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Nostalgia y alegría en películas caseras antiguas

La Filmoteca recupera las imágenes del verano valenciano antes de los yates en Instagram

Antes de cada proyección de la Filmoteca d'Estiu, se proyectan vídeos caseros que recopilan escenas cotidianas de veraneo entre 1940 y 1980

11/08/2020 - 

VALÈNCIA. La crisis del coronavirus ha hecho aflorar asuntos que hasta ahora habían quedado olvidados, relegados de manera paulatina a un segundo plano. La inmediatez de un mundo globalizado e informatizado hasta la extenuación, hace minusvalorarse a las sociedades todas esas pequeñas cosas que hace unos años eran el centro de nuestras vidas: el disfrute de una paella entre amigos o con la familia, los chapuzones en la piscina del lugar de veraneo, los largos días de playa... No es que hoy en día todo esto haya caído en la indiferencia, pero conviene recordarlo, pues los tiempos que corren son óptimos para hacer el ejercicio de no olvidar lo que teníamos, lo que quizás hayamos perdido, lo que, en definitiva, deberíamos valorar de otra forma.  

Este es, sin lugar a dudas, un verano extraño. Muchos locales de ocio continúan cerrados, y las mascarillas todavía nos hacen recordar la incertidumbre que, aunque no lo parezca, sigue acechando detrás de la esquina. La Filmoteca d’Estiu ha querido luchar contra esto, y también reivindicando la necesidad de proteger el patrimonio audiovisual valenciano, ha puesto en marcha Els nostres estius, una iniciativa integrada en la programación de las propias noches de cine junto a la fuente del Palau de la Música, que propone reproducir una serie de cortos de imágenes grabadas de forma casera hace décadas. Todas ellas tienen un denominador común: la temática veraniega 

El Institut Valencià de Cultura lleva más de treinta años recopilando piezas de cine doméstico en todo el territorio español. Se trata de imágenes grabadas por familias en momentos dados, es decir, nada que se salga de lo normal. Sin embargo, el valor está en el conjunto, y durante todo ese tiempo la Filmoteca ha ido lanzando diversas campañas de recuperación de contenido audiovisual casero. Inma Turull, la responsable de las imágenes y de la gestión de los depósitos de la Filmoteca, cuenta que el objetivo de todo esto es “conseguir que el tiempo no destruya este inmenso acervo de películas domésticas" que, en un principio nunca fueron objeto de compilación, pero que, al percatarse de su valor sociocultural, llenan ahora los registros de la Filmoteca por millares.  Els nostres estius

La recopilación comenzó cuando desde el organismo lanzaban iniciativas para recuperar bovinas de producciones comerciales que, abandonadas en lugares como almacenes o polígonos, se habrían perdido de otra manera. Con el tiempo, a la Filmoteca también empezó a encontrarse con otro tipo de contenido: imágenes amateurs, de situaciones cotidianas de todo tipo. Es indudable que aquello era un reflejo certero de las sociedades y las costumbres valencianas, así que no lo dejaron pasar. Durante muchos años han recopilado estas imágenes, comunicándose con los ayuntamientos de todos los pueblos de la Comunitat, para hacer más y más grande esa montaña de archivos que componen el patrimonio valenciano. 

Y ahora, después de una ardua selección sucedida de una cuidadosa edición por parte del editor y animador Artur Soler, se han quedado con cinco pequeños fragmentos (todos ellos con imágenes que fueron grabadas entre 1940 y 1980), de entre todos aquellos millares. La temática es veraniega, y cada noche que la Filmoteca d’Estiu ofrece su cine 'a la fresca', antes de la proyección del filme se presentan estos cortos, siempre teniendo una cierta relación con la película en cuestión 

