X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

el centro se defiende de las acusaciones de la compañía

El Hospital General responde: "Eresa en ningún momento contempló una cesión de sus equipos"

2/03/2019 - 

VALÈNCIA. "Eresa no ha contemplado en ningún momento una cesión de sus equipos al Consorcio Hospital General de Valencia". Así de rotunda se muestra la gerencia del departamento ante las acusaciones de la empresa, prestadora del servicio de resonancias en el departamento, de no haber puesto una solución sobre la mesa para poder ceder las máquinas. Esta condición era primordial para que el departamento dirigido por Enrique Ortega entendiera que existe sucesión de empresas, lo que habría permitido que ahora 7 trabajadores no estuvieran en el limbo laboral.

Este viernes dejaban de prestar servicio los empleados vinculados a la primera resonancia de la compañía que la dirección del hospital mandó desmontar tras no llegar a un acuerdo con la compañía dirigida por Lorena Saus. El hospital denegó la sucesión de empresas al no existir un traspaso de las máquinas y por tanto la subrogación del personal, pero la situación  dio un vuelco cuando la empresa entregó una carta a los trabajadores el 28 de febrero comunicándoles su baja en Eresa y señalando que pasaban a ser empleados del Hospital General

El argumento usado por el departamento público sobre las máquinas y la subrogación fue recogido por la empresa para usarlo como arma arrojadiza contra el departamento de Ortega, asegurando a sus trabajadores que hizo todo lo que pudo para que pasaran a formar parte del ente público. "Nos hemos volcado hasta el último segundo, no lo hemos conseguido", señalaban desde la empresa el jueves. "Aunque desde gerencia HGUV insistían en vincular que regaláramos las máquinas, -algo fuera del contrato-, con cumplir la ley y subrogarse a la plantilla, nunca estudiaron ni soporte legal para quedarse las máquinas de Eresa (como así solicitamos formalmente), ni fórmula jurídica idónea para respetar los derechos de unos profesionales volcados en los pacientes del HGUV", señalaban desde la compañía.

Eresa pidió un valor "muy por encima de su precio"

Ante esta acusación, el Hospital General contesta. "Eresa no ha contemplado en ningún momento una cesión de sus equipos al Consorcio Hospital General de Valencia. Inicialmente el CHGUV solicitó precio por las máquinas y la empresa envió una oferta por un valor muy por encima de su precio de mercado. El hospital solicitó nuevamente precio y la empresa contestó que no contemplaba la venta de las máquinas. Posteriormente el hospital trató de que hubiese una cesión, puesto que los equipos están completamente amortizados y Eresa denegó la propuesta acogiéndose al contrato inicial con el Consorcio", aseguran desde la gerencia del hospital público.

La argumentación de Eresa para no ceder las máquinas se basa en que no está incluido en el contrato que firmó con el departamento del Hospital General, algo que sí estaba incluido en el contrato de la Generalitat, una cuestión que hace más evidente determinar que hay sucesión como así concluye en informe del Consell Jurídic Consultiu (CJC). Sin embargo, esta cuestión no consta en el del consorcio, que a pesar de tener claro inicialmente que iba a subrogar al personal finalmente decidió que no en base al dictamen del CJC y a los informes del propio servicio jurídico del hospital. 

Según explican desde el centro, la dirección del departamento va a seguir el proceso previsto de desmontaje progresivo de máquinas para instalar las nuevas que fueron adquiridas con la donación de Amancio Ortega. "La decisión de la dirección del Consorcio es la que informes y asesores jurídicos respaldan y que indica que no se puede realizar esa subrogación y que la acción de subrogar, sin sucesión de empresas, podría tener consecuencias jurídicas y producir un quebranto en el Consorcio", aseguran. Mientras Eresa desmonta las máquinas y se montan las nuevas los pacientes serán remitidos a su clínica de Campanar, por lo que seguirá facturando al hospital por ese periodo de trance.

Foto: MARGA FERRER

En cuanto a la contratación de nuevo personal, el hospital seguirá el cauce habitual y es la bolsa de profesionales, una cuestión que parecía lógica. "La política de contratación es la de conseguir a los profesionales más capacitados en cada momento y no permitir que se resienta la calidad del servicio prestado", señalan.

Mientras, los trabajadores despedidos del Hospital General de València acudieron este viernes al centro con un escrito basado en la decisión tomada por la empresa, donde recuerdan que Eresa les ha comunicado la subrogación y piden instrucciones para funcionar. Los trabajadores fueron recibidos por el departamento de RRHH, donde les volvieron a explicar la situación. A partir de ahí, los despedidos tendrán que determinar si deciden denunciar al hospital, a la empresa o a las dos partes.

'Sin máquinas también hay subrogación'

Eresa se ha mantenido firme en su postura de que hay sucesión de empresas a pesar de no existir la transferencia de las máquinas: "la transmisión productiva se produce con independencia de que Eresa retire o no los equipos. El CHGUV continuará gestionando y prestado la misma actividad de RM, por lo que opera la subrogación empresarial de los trabajadores. No compartimos que se utilice el argumento de los equipos como pretexto para imposibilidad que se produzca la subrogación de personal. A este respecto solicitamos el informe jurídico que usted manifiesta tener en su poder y que, según dice, justifica la imposibilidad legal de proceder a la subrogación de los trabajadores en caso de que los equipos de RM propiedad de Eresa se retiren", señalaban en un escrito remitido a la gerencia. 

Actualmente, la compañía ha dejado a los primeros siete empleados en un limbo legal. En esta situación ni son despedidos por la empresa ni son aceptados por el que supuestamente es su nuevo empleador, en este caso el Hospital General de València, lo que podría llevarles a resolver la situación en un juzgado, que tendrá que determinar quién debe pagarles si no llegan a un acuerdo. 

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email