentes oficiales del Consejo manifestaron que “una videoconferencia no es el formato apropiado para discutir una cuestión tan complicada”. No obstante, el debate, que no estaba previsto en el orden del día, se inició, por encima del tema de la reunión, la covid-19. “Ello no significa que subestimemos lo serio de la situación. Sabemos que necesitamos implementar lo acordado en julio lo antes posible y para ello tenemos que llegar ahora a  un acuerdo ”, añadieron. Las decisiones del Consejo se adoptan por unanimidad y dos países están bloqueando los fondos para salir de la crisis.

La reunión se inició con cinco intervenciones sobre el MFP. La introducción corrió a cargo del presidente del Consejo Charles Michel y la canciller alemana Angela Merkel, el presidente húngaro Viktor Orbán, el Primer Ministro polaco Mateusz Moraviecki  y el presidente de Eslovenia Janez Jansa. Al parecer, Angela Merkel, que ostenta la capitalizad de la Unión este semestre, pidió que no hablar ningún otro miembro para mostrar una posición firme y unánime, y con la esperanza de que el otro grupo de tres pusiera sus cartas sobre la mesa. No fue así.

El resto de la Cumbre se desarrolló alrededor de la covid-19 y de las medidas a tomar de forma coordinada por todos los países de la Unión. La preocupación es que la haya algún Estado que no esté preparado cuando aparezca la primera vacuna, encanto a logñisitc,a transporte y almacenamiento. La Comisión, recordó von der >Leyen, ya ha firmado cinco contratos con sendos laboritatios y etña en negoaciuaciñon con otros dos, para acceder a la primera evacuan que cuente don la acutoriaziñon de la Agencia Europea del Medicamento. 

La compra ce la scvacunas dse hará por cada Estado miembro, bajo el contrato común de la UE, que garantiza su acceso al mismo tiempo y a todos por igual según dcriretioe sed proporcionalidad por población. En este punto, se le preguntó a von der leyen por unapartida de la vacuna rusa que acababa de llegar a Hungría, precisamente, y que Orban estaba dispuesto a utilizar. La presidenta von der leyen obvio decir si iban a comprarla, argumentado que los contratos realizados se basan en la confianza y en la seguredisd, al haber pasado por un proceso de transparencia., algo que no existen la vacuna rusa.

Angela Merkel. Foto: Etienne Ansotte/European Commiss / DPA

Piden que no se cierren las fronteras en navidad

También manifestaron ambos líderes que iban a reforzar los tests de antígenos y PCR para que fueran aplicados a la población de forma masiva. Insistieron además, en el cuidado para el levantamiento de restricciones, al tiempo que pedían que no se cerraran las fronteras entre los Estados miembros de cara a la navidad.

Por su parte, la portavoz del grupo socialista en el Parlamento Europeo, Iratxe García, ha emitido un comunicado en el que declara su estupor antele bloqueo de los fondos. Los gobiernos de Hungría y Polonia, ahora con el apoyo también de Eslovenia, “pueden socavar todo el trabajo de la UE durante los últimos meses y dañar a 445 millones de europeos que necesitan que el paquete de recuperación se implemente lo antes posible”. Y añadió que “no aceptamos que los ciudadanos de cualquier Estado miembro de la UE no puedan disfrutar de las mismas garantías democráticas y el respeto del Estado de Derecho que los demás ciudadanos de la UE“.

Esto ocurre mientras se suceden desde hace semanas las manifestaciones en Polonia, con cargas policiales violentas y detenciones arbitrarias, contra la derogación de la ley del aborto y contra los derechos de la mujer. El detonante fue una sentencia del Tribunal Constitucional que prohibe abortar en caso de malformación del feto. Precisamente, es el sistema judicial polaco, que controla el Ejecutivo dominado por el partido ultra conservador Ley y Justicia, el que está en el punto de mira de la Comisión Europea, con una sentencia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y la aplicación del 7 del Tratado de la Unión, que supone la posible suspensión de sus derechos como Estado miembro, incluida la recepción de fondos comunitarios. 

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