Una selección de sus fondos amateurs 

Las cintas que posee la Filmoteca son todas caseras, filmadas por amateurs en lo que se suele llamar ‘pasos estrechos’, es decir, en 8mm, Super 8mm, 9’5mm y 16mm. Según indica Inma Trull, “hace cinco o seis años comenzó a desarrollarse un especial interés por el cine doméstico". Aquello se tradujo al tiempo con la celebración del Home Movie Day, acontecimiento anual que celebra la realización y el contenido de películas de aficionados, que se celebra entorno al Día del Patrimonio AudiovisualTrull señala que, a raíz de todo esto, se comenzó a "generar un efecto llamada", de manera que quienes tenían películas caseras, las compartían con la Filmoteca. Lo siguiente vino de la mano de la encargada de la programación de la Filmoteca, Nuria Castellote, quien tuvo la idea de introducir estos clips previamente a las películas. Explica que, dentro del ciclo temático de este año, llamado Summer was sexy, quisieron “recuperar el recuerdo de los veranos anteriores a la pandemia: la sensualidad, la naturaleza, los espacios abiertos..., conectado todo ello con el verano y las vacaciones”.  

Así, Castellote ha seleccionado los vídeos de manera que la idea que evocan concuerde con la película proyectada a continuación. Ejemplo de ello es uno de los vídeos, en el que aparecen familias y amigos bailando, y que se proyectó el día de Dirty Dancing. “La Filmoteca tiene la capacidad de traer de vuelta el cine doméstico, de embalsamar el tiempo y de conectar con nuestros recuerdos de la infancia –destaca y, orgullosa del trabajo ejecutado, añade-: muchas personas se emocionan con el resultado”. 

Y si bien la selección del metraje que se presentaría fue difícil, también lo ha sido la edición del mismo. Según explica Inma Trull, "de las centenares de horas que teníamos, hicimos una selección que se extendía dos horas, que a su vez ha sido concentrada en 5 minutos por Artur Soler". Por su parte, Artur apunta que “durante la edición buscó darle a los vídeos un caracter personal e individualizado en cada pieza”. Había material muy variado, y al final decidió escoger distintas temáticas: "Uno de los vídeos es muy gracioso, aparecen juegos, situaciones cómicas, bromas entre familiares...; otro es más musical y aparecen bailes; otro es más nostálgico y bucólico...". Todo acompañado por una música cuidadosamente seleccionada por el editor. 

La nostalgia de un pasado estable 

Los cortos traen a la cabeza sensaciones como la alegría, la tranquilidad del verano, la certidumbre de tener a los tuyos cerca (y bien). Son emociones que contrastan con la situación actual, plagada de incertidumbres, pero no por ello incapaz de hacer que disfrutemos de ella. Esta es justamente la pretensión de la iniciativa Els nostres estius. En palabras de Inma Trull, "los vídeos evocan la nostalgia de aquella alegría y disfrute de las reuniones familiares, de la paella en el campo, de la piscina del apartamento, de las verbenas, e incluso de las siestas bajo el pino. Todo ello a través de los ojos del filmador doméstico”. Un homenaje, en definitiva, al verano de hoy, extraño pero a la vez útil para extraer conclusiones.  

Y la conclusion fundamental de su editor, Artur Soler, es que, pese a todo lo ocurrido (ya no solo durante la crisis que nos atañe, sino durante las últimas décadas), las imágenes recuperadas le hacen darse cuenta de que “las cosas básicas no han cambiado tanto. En verano la gente sifue haciendo lo mismo: en los vídeos aparecen lugares en los que ahora mismo hay personas haciendo exactamente lo que se hacía hace 50 años. Familias comiendo, niños jugando, personas riendo...”. Soler también ha querido reconocer el trabajo de la Filmoteca: “Hay que tener mucho valor para recoger y mantener tal cantidad de imágenes, que tienen un enorme valor histórico y sociológico". 

Así, Els nostres estius se presenta como un recordatorio a todas esas vivencias puras que un mundo tan inmediato como el de hoy, nos hace olvidar en muchas ocasiones. En esta línea, Inma Trull advierte de que “la fugacidad de las redes sociales a veces nos ciega” y que “ahora que hay más acceso a la imagen, esta caduca cada vez más rápido". La iniciativa es, por lo tanto, advertencia y reconocimiento: debemos tener en cuenta todo lo vivido para poder marcar una senda por la que seguir hacia adelante; y, por otro lado, el ser humano no debe olvidar quién es, ni que la vida está llena de alegrías y buenos momentos que acaban nutriendo a las personas que somos y a la sociedad que conformamos.  

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