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La Diputación repite la fórmula del PP para elegir director del MuVIM y Etnologia

22/06/2018 - 

VALÈNCIA. No en pocas ocasiones ha hablado el no tan nuevo gobierno de la herencia recibida. La mochila estaba cargada de cuentas por resolver, heridas viejas a las que se sumaban nuevas. En el caso de las direcciones del Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (MuVIM) y el Museu Valencià d’Etnologia (MuVaEt), para ejecutar esta transición tras la elecciones de 2015 se optó por un parche. Esto es, el diputado de Cultura, Xavier Rius, “encargó” la dirección de los mencionados museos a Rafael Company y Francesc Tamarit, respectivamente. ‘Encargar’ fue el verbo que desde la Diputación eligieron para comunicar el modo de selección de los nuevos cargos, una elección directa que suponía la antesala –una solución provisional- del procedimiento de provisión por libre designación del puesto de director. Fue el propio Rius quien, en declaraciones a Cultur Plaza, admitió entonces que la fórmula respondía más a una urgencia que a un modo de operar deseado por la nueva corporación. “La elección de libre designación es legal, pero es cierto que no está de acuerdo con lo que pensamos […] Si me preguntas si me ha gustado tener que decidir así, mi respuesta es no”, reflejó en 2015, consciente de las primeras críticas.

Con esto, el que fuera uno de los impulsores del proyecto del MuVIM y su primer director, Rafael Company, volvía a ocupar el despacho de dirección, una segunda etapa en la que prometía regresar a esa idea del “museo de las luces”, un centro expositivo “incómodo para los abanderados del discurso único”. En el caso de Etnologia, es Francesc Tamarit quien pasaba de ser jefe de exposiciones y didáctica a director en un 2015 de nuevas caras en dos de los tres principales museos de la Diputación, que mantuvo a Helena Bonet al frente del Museu de Prehistòria de València. Estos ocuparon el despacho de dirección en comisión de servicios, es decir, sin tener dicha plaza consolidada y por un tiempo limitado que, por cierto, ya se agota. Con el reloj descontando minutos, la administración provincial ha publicado en los últimos días las bases para el proceso de selección de los directores del MuVIM y el MuVaEt.

Xavier Rius. Foto: KIKE TABERNER

Si en 2015 diversos sectores culturales afearon al diputado la selección de los directores sin tener en cuenta el código de buenas prácticas, asunto por el que Rius fue interpelado, tampoco en 2018 van a ver reflejado ningún cambio en la fórmula ejecutada por el anterior gobierno. El mecanismo dista de los procesos impulsados por la Generalitat y se acerca más a los generados desde las administraciones locales para la gestión de espacios expositivos, un código de buenas prácticas sobre el que tampoco se trabajó para la selección del director de la Institució Alfons el Magnànim (IAM). “Hemos avanzado mucho respecto a la etapa anterior en cuanto a la aplicación del Código de Buenas Prácticas. La intención de la Diputación es ir haciéndolo en el futuro, como especifiqué durante la presentación de los directores del MuVIM y de Etnología”, declaró el diputado de Cultura, preguntado por el caso del IAM, al diario Las Provincias en diciembre de 2015.

Cabe destacar que el texto impulsado por la Conselleria de Cultura no es normativo y no cuenta con un listado oficial de entidades aceptantes, aunque sí ha servido de bandera en la gestión cultural del Govern del Botànic. De esta forma, el procedimiento impulsado por la Diputación para ocupar las plazas de director está dirigido a funcionarios de la casa y cuenta con una comisión de valoración compuesta por un total de ocho personas funcionarias y presidida por el jefe de Servicio de Personal de la Diputación  o la persona designada por Presidencia. Esto choca con el código impulsado por la conselleria, que habla de una selección de directores de centros culturales que pasaría por convocatoria pública y un órgano de selección que cuente tanto con representación de la administración (entre el 20 y el 33% del total) como de la sociedad civil (entre el 20-33%) y una mayoría de científicos y expertos (entre el 33 y el 50% de los miembros). Por su parte, desde la Diputación de Valencia especifican que esta decisión se debe a que los mencionados museos son servicios que presta la administración y no organismos autónomos, como pueda ser el IVAM o el Consorci de Museus.

Lo cierto es que el procedimiento no solo esquiva el mencionado código generado desde la Conselleria sino que, si alguien lo esperaba, no presenta ningún cambio significativo con respecto al mismo procedimiento impulsado por el gobierno del Partido Popular en 2014, fuertemente criticado en su día. Fue entonces cuando la Diputación de Valencia, entonces presidida por el popular Alfonso Rus, sacó el primer concurso interno para cubrir la plaza de director del MuVIM, creada en 2011 y ocupada provisionalmente por Joan Gregori hasta el mencionado proceso, un puesto que siguió ocupando hasta que, en un cambio de cartas provocado por la salida de Joan Seguí del MuVaEt (en marzo de 2015), Gregori saltó a ocupar la dirección de Etnologia pasando el entonces subdirector del MuVIM, Francisco Molina, a dirigir el mencionado centro expositivo. Apenas unos meses duró este último al frente del museo de la ilustración y la modernidad, pues en septiembre de ese mismo año era sustituido por Company.

En comisión de servicios desde entonces, a la Diputación se le agotaba el plazo para iniciar de nuevo el proceso, que llega cuatro años después del anterior y con la misma fórmula. Así, una de las pocas diferencias entre las bases para la provisión por sistema de libre designación del puesto de director recientemente publicadas y de hace cuatro años reside en la composición de la comisión de valoración. Si en 2018 está formada por ocho funcionarios y presidida por el Jefe de Servicio de Personal, composición hecha “oída la representación sindical”; en 2014 estaba presidida por la diputada delegada de Personal y formada por el jefe de Servicio de Personal, cuatro funcionarios y un empleado público designado por cada una de las organizaciones sindicales más representativas.

No presenta cambios el resto de documento, manteniendo las mismas funciones y perfil en ambos casos. Así, entre otras cosas, se especifica que para ocupar la plaza “se tendrá en consideración en los candidatos la experiencia y preparación técnica en puestos de trabajo de igual o superior categoría y responsabilidad al convocado con funciones propias de dirección de museos de arte, de historia, antropología y de sociedad; gestión de proyectos museográficos y museológicos, dirección de exposiciones, eventos culturales, investigación museológica, histórica y ciencias sociales, artes plásticas, conferencias, seminarios y congresos”.

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