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EL INVERSOR ESTÁ DESNUDO / OPINIÓN

La España corporativa y el mercantilismo político

27/11/2019 - 

VALÈNCIA. Un dia como otro cualquiera allá por 1926, Benjamin Graham estaba en la biblioteca de la comisión de comercio interestatal ICC en Washington estudiando empresas, tal y como hacÍa tantas veces. Ese día estaba estudiando los estados financieros de la empresa Northern Pipeline. Nadie estudiaba las empresa así en aquellos días y menos aún esta empresa que cotizaba a 65 dólares por acción generaba 6 dólares en beneficios por acción anualmente y he ahí la magia del estudio concienzudo de las empresas: tenía una cartera de inversiones que valía 90 dólares por acción.

Graham describe este momento en sus memorias diciendo "tenía un tesoro entre mis manos. Todo lo que tenía que hacer era convencer a los gestores de que compartieran la riqueza de la empresa con sus accionistas”. Parece fácil ¿no? Pues no lo fue. La mayoría de las acciones de Northern Pipeline estaban en manos de la Fundación Rockefeller que no apoyó mucho a Graham en esta empresa y no le fue fácil a éste convencer a los pequeños accionista para que confiaran en él, pedir dos sillones del consejo y forzar a la empresa a vender su cartera de inversión y repartir ese dinero entre sus accionistas.

Graham consiguió lo que se proponía después de mucho pelear, y sin darse cuenta, con un simple e inocente hecho, inventó el activismo en la inversión, que consiste precisamente en detectar fallos en la gestión en las compañías; tesoros ocultos, activos infrautilizados o infravalorados, y aflorarlos a través de las actividades y derechos propios de los accionistas. Todo ello creando valor en el camino para los últimos dueños de las empresas: sus accionistas.

Warren Buffett, el alumno más aventajado de Benjamin Graham y el elegido por éste para sustituirle al frente de su partnership, hizo los mismo años más tarde en Sanborn Maps; y otros muchos como Carl Icahn, Bill Ackman o Daniel Loeb han hecho grandes fortunas siguiendo estos principios. Pero lo importante no son las fortunas de los grandes inversores activistas sino la constatación de que el modelo allí donde se aplica funciona. De que los accionistas son los últimos dueños de las corporaciones y pueden, si así lo desean, ejercer sus derechos y cambiar al rumbo de las empresas cambiando incluso sus gestores por el camino.

Lorenzo Serratosa

Todo esto fue y sigue siendo en Estados Unidos. Y yo me pregunto ¿habría sido posible una historia así en España?, ¿podríamos haber asistido a un desenlace semejante en el mundo empresarial español?, ¿hay cabida al activismo entre las grandes empresas del Ibex 35? Entonces, ¿miran hacia el accionista estas empresas? Mi respuesta es clara. No a todo. Verdaderamente falta mucha cultura corporativa en nuestro país. Las grandes empresas como Telefónica, Iberdrola, Repsol... están bajo el control de sus directivos y de los políticos de turno que llenan los consejos de administración y, desde luego, se preocupan más de sus bonus y de sus luchas de poder que de crear valor para los accionistas.

No solo es imposible moverles el sillón debido a la defensa política de los intereses de estos señores sino que es imposible incluso hacerles la competencia, creándose verdaderos lobbies de poder alrededor de lo que ellos llaman 'industrias clave del país' para el enriquecimiento de sus directivos. Para ser sinceros no es un problema solo español sino que yo diría europeo. Hay lugares como Italia en el que esto es aún más radical. Y si miramos a Francia nos daremos cuenta de la presencia estatal en todas y cada una de las grandes corporaciones.

Juego político y discurso social

Lo que me parece simplemente triste es que el juego político y el discurso social llama a esto capitalismo cuando no es más que un socialismo de estado o, si queremos ser realmente certeros, mercantilismo, que tal y como describe la wikipedia, se caracteriza por una fuerte intervención del Estado en la economía, coincidente con el desarrollo del absolutismo monárquico en Europa ¿Les suena? Toda esta burda utilización de los términos y manipulación informativa confunde a la gente (porque interesa) y manipula sus mentes para que todo permanezca como debe estar,  bajo el absoluto control del estado y sus amigos, con politicos de todo signo, un lado y el otro, con un único objetivo, tener su parte del pastel.

El cambio que tenemos que dar para que realmente en este país y en Europa se cree una situación que nos permita crear riqueza y desarrollarnos libremente como personas es de tal magnitud que nunca se afrontará, y no solo al nivel del estado, sino a nivel de las grandes empresa que deben dejar de ser gestionadas como ministerios y ponerse al servicio de la creación de riqueza para sus accionistas. Pongamos ejemplos.


General Dynamics. Un dólar invertido con Anders, uno de los grandes CEO de la historia, cuando entró en la empresa se convirtieron en 30 dólares 17 años después; el mismo dólar se hubiera convertido en 6 en el S&P 500. Mas aún, entre 1991 y 2007 esta empresa dio un retorno compuesto del 23,3% anual, mientras el S&P 500 lo hizo del 8,9% bajo Anders y los dos CEO que lo sucedieron aplicando sus mismas recetas.

Teledyne. Bajo la batuta de Singleton se convirtió en el desconocido Berkshire Hathaway y posiblemente en el espejo en el que Buffett se miró. Misteriosamente sigue sus mismos pasos y decisiones pero antes. Retorno compuesto entre 1962 y 1990 del 20,4% anual frente al 8% del S&P 500.

¿Cuándo pasará en España?

Ojo, estas empresas ofrecieron estos resultados a todos lo que desearon comprar sus acciones, ricos o menos ricos, y crearon riqueza para todos ellos. ¿Cuando han visto esto entre las grandes corporaciones españolas? Nunca. Ni creo que lo vean.

No creo que la España corporativa vaya a cambiar hacia mejor, más bien lo contrario. Sobre todo en un país en el que es difícil además que las buenas empresas salgan a bolsa. No veo a España superando el mercantilismo económico convertido en socialismo de estado  y caminando hacia la libertad individual, la destrucción creativa, y un mercado de acciones verdaderamente desarrollado, el único camino para la verdadera creación de riqueza para todos. ¿La solución? Hoy tenemos la suerte de poder realizar inversiones fuera de nuestro país en mercados en los que podemos encontrar joyas como Teledyne o General Dynamics o fondos de inversión que las encuentran. No dejen pasar la oportunidad.

Lorenzo Serratosa es cofundador de Kau Markets EAFI

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