el ministerio lo fijó en 170 millones

La Generalitat ve asumible el recorte si Montoro acepta rebajarlo

4/05/2016 - 

VALENCIA. El Gobierno valenciano recortará el presupuestos de gastos de 2016. A pesar de las proclamas de Ximo Puig y Vicent Soler en el sentido de que no es posible dar el tijeretazo que reclama el ministro Cristóbal Montoro y a pesar de las dos ruedas de prensa del Consell en las que Mónica Oltra aseguró que no habría recortes, sino un aplazamiento de pago a grandes proveedores, en la Conselleria de Hacienda tienen claro que el ajuste es inevitable -si no, Montoro no desbloqueará el pago del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA)- y de lo que tratan ahora sus responsables es que sea lo más pequeño posible.

Tras el lunes festivo en Madrid, este martes se reanudaron los contactos entre la Conselleria y el Ministerio para acordar la cuantía del acuerdo de no disponibilidad que debe firmar el Consell para poder recibir el FLA la tercera semana de mayo, según el calendario anunciado por el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta

La Conselleria confía en rebajar el recorte exigido por Montoro, que asciende a 170 millones. Según fuentes de Hacienda, un ajuste sensiblemente menor no sería tan problemático como se está haciendo ver, ya que el presupuesto no financiero de la Generalitat asciende a más de 13.000 millones y siempre hay partidas que no agotan. El Consell hizo el viernes una primera oferta de 78 millones, que el Ministerio no ha considerado suficiente.

En la Conselleria se resignaron a hacer recortes desde que así lo acordaron con los representantes del Ministerio de Hacienda el jueves pasado en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) celebrado en Madrid.

Allí Montoro reiteró con vehemencia el ultimátum dado varias comunidades para presentar al día siguiente un acuerdo de no disponibilidad del gasto -un detalle de los recortes-, aunque en realidad la bronca iba dirigida a las dos que no lo habían presentado, la Comunitat Valenciana y Castilla-La Mancha.

Pragmatismo

Después del malestar con Montoro por no tener en cuenta la pésima financiación estatal que recibe la Comunitat, los responsables de la delegación valenciana optaron por el pragmatismo para reducir los daños de la derrota. 

Como publicó Valencia Plaza el viernes, el departamento dirige Vicent Soler estudió ofrecer al Ministerio un acuerdo de no disponibilidad de unos 110 millones, que es algo más de la mitad del ajuste que pedía la Autoridad Fiscal (AIRef) y bastante menos de los 170 millones que se exigían desde Madrid.

Sin embargo, el pleno del Consell aprobó el viernes no hacer ningún recorte y, en su lugar, ofrecer al Ministerio un aplazamiento de pagos a las grandes proveedoras de telefonía, luz y gas natural. Un plan que no servía para nada desde el punto de vista de la reducción del déficit, puesto que el aplazamiento  de pagos no afecta al déficit.

El Ministerio de Hacienda tardó pocas horas en responder mediante un comunicado en el que rechazaba de plano la idea.

La misma noche del viernes, el conseller Soler remitió la carta a Montoro con la oferta de "inejecución de gasto" de 78 millones, que quiere que sirva de base para la negociación ahora retomada.

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