tienen la ocasión de reivindicarse sumando votos para feijóo en paterna, sagunt o burjassot

La oportunidad de los alcaldables del PP que se estrellaron en la conquista de grandes localidades

22/07/2023 - 

VALÈNCIA. Redención o penitencia. O reivindicación. Con esas diferentes posibles vertientes afrontan estas elecciones generales candidatos del Partido Popular en grandes municipios de la provincia que quedaron muy lejos de su objetivo el pasado 28 de mayo. Ni ganaron ni gobernaron. Y se situaron, además, muy por debajo del registro de su formación a escala autonómica. Tampoco consiguieron que su grupo alcanzara el 25% de las actas en liza de concejal en sus respectivos municipios. 

En Torrent, la segunda localidad de la provincia de Valencia tras la capital, el PP no ganó pero ha logrado su objetivo final, la alcaldía. En Gandia, la tercera población, ha perdido ambas; aunque pudo mejorar un concejal respecto a 2019 y alcanzar el 40% de la representación del pleno.

En Paterna, el tercer término municipal con mayor censo, el PP arrastra el descalabro de los comicios del 28 de mayo. Mientras que su alcaldable, Sara Palma, sumó 8.080 votos, la candidatura de su partido a la Generalitat obtuvo 9.283. Esto significa que 1.200 paterneros optaron por la papeleta popular a escala autonómica aunque no por la local.

De Paterna a Sagunt

Desde entonces las desavenencias entre la ejecutiva del PP y el grupo de concejales -en particular con Palma y el secretario general del partido, Paco Sabater- no han decrecido. Ninguno de los últimos ha acudido a diversas reuniones con la dirección del partido, que encabeza su presidenta, María Villajos, apartada de aquella candidatura.

Coexisten, en la práctica, dos PPs en paralelo, que coinciden estas semanas en buscar el voto para Alberto Núñez Feijóo. Palma se prodiga en actos y encuentros con entidades de su municipio y miembros de la lista al Congreso, como Fernando de Rosa, o al Senado, caso de Estela Darocas. En su caso, la pugna resulta doble, ya que la candidatura del PSOE a la Cámara Alta por la provincia de Valencia la encabeza el alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo

Este último logró 16.677 votos en los comicios locales, con lo que duplicó los de Palma y casi hace lo mismo con los del propio Ximo Puig, pues el aspirante a repetir como presidente de la Generalitat por el PSPV se quedó en 10.096.

En una situación similar se halla Maribel Sáez en Sagunt. Si en Paterna el PP sumó seis concejales, en la capital de Camp de Morvedre se limitó a cinco. En ambos casos aumentó dos respecto a lo que tenía, aunque quedó a una distancia abismal del PSPV. En Sagunt el alcalde socialista Darío Moreno sumó 12 ediles gracias a sus 13.798 sufragios, más del doble que los del PP, que se estancó en 6.028.

Al igual que en Paterna, la papeleta de la formación popular a Les Corts consiguió más apoyos que la municipal. En concreto llegó a los 7.781. También el alcalde sacó más de 3.000 votos de diferencia a Puig, pese a ser ambos socialistas.

Sáez, del mismo modo que Palma, se está prodigando en acciones para aprovechar esta segunda oportunidad, sobre todo en encuentros con aspirantes de su partido al Congreso, como el alcalde de la vecina población de Benavites, Carlos Gil, y también con la propia Darocas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con su convocatoria anticipada de elecciones, le ha proporcionado una opción de enmendar en parte los malos resultados de mayo.

Mislata y Burjassot

En esta circunstancia se encuentra, ya bajando de municipios que superan los 50.000 habitantes, Mislata, con casi 45.000. El candidato del PP en esta localidad, Fernando Gandía, afrontaba el prácticamente inasumible reto de ganar a Carlos Fernández Bielsa. 

Se quedó a diez concejales y más de 10.000 votos. También bajó respecto a los 5.941 sufragios que obtuvo la lista popular a les Corts, ya que hubo de conformarse con 4.033. No logró ni el 20% de los 21 ediles en liza. 

Durante estas semanas el último candidato de grandes ciudades designado por el PP -la dirección regional esperó hasta mitad de marzo para hacerlo público y al final optó por la solución de emergencia de nombrar a uno de sus tres munícipes- está haciendo una intensa campaña por Feijóo.

En menor medida se está prodigando, en cambio, José María Caballero. El alcaldable del PP en Burjassot obtuvo el 28 de mayo 3.007 votos, prácticamente un tercio de los 9.603 que recolectó el socialista Rafa García y casi 2.000 menos de los conseguidos ese mismo día y en la misma población por la lista popular a Les Corts.

Si polémica resultó su designación, más lo fue la configuración de su candidatura salpimentada de familiares, con mujer e hija incluidas, y las acciones que está llevando a cabo en estas últimas semanas, entre ellas lamentar públicamente no haber sido liberado por el Ayuntamiento y tener que proseguir con su labor profesional en el ámbito privado. Más allá de la pegada inicial de carteles, Burjassot no ha despuntado en la campaña precisamente ni por traer a candidatos ni por multiplicarse en actos autóctonos de apoyo a Feijóo.

Tendrá la oportunidad de redimirse. De momento, en la citada pegada logró reunir a alrededor de una docena de personas, entre las que un tercio eran familiares de diverso grado..

Este domingo dispone de la opción de reivindicarse -si se ve la botella medio llena; en cambio, si se observa medio vacía podría quedar más en entredicho- ayudando a lograr un buen resultado para el PP en Burjassot. 

Como Raúl Esteban en Quart de Poblet, que tampoco llegó al 25% de concejales del hemiciclo con sus cinco escaños el 28 de mayo; o incluso José Luis Palacios en otra gran ciudad como Alzira. Después de la ruptura del PP local por su designación, ahora cuenta con la posibilidad de demostrar que está tratando de restañar heridas con el objetivo común de impulsar a Feijóo.


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