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Gran Fira de València

La música electrónica vuelve a tener vida propia en Valencia

Este género ha resurgido de sus cenizas y se ha colado en las discotecas de moda de la ciudad, pero en sus salas pequeñas. Aunque reaparecé su demanda, aún estamos lejos de aquellos 90 donde la electrónica no estaba tan desprestigiada. 

13/07/2016 - 

VALENCIA. La última tendencia en la terreta ha sido exportar el talento que destacaba en la música electrónica. En los dos últimos años, un pequeño público con gran conocimiento ha reivindicado una oferta musical que era prácticamente inexistente y han nacido pequeñas salas y eventos que alzan la electrónica como bandera. La Electrónica del Real reúne el sábado 16 de julio a dj's y colectivos que ejercen este papel y es un claro ejemplo del atractivo que ha nacido entre los jóvenes valencianos. El cartel anuncia a John Acquaviva, dj's residentes de las fiestas organizadas por The Basement, el dúo valenciano Kostrok, Five Points y Covered, que dan la nota en la sala Oven Club de La3 y en Propaganda de Play Club respectivamente.

Los participantes inciden en que es la primera vez que se hace algo así, una colaboración entre las principales salas y varios artistas comprometidos. El evento se abre con el ritmo bailable y funky del colectivo Covered con Mr. West y Nate Cabrera, que dará paso a The Basement. Estos son un colectivo de dj's que apuesta por una experiencia completa en todas sus fiestas, aunque la música es la protagonista y han contado con artistas de gran calibre durante esta temporada como Pau Roca, JMII, Javier Redondo o Fort Romeau, entre otros. Álvaro Gascó, conocido como Electrronicall, afirma que "no es solo una discoteca, porque hay muchas actividades complementarias como mercadillos, y porque se aprovecha el día y la noche". Gascó considera que "el estilo está despegando" en la capital del Turia y que además de nuevos grupos, también "se han abierto sellos y se acerca un tipo de público que no está acostumbrado a consumir el género".  

The Basement ha elegido a John Acquaviva para comandar la Electrónica del Real, un mítico en la escena techno internacional al que acompañaran el elenco de dj's que forman el colectivo, Gascó compartirá cabina con A.A.P.A.E.S., Delizeews, Boranimals y Toni Copas. Para difundir esta cultura también cuentan con un programa de radio semanal, The Basement Radioshow, y su propia página web que incluye noticias de actualidad y curiosidades. Además, en septiembre emprenden aventura con su primer sello, editando en vinilo de momento y que contará -según avanzan a este diario- con artistas nacionales de renombre.

John Acquaviva. 

Por su parte, los valencianos de Kostrok, Adrián Lurbe y Jose Martí, son un nombre destacado desde hace años, y muy esperados 'en casa' dentro del cartel. Sobre todo porque, con la promoción de su primer en ciernes, todavía no han pinchado en Valencia este año. Lurbe ve el festival como "una buena oportunidad para disfrutar del ritmo al aire libre y sin masificaciones. Esta primera edición demuestra que la visibilidad de la electrónica en Valencia está en un punto álgido y ello ha conseguido que productores y propietarios competidores se alíen y creen este proyecto". Para el 50% de este dúo curtido en los principales festivales de España, ha sido clave que "nos hemos puesto de acuerdo, ha sido muy fácil", reconoce, "estamos por la ciudad". Espera una buena respuesta de los asistentes, los que les siguen durante todo el año y los que van atraídos por el espectáculo. Kostrok presentarán así su álbum, The Golden Fruit Train, en el encuentro del próximo sábado. Han crecido musicalmente entre amigos como Electronicall o Swag Nites y ahora han encontrado un sonido propio, más allá de las sesiones como dj's, alejándose así de las modas 

Gascó considera que será un horario corto las seis horas de espectáculo (de 8 de la tarde a 2 de la mañana), ya que deben dividirse entre diez actuaciones. Él y Lurbe coinciden en que Viveros es "un enclave muy especial" y que encantará a los asistentes, pero que "se podría haber completado con otras actividades para aprovechar al máximo el enorme espacio que brinda los Jardines del Real. La idea de una zona de exhibición de marcas valencianas o una de restauración con food trucks habría sido una opción que no se descarta para futuros encuentros de este tipo. Aún así, están orgullosos de que la organización de la Gran Fira de València haya contado con la música electrónica como un plato fuerte de los conciertos de julio y esperan crear un ambiente familiar en la ciudad, la natal para la mayoría de artistas del cartel. 

La celebración de la Electrónica del Real ha coincidido con la cancelación del festival Marenostrum, oferta de EDM durante los dos últimos años en la ciudad. La venta de 17.500 entradas es muy significativa y Lurbe opina que ha sido "un golpe duro" para el escenario valenciano. Aunque se dirigen críticas contra estos macroeventos por considerar  que el público depende de las modas y no profundizan en la música electrónica, Lurbe considera que el público debe incrementar sus conocimientos poco a poco, "hay que educar a la gente, ¿cómo vamos a evolucionar si no existen plataformas?", se pregunta. José María Navas, integrante de Kaspar&Hauser, coincide que la Electrónica del Real es un signo de que "se mueve esta cultura musical, de club", pero reconoce que "el cartel no es novedoso. Más que sorprender a los entendidos, va a atraer a un público menos especializado". 

