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GRAND PLACE / OPINIÓN

La 'petite mort' electoral

26/02/2019 - 

La petite mort que nos puede dar a las mujeres cuando vemos a Varoufakis cabalgando su moto de gran cilindrada y ataviado con su “chupa” de cuero es directamente proporcional al clímax que alcanza cualquier homínido de sexo masculino al volante de un Ferrari rojo. Y es que estamos de campaña electoral múltiple, como el momento culmen del que sólo disfrutan las homínidas de sexo femenino.

Vamos allá. Porque ya nos hemos metido en harina, digo, en campaña. La primera que nos ocupa tiene “sabooooor” masculino. Va de guapos. Porque yo no sé a qué carta quedarme si me dieran a elegir. A ver, tenemos como plato fuerte al actual Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el “chico nuevo”, como le llamó el Presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, en su primera Cumbre. La prensa británica le había bautizado como Mr. Handsome, Señor Guapo, así, sin complejos. Y es que a nuestro Presidente le acompaña un cuerpo de 1,90 entrenado en las canchas de baloncesto, una sonrisa profidén y una mirada de galán de Hollywood que derretiría a la mísmísima Gilda en otro momento culmen, el del guante. Como para no presumir…

Ah, pero es que esta vez la oposición no se queda atrás. Rememoro aquí la genial ocurrencia de la Ministra de Justicia, Dolores Delgado, que calificó en un programa de radio a los líderes de los tres partidos conservadores como “la derecha trifálica”. Eugenio no lo habría dicho mejor, con su eterno cigarrillo en la boca y su humor cáustico de voz “carajillera” -para los madrileños, “carajillo” es un café corto con un dedo de cognac-. Que yo no sé a qué cara, quiero decir, carta quedarme… Entre los dos guapitos del PP y Ciudadanos que, lo-juro-por-Snoopy, ni juntos los distingo a veces, y el macho-alfa de Vox, a ver quién da más.

Quiero recordar aquí que a Albert Rivera, así, en catalán, para provocar -recuerdo a los madrileños, sin acento en la A-, ya le hemos visto en algo menos que en paños menores. ¿Recuerdan la primera campaña electoral del entonces primer ciudadano de Ciutadans? Casi entramos en éxtasis al ver los carteles de aquél joven catalán cubriendo su desnudez con las manos por delante -las dos-, de 10x10 metros -el cartel-, que decía que quería ser presidente de la Generalitat, ¡y de la catalana! Claro que era en 2006…

De Pablo Casado, flamante líder del PP, como castellano sobrio y austero que es, conocemos menos intimidades. Lo que sí hemos podido descubrir hasta ahora es que calladito está más guapo… ¿Y qué decir del macho-man de Vox al ritmo de Village People? Santiago Abascal ha entrado en política como elefante en cacharrería, perdón, como el caballo de Espartero, y a pecho descubierto como el Tercio de la Legión. Entre los tres pugnan por ver “quién la dice más gorda” -y no voy a repetir aquí la frase que está en la mente de los lectores-. Fin de la cita.

Poco más se puede decir, porque, al otro lado del Rubicón el panorama no es tan halagüeño, con el líder de Podemos medio desactivado con su permiso de paternidad. Desde que es papá, Pablo Iglesias ha perdido el sex appeal de su coleta. Y no piensen mal, que les veo. Y esto, de cara a las generales, porque no voy a hacer un repaso a los partidos nacionalistas que pugnan por un lugar bajo el sol… Lo que sí voy a hacer es un guiño a mi amigo Joan Baldoví, por lo de que todo queda en casa y porque ya ha anunciado que se presenta de nuevo para el Congreso de los Diputados por Compromís el 28 de abril. Y porque me cae bien.

La traca final será en mayo. ¡Menuda primavera! Con las hormonas en todo su apogeo y yo con estos pelos. Ahí va mi héroe, como decía más arriba, mi Yanis Varoufakis, que ha dicho que se presenta a las elecciones europeas por el partido Democracia en Europa 2015. El griego fue ministro de finanzas por la Coalición de la Izquierda Radical en plena crisis y dimitió de su cargo cuando se negó a adoptar las medidas austericidas que imponía Bruselas a Grecia endeudándola de por vida. ¡Valiente!

Ahora comienzan a darle la razón a Varoufakis. Ahora que se ven los errores de los rescates sobre los ciudadanos y los beneficios de la Banca, que no han cesado ni en los peores años. Ahora comienza Bruselas a exigir a los Gobiernos transparencia y medidas contra la corrupción. Lo dijo por última vez en el Semestre Europeo de julio de 2018, cuando señaló a España el conflicto de intereses entre la transparencia en el Gobierno y la financiación de los partidos. Y añadía el Consejo Europeo señalando que es indispensable para los ciudadanos recuperar la confianza en sus gobernantes y en sus instituciones, especialmente ahora que vamos a votar, porque no hay otra forma de gobernar que no sea en democracia bajo la soberanía del pueblo. Y añado yo: ¡Gozação!

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