Kostrok, denominación de origen y proyección nacional

El dúo valenciano saltó definitivamente a la fama en 2010 tras en una actuación con más de 10.000 personas en las Torres de Serrano y tres años más tarde, su single 'Right Now' le dio una gran visibilidad en la geografía española e internacional. Para entonces ya llevaban algunas temporadas de sala y fiestas que granjearon espíritu y una filosofía inicial a partir de su propio nombre. 

En 2016 han lanzado su citado primer álbum y han pasado de pinchar a editar sus trabajos propios. "Nos dimos cuenta que teníamos que hacer música y marcar la diferencia", insiste Lurbe, "es un disco que sacamos este año con muchas ganas para seguir trabajando". Kostrok tiene un punto pop y las palabras que le definen son baile y pista. Se encuentran cerca del límite con el sentido más comercial, pero a ellos no les desagrada este término, "siempre queremos que nos escuche todo el mundo, aunque nuestra música es personal", aclara Lurbe. 

Con el mismo objetivo que el programa radiofónico de The Basement, también tenían un sesión, Kostrok World Radio, pero por cuestiones laborales e incompatibilidades varias con la gira tuvieron que abandonar el proyecto. Por ello, van a a lanzar una sesión mensual: Vitamina K, que pretende compartir las canciones con las que más disfrutan los valencianos. Otro regalo para sus seguidores llegará en septiembre en forma de un nuevo single, "más pistero". Han llevado su mesa de mezclas a festivales como el BBK Live o el Arenal Sound, SOS 4.8 y este verano se les espera en Phe Festival de Tenerife o en el Medusa Sunbeach de Cullera.  

Las salas pequeñas y los eventos ganan el oro

Navas, considera que las discotecas valencianas se han dado cuenta de que la electrónica sí funciona y "han tomado riesgos cediendo las salas más pequeñas a esta programación". Destaca Propaganda en Play Club o Caravaca en Nylon como promotores del talento local y de artistas internacionales de vanguardia. "No hablamos de completo todos los días", matiza, "pero sí de una buena acogida entre el público". Reconoce que en el último año La3 ha hecho un trabajo excepcional. Por lo general, siempre se ha supeditado a las modas y a contentar a un público más amplio, pero este año, sin dejar la tendencia del indielectro, ha invertido en pesos pesados, apuestas a las que Valencia no está acostumbrada como puede ser el dúo británico Simian Mobile Disco, que actúo el pasado 8 de julio. Reitera que es un riesgo porque son artistas muy concretos que se conocen si escuchas habitualmente música electrónica, "hay mucha gente que al no haberlos escuchado no se molesta en comprar la entrada".

Hace seis años Valencia tuvo muy buena época, cuando la música indie y el rock se comenzaron a mezclar con los sonidos electrónicos. Sin embargo, hubo dos motivos que le hicieron caer en picado. Por un lado, "gran parte del público quiso una electrónica más pura y las salas no pudieron satisfacer las peticiones". La3, indica Navas, "perdió parte de los asistentes" que vieron nacer en ella este estilo musical. Por otro lado, Lurbe opina que "la introducción de limitadores de sonido hizo mucho daño a las salas". Algunas, como Mogambo, abierta desde 1947, tenían el sonido tan bajo que parecía "escuchar música en un garaje". Padeció lo mismo Picadilly, primero en el corazón de la ciudad y más trde en el corazón de Ruzafa. 

Los espacios de música electrónica están muy deslocalizados, no existen empresarios que apuesten directa y completamente por ellas, como si ocurre con estilos más comerciales como el reggaeton. Ha destacado como embajador el colectivo de The Basement, que ha consagrado aficionados fieles a todos sus eventos. A pesar del pequeño espacio que tiene el género, según Lurbe "los dj's valencianos no tienen nada que envidiar"; pone a Pau Pérez de ejemplo. Un joven que destaca por su técnica y por conocer las últimas novedades y que ha frecuentado mucho Caravaca y La3. También destaca La Casola en la Albufera, un club que el valenciano cree "sacado del mismísimo Berlín". 

Aunque la electrónica sube puestos, estas salas apuestan por un género no tan refinado, tienden al indielectro o a una corriente más comercial (Dubstep, EDM...), como puede ser la filosofía del espectáculo de Space Elephants, como ejemplifica Navas, que "atraen a un público joven y abundante". Por ello, las salas principales de una discoteca acogen eventos más masivos y las pequeñas son nicho de la electrónica. "Últimamente", opina, "se ha intentado recuperar la esencia sin dejar de lado a las modas, porque al fin y al cabo la música también es un negocio".

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